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domingo, 28 de diciembre de 2008

28 de Diciembre: un banquero concede un crédito al 3,5%.

Leyó, como cada mañana, su periódico salmón mientras acababa desganado la porra y el café. Subió al despacho conocedor de que, como los últimos días, apenas tendría llamadas, no sería reclamado por ningún asunto. Sin embargo, le sorprendió la llamada de su secretaria: el Director de contabilidad deseaba verlo; un nuevo disgusto, pensó.

Leyó lentamente el documento y su cara se transformó paulatinamente: parecía increíble, con el dinero que el gobierno había puesto en su poder, el banco había tapado sus agujeros y no perdería dinero. El banquero se dijo a sí mismo: puedo volver al negocio. Inmediatamente llamó al Director de cuentas de clientes que, subió al despacho, convencido de que le ordenarían cerrar nuevas líneas de descuento. Sin embargo, el Banquero le espetó con rapidez: Manolo, la lista de créditos pendientes. Escrutó el papel hasta encontrar lo que buscaba: un autónomo de Argamasilla pedía tres mil euros. Concédalo Manolo, dijo subrayando el texto.

Manolo se quedó perplejo; dudó pero formuló la pregunta. ¿Señor Director empezamos a dar créditos de nuevo? El banquero hizo un gesto de autoridad: no dilapide, Manolo, no dilapide. El banquero, de nuevo solo, sonreía, había vuelto al negocio, lanzado un mensaje claro al mercado; iba a pedirle a su secretaria que le pusiera con el Ministro y los otros banqueros y entonces descubrió la fecha, era 28 de Diciembre: no se lo creería nadie. Yo, tampoco.

viernes, 26 de diciembre de 2008

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Malas noticias desde Londres: no hay remedio para la resaca.

¿Habéis sobrevivido a la cena de empresa o pandilla? ¿Creéis que sobreviviréis a las noches que os quedan? Malas noticias desde Londres: los viejos remedios de la abuela, esos que año tras año creéis útiles contra resacas y malas digestiones no tienen valor alguno.

Algo de leyenda urbana tenían estos remedios populares que se transmiten de padres a hijos, de abuelos a nietos. Pero es realmente infame que dos médicos (Rachel Vreeman y Aaron Carrol) hayan decidido no sólo analizar la falsedad de los mitos curativos de nuestras abuelas sino publicarlo en una revista científica inglesa (British Medical Journal). Informe que, para más escarnio, ha sido ampliamente reproducido en numerosos medios ingleses.
Así que ya sabéis: no hay prueba científica que confirme la utilidad de estos remedios caseros contra la resaca, u otras recetas que con tanto ahínco han atesorado todas y cada una de las generaciones que en la historia han sido.

Así que libad y comed con tesón y preparad vuestro cuerpo para el sufrimiento de la resaca: almax , caldito mañanero y mucha paciencia y, quizá aguantéis hasta la siguiente. Si no, qué os quiten lo bailao. Rebelaos contra médicos listillos: Marimorena que esta es nochebuena.

martes, 23 de diciembre de 2008

Tengo una tarjeta de navidad, aún quedan, creedme.

Desde que recuerdo, todos los años llegaban a casa tarjetas navideñas; incluso las comprábamos por decenas. Mi padre las acumulaba en la entrada de la casa; era su almacén de amistades, decía. Las de mi infancia traían la correspondiente iconografía cristiana, con niño, portal, mula y el resto del equipamiento. La tarjeta y el olor a mazapán eran el anuncio de días feriados, golosinas y algún juguete.

Después se modernizaron los diseños y los mensajes se fueron haciendo laicos. Incluso, un año, me encargué de buscar un comprometido cuadro de Genovés, para felicitar a amigos y compañeros el final de año.

La tarjeta de navidad era el anuncio de que el tiempo de los buenos deseos, a veces sinceros, a veces menos, siempre fugaces, había llegado.

Y entonces, empezó a ocurrir. La globalización nos extrajo de nuestro entorno cultural y nos trajo kilos de corrección política y laicismo. Así que para evitar lesionar la sensibilidad por la diversidad y los principios plurales empezamos a hablar de las tarjetas con vergüenza.
Poco después, llegó la preocupación ecológica y el gasto en papel empezó a preocupar a las mentes más sensibles.

Y, finalmente, llegó el correo electrónico ( más rápido, más barato, más breve: tres armas del siglo este que tumban la tradición victoriana en un pispás).

Si el correo electrónico ha acabado con la carta, el mensaje escrito, era evidente que acabaría con la tarjeta navideña para inventar la tarjeta electrónica.

Hoy, José María me ha enviado a mi email, mi primera felicitación del año informándome de que la navidad es “un estado mental”.

Lamentablemente, Manolo, me contó, por SMS naturalmente, que debido a la crisis, y a la debida austeridad que aconseja la corrección política, dejaba de enviar, por primera vez en cinco años, la felicitación.

Afortunadamente, José Manuel, mi asesor fiscal, laboral y contable, es decir el guardián de las más solventes instituciones, conserva la vieja costumbre y me ha enviado por correo postal, pasmaos, una tarjeta de Navidad. La tengo; con su estrellita y todo, envidiadme.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Solsticio de Invierno: tiempo de dioses y de algunas tonterías.

Anoche fue la noche más larga del año. Hoy, 22 de Diciembre: lotería, navidad… solsticio de invierno, el día más corto del año. Tiempo de dioses: desde Dionisio a Jesucristo casi todos celebran su advenimiento en estas fechas.

En nuestra cultura, en la que hemos nacido con mejor o peor fortuna, era Navidad, y así nos referimos al solsticio de invierno casi todos. Lo digo en pasado porque el Teniente de Alcalde de Sevilla ya nos informó de que estábamos errados. Que se sepa: en Sevilla no han puesto luces de navidad sino “alumbrado de solsticio de invierno". Esto de la corrección política y el laicismo público acabará con nosotros; porque, naturalmente, un tipo progresista como yo mismo tiene que ahorrarse el llamar imbécil a tal edil.

Pero bueno, el caso es que estos días, la conmoción cósmica afecta a las mentes más próximas a los firmes principios sean estos laicos o del dueño de la empresa navideña por excelencia, el Papa de Roma.

Aprovechando la ocasión astronómica, Benedicto XVI ha confirmado, en el rezo del angelus, la rehabilitación de Galileo, condenando en 1633 por la iglesia por afirmar que la tierra y los planetas giraban alrededor del sol. El próximo año se cumplirán los cuatrocientos años del Telescopio de Galileo y el Papado ha creído oportuno considerar, cuatro siglos después, la contribución de la ciencia al conocimiento de la naturaleza.

Nunca es tarde si la dicha es buena, habrá quien diga. Pero, entre nosotros, confiaría yo tanto en una institución tan lenta como en un teniente de alcalde que habla para que nadie le entienda. En fin; empieza el solsticio, que las tonterías no os lo estropeen

domingo, 21 de diciembre de 2008

¿ Pagará esta sonrisa ;-) derechos de autor?

Oleg Teterin es un empresario ruso. Presidente de una empresa especializada en publicidad para teléfonos moviles. Su última idea: ha registrado como propio en el emoticón que giña el ojo, el que figura en el titular. Ese que mucha gente usa en los chats, que los chavales espolvorean en sus conversaciones maliciosas. Así que ha dejado de ser un emoticón para convertirse en marca. Os lo tengo dicho: nada como apropiarse de las emociones compartidas por la mayoría para hacer publicidad.
Este Oleg Teterin, que no pertenece a la Sociedad General de Autores que se sepa, ha hecho algo más que apropiarse de una emoción; se ha apropiado de un bien común, de un código, como si cualquiera de nosostros nos apropiáramos para uso privado de una letra del alfabeto.
Dice el ruso que no va a poner espias para controlar el uso del emoticón en el chat; que los usuarios de internet podrán disponer de él. Pero ,dice, las empresas tendrán que pagar el coste anual de la licencia. Así que habrá que empezar a calcular el precio de una sonrisa.
Los emoticones en los chats son, en realidad, recursos que sustituyen a la comunicación no verbal de una relación personal. Desde un gesto hasta la identificación como miembro de un grupo este código es la alternativa a las sonrisas, los tribales...sólo a los amantes del registro, los derechos de autor y la propiedad se les ocurriría apropiarse de la sonrisa de un crío, de la mano que mesa unos cabellos, de aquella mirada en aquella barra de bar....
Este emoticón tiene más de 25 años. En 1982, Scott Fahlman, un profesor de Informática de la universidad norteamericana Carnegie Mellon sugirió añadir el símbolo :-) para subrayar que el comentario de un mensaje estaba hecho con ironía.
Hubo un tiempo en que la publicidad era una institución que producía símbolos y mitos para la sociedad industrial. Si recordáis el “smiley” (esa cara amarilla con una sonrisa que hemos utilizado tantas veces), empezó siendo un producto publicitario creado como elemento de comunicación interna en una fusión de compañías de seguros. Hoy, más que crear, la publicidad se apropia de las emociones, de las historias de otros, de los símbolos, de nuestros gestos, de nuestra comunicación no verbal…que mal rollo, excepto para el que cobra derechos.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Repitan conmigo: bajar los impuestos a los banqueros es bueno; bajar…

La repetición produce convicción. Repitan conmigo la frase del título; vamos, anímense; de su convicción nacerá la visión: este gobierno siempre se ha preocupado por los que lo pasan mal a causa de la crisis, y les ha rebajado del 43% al 18% el IRPF para las rentas procedentes de sus propias sociedades. Lo ven, es fácil de entender; repitan, no dejen de repetir..

Así, y con carácter retroactivo para que el año les sea leve, accionistas, consejeros y administradores de bancos han recibido un hermoso aguinaldo fiscal que les permitirá pasar mejor los atribulados momentos en los que viven. Este gobierno es solidario y generoso con todos los que atraviesan dificultades. Vamos, repitan conmigo: bajar los impuestos…

El Gobierno ha utilizado un Real Decreto para la prevención del fraude fiscal para esa rebaja fiscal. Ahora cambiamos las leyes (IRPF) con decretos, pero no se pongan ustedes pejigueros, la urgencia del momento aconseja la chapuza legal.

Bien que pudiera ser una anomalía; que unos rendimientos de capital pagaran el 18% si se depositaban en una entidad bancaria y un 43% si se depositan en la propia entidad. Este fue el resultado de la anterior reforma del impuesto, donde los dividendos pasaron todos a cotizar el 18% independientemente del nivel de renta de cada sujeto. Es decir, si se quedó algún rasgo progresivo en la Ley del impuesto; este era el momento de quitarlo; repitan, repitan: bajar los impuestos…

viernes, 19 de diciembre de 2008

Los blogs corporativos y personales: poca credibilidad... en USA.

De todas las fuentes posibles de información ¿de quién se fía la gente? Una reciente investigación realizada en Estados Unidos entre usuarios que utilizan todo tipo de fuentes de información ha evaluado que confianza merece cada una de ellas

Los blogs corporativos son los que menos confianza producen (sólo el 16% de los usuarios confían en su información). Al final, lo más creíble es el correo electrónico enviado por persona conocida (77%). Los motores de búsqueda sólo consiguen un 50% de credibilidad, más o menos, como las páginas amarillas, un 48%. Los perfiles de las compañias y personas no conocidas en las redes sociales tampoco alcanzan altos niveles de confianza: el 18%.

Por mucho que se haya animado a las empresas a unirse a la conversación “on line”, a que las marcas rompan el privilegio de la incomunicación, eso no ha mejorado su credibilidad. La gente en USA no se fia de los blogs corporativos. Los analistas de la empresa que realiza el estudio informan de que el blog parece un instrumento personal más que corporativo. Aunque tampoco a nivel personal las cosas mejoran: los blogs personales no superan el 18% de credibilidad.

La gente que confía en los blogs corporativos no tiene, dicen los investigadores, características sociodemográficas particulares; aunque son levemente más crédulos que otros usuarios ya que sus niveles de confianza también son más altos en los otros medios. No dejan de señalar los autores de la investigación, a pesar de ello, que quienes confían en los blogs son un poco más jóvenes, un poco más ricos y un poco menos educados que los demás

Cuando los consumidores dicen que la mayoría no confían en los blogs corporativos, se puede interpretar su respuesta de manera similar a cuando dicen que no confían en la publicidad de TV o en los portavoces de las empresas: lo consideran una continuidad de la política de marketing.

¿Hay razones para creer que en España las cosas son distintas?¿Se deberá esa falta de credibilidad a malas practicas en la elaboración de blogs corporativos o personales?
La investigación dirigida en Usa por Forrester Research (se puede acceder gratuitamente mediante registro – está en inglés-), ofrece los siguientes resultados de confianza (si alguien desea el texto dejad vuestra dirección de correo):

Correo electrónico de gente conocida: 77%
Revistas e informes de consumo: 60%
Motores de Búsqueda: 50%
Páginas amarillas (no on line): 48%
Periodicos impresos: 46%
Perfiles en las redes de personas conocidas: 43%
Radio: 39%
Periodicos on line: 39%
Televisión : 38%
Wikis: 33%
Blogs Personales: 18%
Perfiles de no conocidos en redes: 18%
Blogs Corporativos: 16%

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Un muerto es un escándalo; mil una estadística. Comunicación y dolor.

en memoria de Aisha y de Pedro

El título de mi texto tiene que ver en cómo se comunica la muerte de los insignificantes. Me ronda la cabeza desde que empezaron las noticias de la epidemia de cólera en Zimbawe. He seguido, también, los accidentes laborales de estos días. En realidad, lo que no he visto es algún periodista indignado o un tertuliano de la mañana televisiva gritando por tales asuntos.

Si un sicópata ha raptado y violado a una niña, si hay imágenes de la casa, de los padres destrozados, si el periodista de turno ha comprado un sumario secreto a algún funcionario corrupto, entonces conocerás todos los detalles; te indignarás y serás convocado a cambiar el código penal. Y eso está bien.

Porque no está mal que hayamos conseguido que las mujeres asesinadas por violencia machista tengan nombre y apellido. Tampoco, que sepamos quien es el último asesinado por un terrorista de mierda.

Pero si el niño se llama Aisha, tiene cinco años, y muere de cólera en Zimbaue, con una solución de agua, azúcar y sal como toda medicina, nadie te dirá como era. Si te llamas Pedro, tienes 21 años y has muerto degollado por una plataforma que no debió moverse, mientras trabajabas en una estación de cercanías en Colmenar, nadie prestará demasiada atención.

Ningún programa de las mañanas pedirá que alguien meta en la cárcel al hijo puta de Mugabe. O llamará a un forense para que reclame que se cambie la ley de siniestralidad laboral.

Aisha es uno de los mil muertos, y 60.000 afectados de cólera. Pedro uno de los más de quinientos trabajadores fallecidos por siniestralidad laboral en España este año. Cuando estoy acabando esta nota, me llega aviso de cuatro muertos en accidente laboral en Mallorca. Mirad la noticia de El País: estos muertos ni siquiera tienen nombre.
Aisha y Pedro forman parte de la estadística. No caben en el show. Cuando los muertos son muchos, la compasión, dicen los expertos, se fatiga y la ira se desplaza hacia la muerte más reciente y morbosa que nos traiga la CNN o el magazine de la mañana, cuyos tertulianos no saben donde esta Zimbawe o cuyos periodistas ven más glamour en las retamas de un bosque que en un tajo de Colmenar. Las cosas son como son: Yo recuerdo aquí a Aisha y a Pedro.

Me atrevo a recomendar a directores de Shows, magazines, periodistas de la mañana o redactores que no ponen nombres a los trabajadores muertos, unos versos de Celso Emilio Ferreiro que, recientemente, se recordaban en Sinfonía de las palabras: “No puedo apartar mis palabras de todos los que sufren en este mundo”.

Ellos son imbéciles pero el dinero era nuestro: (II) Los timados.

A ver si me explico. Una persona ética es aquella que sabe que engañar a su pareja está mal. Una persona moral es aquella que nunca engañaría a su pareja. El capitalismo calvinista nació con una promesa ética: el beneficio como contribución al bien social. Pero no tardo nada en deambular al comportamiento inmoral: la ventaja competitiva se basa siempre en el engaño.

El tal Carlo Ponzi ni era economista ni ha recibido nunca el Premio Nobel. Pero su tecnología para hacer dinero rápido mediante la estafa es de las más antiguas y de las de mayor éxito. Como lo de Pirámide tiene mala prensa, a veces se le llama “marketing multinivel “ (que eso si, ingenio haylo): pirámide, al fin y al cabo, es el sistema de comisiones y premios en que se basan las ventas de tupperware, o Avon, por un poner.

Se lo dije el otro día: son imbéciles pero se iban al casino con dineros ajenos. ¿Recuerdan aquel banquero que acusó a la profesión de gestión contra la reglas? ¿El padre de todos los banqueros desde el mar cántabro al occidente?¿El banquero europeo nacido para la refundación socialdemócrata del mercado? Bueno; pues a ese le han quitado más de dos mil trescientos millones de euros de su botín, en el timo de la pirámide.

Según el Ministro que nos ha garantizado, desde siempre, el excelente comportamiento regulador de la banca española, la exquisita vigilancia y garantías de su comportamiento profesional, viene a resultar que nueve fondos de pensiones, tres aseguradoras y cinco bancos han sido timados.

Naturalmente, como la regulación y el control son tan exquisitos, las pérdidas directas de los bancos, gestores y aseguradoras no serán muy grandes; naturalmente: en el casino se quedaron las perras de los clientes. Por eso lo que importa, porque se trata de nuestro dinero, no es tanto porque sobreviven los timadores, para vergüenza de los reguladores que tampoco serán cesados, sino porque es posible que haya timados.

No les aburriré con comentarios técnicos sobre la tiranía del ROE, la forma de medir resultados a corto de la que han presumido los gerentes modernos desde los grandes banqueros al pequeño gestor de la inmobiliaria de la esquina con el que usted tomaba café.
Hay timados porque bancos y banqueros han buscado un modelo especulativo a corto plazo: pocos recursos propios, alto nivel de préstamos, balances gigantescos y activos sin valor. Han preferido eso, el rendimiento irregular, que una gestión responsable de la economía real. Naturalmente el riesgo era el del dinero de los demás.

El timador, una vez pillado, irá a la cárcel. Sea compasivo y no se preocupe por el gestor timado: seguirá siendo Director General de su Banco, compañía de seguros o fondo de pensiones. El regulador que vigiló esas inversiones…ese: ese es el mejor de Europa, oiga.

martes, 16 de diciembre de 2008

Hoy a por Google; mañana, ¿ a por ti…?

Cuando los franceses no saben qué hacer montan unos “estados generales”. Cosa sabida. La Presidencia Francesa ha instado los “estados generales de la prensa” (claro que sin tercer estado: o sea, sin periodistas y sin lectores).
Sarkozy ha puesto encima de la mesa su contribución de hace unos días: una supresión parcial de la publicidad en la televisión pública (entre ocho de la tarde y seis de la mañana), mediante una ley que se aprobará definitivamente en Enero.
Pero los editores son bastante insaciables y se han lanzado a por su otro gran enemigo: la red. Naturalmente, han dedicado horas a hablar de calidad. Dejadme que os diga que cuando oigáis a un editor hablar de calidad podéis temblar. La “calidad” es “su” negocio; todas las formas alternativas de periodismo carecen de ella; especialmente si proceden de internet: este es el mantra.
Pero una vez cumplido el trámite estético, no han podido evitar que se viera el fondo del asunto: les preocupa la publicidad como base de su modelo de negocio. En otra ocasión escribí sobre ello. Hoy interesa resaltar que el centro del ataque de los editores franceses ha sido…”Google”.

La acusación es básicamente de monopolio. Debemos reconocer que los chicos buenos de Google no están siendo muy transparentes en sus precios y gestión de publicidad y, también, que tras la compra de Doublelick, está próxima a controlar un 80% de la publicidad digital mundial.

A estas acusaciones se apuntan los editores de periódicos. No les preocupan los viejos “banner”, por muy nuevos y sofisticados que sean, sino el modelo de publicidad “sponsorizada” de Google. Este es el que está protagonizando el trasvase de la publicidad hacia los medios “on line” de unas corporaciones que, en tiempos de crisis, adoran recortar gastos en publicidad tradicional.

Diez anuncios en la red equivalen a uno convencional y su modelo de precios es radicalmente distinto. Así que los anunciantes deciden entre las ventajas del precio (y de la gestión integrada que ya ofrece Google) y la tendencia al monopolio. O sea, que blanco y en botella.

Pero la cosa es que la prensa tradicional “anda muriéndose” de crisis, al menos eso se dice en twiter, y los gestores que vivieron de burbujas, quitaron los periódicos a los periodistas y se lo dieron a gerentes tan eficaces como los de los bancos, andan pidiendo socorro y, mientras despiden periodistas y piden ayudas públicas, están sentando las bases de su futuro negocio: la expulsión de la competencia de los medios públicos (tv) y de la gente que en los medios “on line” no procede del negocio tradicional.
Hoy es Google; mañana, en nombre de la calidad “los blogueros” y el periodismo ciudadano: avisados quedáis.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Ellos son imbéciles pero el dinero era nuestro: (I) Los usureros

Escribo de memoria pero creo que fue por los 90 cuando Galbraith escribió un libro donde acababa diciendo que “los imbéciles son separados, tarde o temprano, de su dinero”. Lo que el bueno de Kenneth no dijo es que ese dinero era nuestro.
Los bancos, también los españoles, buscando mejorar su rentabilidad se fueron de burbujas y se dedicaron a alejar nuestros ahorros de la actividad productiva para pasarlos a la especulación. O sea que se fueron al casino y han perdido su capital.
Pretender ahora que los bancos pasen a ser magníficos administradores, cuando ni siquiera han cambiado sus gestores, y que utilicen de forma menos avariciosa el capital que les viene a precio de saldo es tan ingenuo que no resulta creíble. Por eso algunos echamos de menos que junto a la enorme cifra de capital que están recibiendo se determinen garantías de que será distribuido.
Las inyecciones de recursos indiscriminadas suponen aliviar los efectos de la crisis pero los bancos las destinan a seguir mejorando sus balances, tranquilizar a las agencias de calificación e incluso a depositarlo hasta que lleguen nuevos tiempos de negocio. O sea, que no se transmite a la economía real en su mayor parte.
Si Usted va a pedir un crédito a una de las entidades que han acudido al dinero subastado por el gobierno, a un precio del tres y pico por ciento, Caja Madrid por un poner, lo más probable es que no se lo den; pero si lo hacen se lo prestarán al nueve por ciento. El triple: eso se llama usura, aquí y en toda tierra de garbanzos.
El Gobierno está tratando por igual a todas las entidades financieras aunque no estén en situación similar. Las inyecciones de liquidez no están fluyendo hacia las familias y las empresas porque estas no constituyen oportunidades de negocio para los bancos y porque las medidas de apoyo no incorporan ningún mecanismo para que lo hagan.
Era nuestro dinero el que perdieron en el casino y es nuestro dinero (público) el que reciben para sanear su capital. Ni Usted se benefició de la especulación anterior ni ahora le llega para aliviar sus cuentas. Estos usureros hacen negocio con dinero a precio de saldo mientras usted espera que, algún día, le llegue a alguna migaja a precio tres o cuatro veces más caro.
No estaría de más no sólo obligar a que ese dinero se convierta en préstamos sino que, por ejemplo, se sustituya el Euríbor como referencia en los préstamos hipotecarios en vigor por el tipo de intervención del Banco Central Europeo. Un punto de diferencia supone unos 12.000 millones de euros, que van a parar a los bancos y cajas. ¿Ven como se trata de nuestro dinero?

sábado, 13 de diciembre de 2008

El regalo: ha llegado el buscador estadístico

Es sábado, tarde de perros; además quedan horas para el partido del siglo que, como se sabe, celebramos dos veces al año. Algo hay que hacer: por ejemplo, dejarse de perezas, tomar pluma y papel y decidir, de una vez, que regalo de Navidad haré a los más próximos.
Ese ejercicio anual que todos los años nos prometemos no volver a hacer; te lo juro esta es la última vez. En fin que me puse a aplicar el más viejo sistema de selección: pensar en el amigo o amiga unos minutos, recordar los rasgos de su personalidad, sus pequeños vicios y pasiones y seleccionar un par de posibilidades. Esta es la mística del regalo de navidad: ese gesto que transmite a quienes comparten nuestras cuitas anuales que les hemos dedicado unos segundos.
Pues resulta que soy un antiguo y que los regalos no se seleccionan así. Tampoco lo del recurrido “amigo invisible” (valiente paradoja que pueda quererse lo que no se conoce) está a la altura de los tiempos. No; no. Veréis, estaba yo en este afán cuando por email recibo un link desde Tibco donde me informan que el “análisis estadístico” es la solución más moderna.
Como lo oyen. Spotfire, una división del fabricante de software Tibco, ha utilizado su experiencia estadística (por ejemplo, han desarrollado sistemas para elaborar rankings deportivos o hacer seguimientos de donaciones políticas) para elaborar un Buscador de Regalos de Navidad, de base estadística. (Spotfire Holiday Gift Finder).
Así por ejemplo, si Usted, como yo, ha decidido que las chicas de su familia lucirían con agrado ese brazalete, original pero barato, que un artesano del pueblo de al lado le fabricará a poco precio, resulta que el análisis estadístico le dirá que es usted un roñoso. Que sólo el diez por ciento de los mortales compran regalos de este tipo por debajo de diez dólares.
No; el buscador le situará en el rango de precio mayoritariamente elegido para el nivel de joyería y Usted podrá seleccionar productos de los que, a través de una distribución de nubes de puntos, conocerá su grado de aceptación entre los compradores. Naturalmente, una vez seleccionado, Usted podrá, mediante un “click”, dirigirse a Amazon.com y comprarlo por internet
El súbito auge de el uso de la red para las relaciones sociales no sólo parece estar cambiando las relaciones entre la gente. Sus herramientas, que ya habían invadido el privado ámbito del regalo mediante la compra por internet, vienen ahora a invadir el único terreno que nos era propio: la selección. Qué más dan los gustos, pasiones o características de su amigo, amiga, familia, la estadística decidirá por Usted.
Deplorable. Por ejemplo: que gracia tiene sisarle a Liber, para comprarle el regalo prohibido a Itziar o Elena, si resulta que el buscador ya me dice, el qué, el dónde y el cuándo.

Meneos de rabia ¿“karmas” de cabreo?

Ayer 12, a las cero horas, la última entrada de mi blog pasó a “menéame”. Media hora después ya había seis comentarios. Esta mañana, a las nueve, en mi blog había habido tantas entradas (chicos deberíais dormir más) como en todo el día anterior. Mi texto (sobre el “inframileurismo”) no era, con toda seguridad, ni muy original ni especialmente interesante. Lo mismo ocurrió con un texto sobre la red y el clasismo publicado días atrás.
Todos somos famosos en internet para… quince personas; no me hago ilusiones al respecto. Quiero decir que hay alguna razón para que esos textos sean leídos, además de valorar a la gente de “menéame”, el interés de la plataforma y a sus usuarios, (su “karma”, diríais, aunque no entiendo muy bien, disculpadme, el sentido exacto: es que estoy mayor).
Y mi impresión es que lo que trae lectores a mis modestos textos es que hay mucho cabreo social escondido en las entretelas de la web. Un cabreo que carece de instrumentos de expresión social, cívica o política o que no se identifica con esos instrumentos, sean partidos o sindicatos.
Mientras mis lectores me honraban con la visita a mi blog, lo que era una forma de rebelarse contra los bajos salarios, Lidia ponía en el suyo una convocatoria de “cibermanifestación” que ya anda por más de mil. Así que mucha red y poca calle me parece a mí.
Hay mucha rabia, voluntad crítica que no circula por la calle, por las instituciones, en partidos o sindicatos. Tiscar Lara sugiere que la red nos trae, de nuevo, la relación entre ciudadanía, política y educación que, en sentido amplio, incluye la crítica social.
De eso creo que tratan estos meneos de rabia. De una necesidad, que se expresa en “menéame” y en tantos otros sitios, de canalizar el enfado social. Gracias a mis lectores de ayer por honrarme con su visita pero me atrevo a proponer que, además de su expresión en la red, salgan a la calle, escojan su partido, su sindicato, su organización y griten su cabreo donde hay que gritarlo: en la calle, en el voto, en las instituciones.
Tengo que dicho que seguro que unos cuantos acabaremos montando una asociación de damnificados y decepcionados por Obama pocos días después de que tome posesión; así son las cosas. Pero no cabe duda de que el cambio puede ocurrir porque mucha gente “meneó” la web pero, también, fue a votar y comprometió su esfuerzo. Amigos y amigas del “inframileurismo” apuntaros.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Porquería de salarios: “inframileurismo” realmente existente

Ahora que lo ha dicho El País ya nos podemos preocupar y llenar las tertulias de sesudos debates: los salarios son una porquería. Bravo; nada como el periodismo de investigación.

En 2003 un grupo juvenil presentó en una de las campañas electorales un cartel que, con brocha de váter incluida, denunciaba el asunto. CC.OO y UGT han insistido en el tema de forma abundante. A principio de año la OCDE denunció la situación española en un informe sobre el tema.

El País que se siente inventor del término persiste en afirmar que la gente será “mileurista” para siempre. Va a ser que no: esa cantidad es una promesa inalcanzable para la mayoría de los jóvenes, formados o no, y para la mayoría de los trabajadores de los sectores con baja productividad, o sea, en España casi todos.

Pues la cosa es que el asunto no viene de hoy. De hecho tiene fecha más o menos en los noventa. Fue entonces (teníamos los jóvenes más formados de nuestra historia, etcétera ¿recuerdan?) cuando entre los corrillos económicos, tertulianos y ministerios de trabajo que fueron, y que luego han sido, se puso de moda afirmar que un mal trabajo y un mal salario es mejor que ningún trabajo. Y esa ha sido la máxima de la modernidad económica española

Fantástico lema. Una vez justificado sólo quedaban unas cosillas por hacer. La reforma del mercado de trabajo, la afirmación de la temporalidad, la gestión de las ETT y la disminución del poder negociador de los sindicatos. Dicho y se hizo. Y todos los gobiernos, los más sociales y los menos, han mantenido el asunto.
De paso, el tiempo se ha acumulado y se han encontrado un par de chivos expiatorios que parecen justificar el asunto: la globalización y la competencia de los inmigrantes.

La globalización supone que los trabajadores españoles compiten con países de bajos salarios (este de Europa y en desarrollo) y que si se elevan aquí las empresas se van. Vale; deslocalización evidente en parte de la industria, Pero dígase la verdad: la mayoría de los puestos de trabajo no son exportables y eso no ha elevado su nivel salarial. Lo mismo podría decirse de segmentos enteros del mercado de trabajo donde la inmigración no ha entrado.
No; la verdad es que lo grueso del “inframileurismo realmente existente” se debe a la desregulación laboral y a un modelo económico que ha apostado por la baja productividad, la especulación y por una radical desigualdad de rentas que, además, penaliza el talento de los más formados

Mientras algunos sueñan con el “mileurismo” digamos algunas verdades: que la mayoría de la gente (sin horas extra) no pasa de los 900; que casi un 20% de los trabajadores no llega al 60% del salario medio (definición europea de trabajador en pobreza); que los salarios reales no han crecido en la última década; que a ningún gobierno le ha importado un pimiento el asunto.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Cautela 2.0: crisis y amor.

Como mis lectores saben, y si no se lo cuento, los franceses suelen presumir de ser el centro de todo y los demás tardamos aproximadamente una década en descubrir que no es cierto. (“siempre nos quedará Paris” se refería solamente, creedme, a la memoria amorosa de Rick).

Viene esto a cuento de que en Paris se ha celebrado la quinta reunión de “La WEB” que, en su edición 2008, ha reunido a todo el mundo de la nueva economía: 1700 participantes de 170 países. Las crónicas periodísticas del evento son algo contradictorias.

Por cierto, por favor, cuéntenle a Ramoncín y la SGAE que Paolo Coelho ha afirmado (lo juro) “que las descargas en internet no le han hecho perder ventas”. Lo ha dicho en los debates centrales del encuentro dedicados… “al amor”. No; no es que hayan hablado de las páginas porno; sino de cómo las redes sociales se pueden usar para la cosa amorosa o del éxito del Match.com relacionando parejas

La impresión que uno saca es que esto estaba preparado antes del pinchazo de la burbuja, como dice Le Monde, pero que en el interior del encuentro ha nacido la cautela post crisis. Los fanáticos y fanáticas de la red interactiva se han lanzado, al parecer, al realismo y se han vuelto más racionales, más cautelosos y más gestores.
No cabe pesimismo sobre esta tecnología. Con crisis o sin ella, es evidente que la nueva red se ha vulgarizado, dicho sea en términos positivos y por lo tanto de negocio, incluso para los consultores en comunicación. Lo que el sector privado y público ha enseñado en París es que no sólo se entiende mejor sino que se entiende la potencialidad para cualquier organización (también las empresas) de un blog, la imagen en la red, la red social, etcétera.

Pero los viejos “roqueros” del asunto ya padecieron la crisis del 2000 (la de las puntocom - la anterior burbuja-) y han empezado a transmitir en esta crisis más cautela. Consideran que el valor de las empresas y recursos más relevantes están bajando notablemente y, también, que el trasvase de los medios tradicionales a los medios “on line” se produce pero no en la medida esperada. ¿Deberíamos aprender nosotros algo de esa prudencia?
Vivimos en una economía en crisis donde ya no llegarán financieros con inversiones o vendedores con clientes. Este es el reto. La crisis no se llevará la 2.0 como forma de hacer. Pero sospecho que irá más despacio. Especialmente en España, donde la estructura empresarial apenas había recogido el mensaje. Toca cautela, me parece que han sugerido en París, mientras hablaban del amor.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

“Bocazas de los cojones”: premio convocado

Antes de comentarios sobre sexismo: he estado buscando bocazas con ovarios pero no me salen. Tontunas si; abundantes. Pero bocazas con trascendencia peligrosa pues pocas. Y es normal; porque es muy masculino ser un gritón de taberna. Pero eso no importa: de tabernarios, macarras y bravucones está llena nuestra etnografía. Lo grave es cuando el grito de taberna pasa a la política: entonces es cuando se está a un paso del fascismo.

Creedme, a un paso. Hace unos días escribí sobre algún gritón de mi ciudad que descalificó a un concejal por su condición de homosexual. Quien empieza por ahí puede seguir por algún obrero, sindicalista o comunista y, al final, le sobraremos todos. A quien insulta a la mitad de los votantes de su ciudad pueden acabar sobrándole las elecciones. Quien ebrio de trementina convoca la “muerte del Borbón” suena, más allá de su voluntad, a los que convocan otras muertes y dejan que otros disparen.

El “bocazas de los cojones” más relevante de Europa se llama Silvio y anda por Roma. Fascismo rampante. Pero no deberíamos sonreír ante estos gritones de taberna que no parecen lo mismo que Berlusconi; no deberíamos reírle la gracia a tanto “lengüismo desbocado” como, para mi envidia, se les ha bautizado en “jaula de grillos”.

“Bocazas de los cojones” son los que deciden, ellos solitos, salirse de la Constitución, en nombre de todos los que tenemos algo que ver con el asunto y sin preguntarnos. Tiene condición parecida, esta si con ovarios, quien ha llamado “bellacos y miserables” a quien afirma que “la capitana” debe ser la última en abandonar Bombay. Ese que utiliza la radio de los obispos es también un “bocazas de los cojones” como lo es el “ex” de Cataluña que afirma que su tierra, vive un momento de “debilidad” debido en “buena parte” a la inmigración latinoamericana.

En fin. Que hay muchos. Así que queridos lectores y lectoras de este humilde blog: os propongo que creemos el premio “bocazas de los cojones” para aquel o aquella cuya frase nos haya parecido más tabernaria, infame e impresentable.

No quiero acabar sin dejar un consejo a quien se dedica al asunto este de la política en democracia. Uno de los personajes de Pablo de Santis, en su novelita “El enigma de París” aconseja a uno de sus compinches: “vaya ensayando el silencio”. Es que es mucho mejor aceptar que la forma es parte del contenido democrático que ser “un bocazas de los cojones” (u ovarios).

martes, 9 de diciembre de 2008

Los ladrones de contexto: boicot a Kate Winslet.

Era Enero de 1985 y en el Primer Festival Rock in Rio. Mercury salió al escenario vestido de mujer, como solía cuando Queen cantaba esa canción; súbitamente, el público brasileño estalló en un silbido de desaprobación: entendió que le robaban el significado combativo que para ellos había adquirido I want to break free.
Leo hoy que el próximo Oscar se prepara para una escena de sexo de Kate Winslet, en la película The Reader, interpretando a Hanna Schmitz, una ex - guardia de un campo de concentración de Auschwitz que, además, en el Berlín de la Posguerra seduce a un menor de edad.

O sea que es de temer que le director, al igual del autor de la novela alemana que la inspiró, se apropien del nazismo y la pedofilia para hacer erotismo lo que, con voluntad o sin ella, es, sin duda, banalizarlo. Esto es apropiarse de una emoción, robar el contexto.

La capacidad del mercado, y de los medios, para apropiarse de símbolos con significado social y descontextualizarlo es conocida y creciente. La publicidad hace tiempo que dejó de relatarnos las ventajas del producto para asociar a él emociones. Y qué mejor emoción que las que corresponden al inconsciente popular, precisamente al que hay que convertir en consumidor.

El primer consejo en comunicación es no usar el lenguaje del adversario; y el mejor ardid del adversario es vaciar el contexto que da sentido a palabras e ideas. No hace mucho la sociedad Acciona, conocida por el impacto de sus obras o el despido de sindicalistas, se anunciaba publicando, con notable cinismo, un lema del 68: “seamos realistas, pidamos lo imposible”. De eso trata el uso impropio de símbolos populares para fines publicitarios: de descontextualizar, transmitiendo la emoción que evoca a un producto de consumo masivo.

En el verano, un profesor de italiano en Méjico denunció a los penúltimos ladrones de contexto: Una marca de Coca – Cola (Aquarius) se anunciaba con la música del Bella Ciao, la más cantada canción partisana de la resistencia contra nazis y fascistas. En el nuevo contexto de esa publicidad, la resistencia se convierte en un deporte divertido.

La memoria, el contexto, dice que Bella Ciao es un grito de dignidad, la esperanza de paz y libertad. Así que he decidido convocarles a que se resistan a los ladrones del contexto. "Questa mattina mi son svegliato e ho trovato l'invasor”. Me he levantado esta mañana, he visto al invasor y he decidido boicotear a la Coca – Cola, al Aquarius y, lo que es peor, a la Kate Winslet

lunes, 8 de diciembre de 2008

Toledo o ya no hay cristianos viejos

Hoy domingo, hemos hecho los planes en Toledo: ver sinagoga; paseo; tomar vinos y comida castellana. Bien; apenas frio ni lluvia. Y cuando reflexionamos sobre las culturas conviviendo, tras visitar la Sinagoga de Santa María la Blanca, recuerdo la información publicada día atrás.
Científicos de la Universidad de Leicester (Reino Unido) y la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona han estudiado el cromosoma Y de los ciudadanos peninsulares y de Baleares para llegar a la conclusión de que el 30% de nuestro patrimonio genético no es de cristiano viejo.
Un 10% de la población actual tiene características genéticas propias de los habitantes del norte de África y un 20% de los judíos sefarditas. Los investigadores encontraron que la presencia de genes norteafricanos es mayor en la mitad occidental (León, Salamanca, Zamora...) de la península que en la oriental (Granada). Así que resulta que hay más descendientes de moriscos en la plaza mayor de Salamanca que en el Albaicín granadino.
Lamentablemente, tan relevantes investigadores han incurrido en un grave error de corrección política: no segmentar la muestra por comunidades autónomas. Lo que no nos permite saber si los variados nacionalismos que nos confunden tienen también su naturaleza genética mezclada.
En fin, toda una historia expulsando moros y judíos (también jesuitas pero estos ni tienen genes particulares ni, según los votos, se reproducían) para que no haya genes de cristiano viejo. ¿Veis cuanto esfuerzo histórico inútil?.

sábado, 6 de diciembre de 2008

La comunicación: ¿abandona el mundo real?

Nuestra experiencia dice que en momentos de crisis económica las empresas tienden a reducir sus inversiones en comunicación y marketing. Si trabajáis en este mundo, ¿Habéis probado a decirle a vuestro cliente que ese es un error estratégico?

Cualquiera de nuestros argumentos, incluso de nuestros proyectos, gira en torno a una idea central: es en estas etapas de crisis cuando las empresas pueden aportar un valor diferencial, tienen la oportunidad de perfilar su marca, asentar su producto y diferenciarse de otras compañías.

Las empresas y sus gestores no son muy sensibles a estos argumentos y procuran ahorrar gastos generales, comunicación incluida.

Pero además, parece que la comunicación está huyendo del mundo real, sospecho que consultores y gestores tenemos algo que ver en ello. La comunicación de producto o de marca tal como la conocemos está abandonando el mercado publicitario, refugiándose sólo parcialmente en el marketing directo y, según los primeros datos, en la publicidad on line. (Crecimiento de la publicidad en un 40% en el primer semestre del año).

Consumidores, por lo general, jóvenes y muy motivados son receptores de esa publicidad. Los sectores que han desplazado esa inversión (viajes, turismo, cultura, automoción) corresponden a ese tipo de público objetivo.

Ciertamente, si lo que se llama 2.0 hubiera llegado de verdad a las empresas, si estas mantuvieran una relación de red con sus clientes, probablemente todo el mundo hubiera hecho política de marca en internet desde el inicio de la crisis.

Pero como el mundo real no es como lo perciben los pioneros de la 2.0. (enlaces patrocinados, buscadores, blogosfera, marketing viral, etc) sino lleno de pymes escasamente modernizadas y competitivas, la crisis está a punto de ofrecernos una ruptura entre el mundo real y un mercado de la publicidad on line, por otra parte reducido: no más allá del 8% del total.

Me atrevo a sugerir, pero de eso hablaré otro día, que tendemos a confundir ese mercado joven, activo y motivado con nuestros públicos objetivos. También en comunicación política.
Los entusiastas pioneros del 2.0 – por supuesto los gestores de Obama son los profetas del momento – insisten (os recomiendo unas filminas que me enviaron hace poco) en transmitir a las pequeñas empresas conceptos de redes, podcast, blogs corporativos, etcétera.
Tienen razón; los pioneros y las vanguardias siempre la tienen. Pero sugiero que miremos al mundo real. Si dejamos que la comunicación abandone ese mundo, también sus efectos se harán notar en el mundo on line y no para bien. (Al fin y al cabo, Obama, el profeta, también editó el mayor y más caro anuncio de televisión de la historia política).

viernes, 5 de diciembre de 2008

Los relatos de los grandes poderes tras Bush.

La época de Bush se ha caracterizado por las narraciones, los relatos ideológicos con los que los neoconservadores – como expresión de los grandes poderes corporativos - de todo tipo han sacado provecho de la presidencia norteamericana.

Tras Bush, parecen abrirse dos tendencias que tendrán importancia a la hora de reescribir estos discursos. Por una parte, el aumento de la impugnación de la preeminencia estratégica de los EE.UU. Tanto a nivel americano como internacional esto requerirá adaptaciones de los relatos y las narraciones ideológicas a los nuevos equilibrios de poder.

En segundo lugar, estos relatos del poder se han de afianzar en un entorno de comunicaciones que ha visto como se ha ampliado el “menú” de medios mundiales de comunicación; una imprevisible, hasta hoy, presencia de su dispersión y, sobretodo, de la ampliación de su carácter participativo que tiende a socavar el predominio ideológico de las descripciones estratégicas de los grades poderes políticos, sociales y económicos. Las recientes propuestas de Berlusconi de controlar internet son un excelente síntoma de ello.

No debiera confiarse, a pesar de ello, que estas narraciones conservadoras de los grandes poderes están en retirada, entre otras cosas porque las hipotéticas fuerzas del cambio carecen de su propio relato.

Por ejemplo, el gobierno de Obama huele a centro derecha o la izquierda europea no parece gozar de buen momento – Francia, Italia, Alemania o Inglaterra, por no hablar del conjunto de la Unión, no ofrecen potentes alternativas progresistas precisamente – y no parece que la izquierda española pueda liderar relatos alternativos-. Quizá sea el tiempo de ideas de la ciudadanía.


jueves, 4 de diciembre de 2008

De nuevo todos heterodoxos…o casi.

Era entre el 74 y el 79; en aquella época zascandileaba por la Facultad de económicas y empresariales en Zaragoza; incluso algunos días estudiaba. Pues bien, en aquellos días, todos, alumnos y profesores, éramos heterodoxos. Teníamos de todo: estructuralistas, postkenesianos, marxistas y marxianos, además de cualquier otra cosa que hubiera en el mercado del pensamiento económico crítico.

Con ánimo juvenil, nos dedicábamos a eso que algunos radicales estetas de hoy llaman bajarse los pantalones y quienes lo vivimos tratar de ganar una democracia.

Cuento esto porque, tras dos crisis petrolíferas, cuando llego la estabilidad, y faltaba poco para que las cosas fueran a ir mejor, la mayoría se hizo ortodoxa, los heterodoxos desaparecieron, con la excepción de los departamentos de la escuela de economía crítica, y apenas quedamos algunos pocos defendiendo la intervención política en el mercado (tampoco era defender el socialismo radical, vaya).

Ahora que todos hemos vuelto a reencontrarnos en las aguas de la intervención, la nacionalización, el agujero de las cuentas públicas (recuerdo un consejero aragonés que me insultó por defender el déficit público) déjenme que mire a mi alrededor con sospechas.

Para que la heterodoxia haya vencido ha sido necesario un acuerdo de todo quisqui para salvar el capitalismo de los capitalistas de hoy para los capitalistas de mañana.

No es que uno pretenda aprovechar la ocasión para alguna suerte de socialismo ya me conocéis, pero se pregunta si todo el fascal de pasta que estamos poniendo en manos de banqueros y empresas nos permitirá mañana intervenir en la economía.

Y tal como veo las cosas no hay garantía de que eso vaya a ser así. En otras palabras: todo apunta a que el sufrimiento en forma de desempleo, riesgo de los sistemas de protección, endeudamiento y demás no será recompensado.

Lo que uno demanda a los refundadores del capitalismo, al menos a su parte progresista, es que se salga de la coyuntura vigilada de Solbes, se haga algo de estrategia y se nos garantice una recompensa en forma de reglas duraderas, en todos los mercados, incluido el de empleo.

Entre otras cosas podría reconocerse que lo ocurrido responde a medidas ortodoxas como: dar el sistema financiero a los especuladores; dejar que los bancos centrales marquen la agenda política; permitir que la política monetaria no guarde relación con los objetivos económicos y dejar que el sector financiero se separe de la economía real. Parece que nos vendría bien una garantía de heterodoxia en esos terrenos en el futuro.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Las redes en internet: ¿cuestión de clase?

El diario Liberation da cuenta de los resultados de una encuesta en la que viene a decirse que la red no hace milagros en materia de movilidad social. Los investigadores (Orange Labs y Fundación Internet de Nueva Generación) partían de la hipótesis de que la Web 2.0 permitiría, a través de sitios como Facebook, Dailymotion o Myspace, que la gente de entornos más modestos ampliara sus contactos, construyera una red de la que carece en la vida real y, así, superar las fronteras sociales.

Uno de los sociólogos autores de la investigación reconoce que creía que la red “restablecería el equilibrio” entre altos niveles de formación y profesionales, con conocida habilidad para crear redes sociales, profesionales y familiares, y quienes tienen menos recursos de este tipo, por nacimiento o cultura, para construir su bagaje vital.

No parece que la red ayude mucho. Parece que los sectores más humildes de la red están intentando cruzarse con los sectores con los que no se encuentran en la vida real, ampliar sus relaciones más allá de los perímetros culturales o económicos de partida. También parece que no están obteniendo muchos resultados.

Parece que las categorías socio - profesionales más altas filtran más los contactos en la web que el resto de los trabajadores, empleados o con menos formación. Los niveles más altos de la escala social estudian detenidamente los perfiles antes de aceptar “un amigo” mientras los otros sectores los aceptan rápidamente o, simplemente, viendo la foto.

Por otro lado, las categorías más elevadas calculan, mantienen y construyen mucho más su imagen, al tiempo que toman la iniciativa en sus relaciones. Las categorías menos formadas son más exhibicionistas pero, también, más pasivos a la hora de hacer relaciones.

En una palabra, la ciudad y la web se parecen bastante en esto de reducirnos a nuestro entorno social o cultural. La promesa democratizadora no parece cumplirse en lo que a relaciones sociales se refiere.

martes, 2 de diciembre de 2008

Tres millones de parados descargan ilegalmente música: avisen al Ministro.

Casi tres millones de parados. El Ministro de Cultura muestra su preocupación por la cifra.

Se ha sabido. La SGAE ha hecho una nueva contribución a la cariacontecida cultura española. Sus detectives han descubierto que los parados, para festejar que Solbes se preocupa de ellos y ellas, han organizado fiestas en las que escuchan música ilegal.

Los avezados espías de la cultura, pagados con el dinero de nuestro canon y con placas identificativas suministradas por el Ministerio de Cultura, han descubierto que los desempleados y desempleadas no compran CDs sino que se bajan la música de los ordenadores. Aparatos comprados gracias a la burbuja; porque han sido los pobres y los obreros los que han especulado y no otros, gracias a los bajos tipos de interés por los que la SGAE ha luchado tan denodadamente en el pasado.

Nunca ha habido tantos parados desde Febrero de 1996. Nunca ha habido tanto potencial delincuente. Por ello, el sufrido Ministro de Cultura ha tenido que dedicar recursos, que sin duda pensaba destinar a la gratuidad o reducción de precios de los servicios culturales, a prevenir el delito mediante un decálogo que nos advierta de las diez falsas razones por las que la policía del pensamiento nos llevará a prisión.

No es cierto que en la calle se haya cambiado el ancestral “que viene el coco” por el “que viene el ministro”. No es cierto, que vayan a poner un canon a los padres que tienen hijos por haber copiado, para uso privado, una tecnología de concepción acrisolada; no es cierto que a Llamazares y Zapatero le salgan gratis los videos electorales con famosos; no es cierto…

Gracias a la policía de la cultura; gracias a las amenazas del Ministro, Ramoncín podrá organizar un concierto, de precio módico naturalmente, para los parados y paradas. Aunque si sólo van cuatro …¿será privado o público?

ACQUA ALTA

Hoy no escribo de este peregrino mundo y sus cosas. Hoy escribo, en realidad, sobre una sirena.

Se oye una sirena que rompe el silencio nocturno. Es la sirena que avisa a la ciudad dormida de la crecida del agua. Ha llegado el “Acqua Alta”. .. Y, entonces, eso debe ser Venecia.

La cosa es que hoy la sirena ha sonado. 156 centímetros ha subido el agua, el nivel más alto en los últimos veinte años. Ha subido demasiado alto y demasiado rápido para que los trabajadores municipales hayan podido poner esas maderas que permiten superar las inundaciones. Trabajadores y turistas no han salido hoy de sus casas y sus hoteles.

Las pobres infraestructuras venecianas tardarán en recobrarse y los edificios más emblemáticos, hoy medio hundidos, sufrirán un poco más pero nos prometerán, sin embargo, un tiempo más sin derrumbarse.

Hoy, los venecianos habrán jurado en cualquiera de sus muchos santos. El olor habrá sido bastante insoportable, las basuras navegarán por los canales y todo glamour o romanticismo que se os ocurra habrá sido tragado por la laguna…y, sin embargo, mañana volveremos a leer el periódico, buscaremos la altura del agua y soñaremos con viajar una vez más.

Ya sabéis, con tomar un café al modo “guiri” en Santo Stefano o perderse en el callejeo canalla al modo del Corto Maltés o sea, un "ombra" en San Polo, un “spritz” en Santa Margarita, algún rincón esotérico o masón en la judería o, simplemente, nos imaginaremos rezando por encontrar los últimos cangrejos, eso sí a precio de oro.

Y es que, aunque en la línea escondida de los informativos, sepultada por las miles de cosas que desde Bombay a Wall Street han ocurrido hoy, merece ser saludada esta sirena que vigila nuestros sueños venecianos.

O eso me parece a mí, que me pasa lo mismo que a Byron con Shelley: él cree en la utopía, yo creo en Venecia.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Estrés 2.0

Desde Linkedin me llega la recomendación de leer una entrada del blog de Shaon que lleva por título stress 2.0. Lo describe como un estado mental o de tensión emocional resultante de la utilización de la tecnología, a causa de su uso o de dejar inacabadas tareas para atender a los múltiples cachivaches que usamos en estos tiempos.

Sostiene el blog, cuyo título es algo así como “abrumadoramente adicto a la informática”, que si hay Web 2.0 tiene que haber una patología de estrés asociada a ella.

Y justo cuando estoy pensando en ello, una persona de mi equipo me solicita en el Skype, suena el móvil corporativo, Itziar me envía un sms por el teléfono personal y el Outlook avisa de la llegada del correo electrónico que esperaba. Y eso en los minutos que yo había previsto dedicar al blog antes de ponerme a trabajar…

Así que hago lo que una persona de mi generación hace en estos casos: apagarlo todo, ponerme una copita de buen vino, dejar pasar el tiempo y planificar mis minutos siguientes. Mientras lo hago tomo una decisión: este año, en lugar de incluir en mis cursos el tema de gestión del tiempo prepararé uno de gestión del tiempo tecnológico.

Móviles, Pdas, portátiles, mensajería instantánea, blogs, redes sociales juegan un papel sustancial en nuestra organización vital y profesional y tienen como característica la disciplina en su uso: si no los alimentamos, desaparecemos. Incluso la reputación en las redes parece, a veces, basarse más en el número de contactos que en su calidad.

O sea que los medios tecnológicos se han convertido tanto en los vehículos de los “ladrones de tiempo” como en generadores de “sobrepresión” que, debido a la movilidad, no dudamos en trasladar con nosotros en el bolsillo, de cañas y, por dios, al restaurante. Por otra parte, tanta herramienta, aplicación y variedad de interfaces tienden a hacer más importante su uso que su utilidad.

Como decíamos antes de la red, la “sobreinformación” puede ahogar la calidad del mensaje; de aquí a la frustración. Y, a lo peor, del estrés 2.0 a la depre 2.0. O sea, chicos y chicas, hay que cuidarse y planificarse.