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lunes, 30 de julio de 2012

Populistas y demagogos; reaccionarios y algún que otro despistao

Esos comunistas radicales que dicen que la condición de diputado y diputada no debe genar derecho a pensión. Así, Pasionaria habría muerto sin ayudas y ninguno de los secretarios generales del PCE se hubiera jubilado a los 65 años.

Esos republicanos que se hacen eco de un medio fascista que afirma que en España hay 445.568 políticos, ni uno más ni uno menos (y que por cierto han contado mal hasta los senadores). Nos ocultan que probablemente, no superen los cien mil, que son menos que en Alemania, por ejemplo, y 68.000 son concejales, de los que más de la mitad no cobran.

Los que proponen que los políticos no cobren, o cobren el sueldo mínimo, y que nos ocultan que en España ya tuvimos políticos que no cobraban más que comisiones o que hacían política el cura, el secretario y el guardia civil en el casino, después de administrar sus respectivas sinecuras. Que en realidad quieren que hagan política los que tienen negocios, asesorados por habilitados nacionales de nivel A, naturalmente.

Diputados y diputadas de la Asamblea de Madrid que, solidarios ellos, le regalan una pasta a Esperanza Aguirre para que se la pase a algún amiguete, al del Casino, por ejemplo, cuando con ese dinero podían salvar varios de los 80 desahucios que se producen cada día.

Esos populistas y demagogos que andan defendiendo que en la oposición no se deberían cobrar salarios, ni dietas, porque la oposición sobra, como todo el mundo que no sea un corrupto sabe, porque para hacer oposición ya están los que los respectivos caudillos designen.

Joseantonianos y hedillistas de nuevo cuño que desean cancelar comunidades autónomas y ayuntamientos, para que se alejen los gobiernos de la gente y mande el gobernador civil que ese si que sabía de como iba la cosa. Los mismos, seguramente, que quieren acabar con la representación sindical de los trabajadores porque ya están ellos para defender que los trabajadores hagan lo que tienen que hacer.

La gente de izquierda, izquierda, que, faltaría más, está de acuerdo con reducir el número de concejales en un treinta por ciento, ocultando que en pequeñas circunscripciones la ley D´hondt se convierte en mayoritaria.

Que, por ejemplo, IU en Madrid, perdería el 40% de su representación institucional (frente a un 30% de reducción de concejales) y la representación en 18 Municipios (el 22%) en los que tiene presencia. En suma, se produciría una concentración del bipartidismo en tiempos que parece que la gente demanda más pluralidad.

Quienes aceptan pasivamente, porque está de moda, que lo público y los políticos son los primeros responsables de la crisis, exonerando a los muñidores de codicia, burbujas y rescates.

Todos, en suma, los que quieren que no haya políticos hasta que solo quede uno (probablemente no elegido) y gobierne con funcionarios, naturalmente habilitados nacionales y de nivel A.

miércoles, 18 de julio de 2012

¡Qué se jodan! Manual de ética. (I) Toma el dinero y corre

Díaz Ferrán ha desviado a Suiza 4,9 millones de euros, a través de un testaferro. Si; es este Díaz Ferrán que presidió la CEOE. El hooligan del “trabajar más y cobrar menos”; el profeta del mercado libre; el agitador de las reformas laborales; el defensor de la flexibilidad; el que en realidad ganó mucho trabajando poco y evadiendo más.

Heredero de las mejores tradiciones del catecismo fabra; aplicado como nadie en el primer mandamiento ético del ¡qué se jodan!: toma el dinero y corre. Habiendo quebrado todas sus empresas, estafado a buena parte de sus clientes y alzado bienes entre España y medio mundo, había que salvar patrimonio porque, amigos y amigas, el liberalismo legitima a poner a recaudo el capital allí donde no se pregunta de donde viene la pasta.

No hay requisito ético que uno deba mantener ante todo principio liberal; a ver si de una vez os enteráis que los liberales son revolucionarios. No en vano, un ilustre Consejero de Economía calificó de Robin Hood a quienes se evaden de la intolerable confiscación fiscal. 

Exijamos, de inmediato, más amnistía para estos revolucionarios. Recordemos que el "haz lo que quieras", el "se feliz" es el primer imperativo ético que aprenden los hombres libres (las mujeres deben aprender otras cosas, como todo el mundo sabe).

¿Ironía maledicente la mía? Para nada: discurso para los tiempos que corren, donde corrupto es cualquier concejalillo de pueblo que cobra mil euros pero no el empresario que evade o el banco (BBVA, por ejemplo) que paga a sus ex - consejeros millonarias indemnizaciones procedentes de paraísos fiscales.

La culpa de que Díez Ferrán quebrara la tenemos nosotros que hemos articulado unas regulaciones legales que impiden el esclavismo, la estafa y el enriquecerse rápidamente. Somos nosotros los culpables. ¡Qué se jodan! Gritó Díaz Ferrán, mientras le pasaba la pela al testaferro. Total si estos no evaden es porque no tienen o no saben; no porque no quieran.

Ha bastado un soplo de crisis para que deje de hablarse de aquella cosa de la Responsabilidad Social Corporativa. Dos días de prima tonta y los códigos éticos, de gobernanza o de buenas prácticas, se han ido por el sumidero junto con todos los derechos adquiridos por trabajadores, pequeños accionistas, clientes y demás stakeholders conocidos, qué ya era hora de quitarse de encima tales zarandajas, como muy bien afirma el héroe liberal del Díaz Ferrán.

El uso de los paraísos fiscales es uno de los mayores atentados éticos contra la redistribución de la riqueza de un mundo en crisis. La evasión de capital es, sin duda, la practica menos moral del refundado y moralizado capitalismo. Nada ha cambiado en las prácticas de quienes empujaron y se enriquecieron con la burbuja.

Nada excepto la coartada: antes nos permitían vivir por encima de nuestras posibilidades; ahora gritan con estruendo: ¡Qué se jodan!


lunes, 16 de julio de 2012

!Qué se jodan! Manual de ética.

¡Qué se jodan! Un excelente epítome guerracivilista; el espumarajo que el vencedor lanza sobre el vencido; el anuncio definitivo del final del “mariconeo” (expresión del gusto del marido de la diputada Fabra) del estado del bienestar para pasar, directamente, al más sangriento conflicto de clases, como forma de dirimir las relaciones sociales y económicas.
“Aquí no negocia ni dios” les escribí en Febrero. Afirmaba, entonces y ahora, que finiquitado el estado de bienestar, su institución clave, la concertación, quedaba liquidada. Les anunciaba la edad de “El que más chifle capador”; el retorno del egoísmo social como alternativa política estaba en  marcha: cosa que se refleja mejor en el escupitajo verbal de la diputada que en el viejo refrán aprendido de mi abuela.
Lo bueno, y a veces lo peligroso, que tiene Twitter es que no puede ocultar las primeras intuiciones. Cuando escuche a la diputada escribí: “La impúdica falta de empatía de la puta pija diputada es el grito de venganza de quienes no estaban con su pueblo cuando llegó la democracia”.

Lo mantengo, incluido lo de puta pija, expresión que no recuerdo haber usado en mi vida pero que mantiene, visto lo visto, adecuado nivel de educación.

 ¡Qué se jodan! Ni las suaves formas del comercio, ni el murmullo de los que hacen negocios; ni el clandestino susurro del banco de la usura; ni el bisbeo del conspirador. No; la derecha de hoy es la estridencia del marchante de esclavos, el grito del patrono gritón que alquilaba mano de obra en la plaza del pueblo; la voz ebria del obispo faccioso; el espasmo del legionario con ojo de cristal.

Se acabaron las formas porque se acabaron los contenidos. Y esa es la cosa, amigos y amigas. La diputada Fabra nos ha hecho el favor de revelarnos la nueva relación entre la política y la ética que propone la derecha. Los Fabra, representantes genuinos de la ética de la apropiación de lo público, expertos en convertir los despachos oficiales en agencias inmobiliarias, anuncian una nueva época: la de la extrema exclusión y marginación social

¡Qué se jodan! Ahí tienen los columnistas, ensayistas y filósofos de la nueva época, la ética de justificación de las diferencias. Sin pudor, la derecha se prepara justificar la explotación y la exclusión de grandes mayorías.

La puta pija diputada no es solo autora de la más deleznable declaración política que recuerda la democracia sino ejemplo de los nuevos cachorros que la derecha nos ofrece como cuadros sociales. Ya saben, prietas las filas, recias, marciales, los cachorros enviarán a tropas de interventores a recorrer esquinas institucionales para podar lo que quede de estado de bienestar.

Que se jodan los que serán podados, aúlla, mientras ríe, la hiena. El perfil ético y su objetivo esta servido; solo falta rellenar el manual. Pero eso lo pagan los amigos de papá a los de Intereconomía, por un poner.

miércoles, 4 de julio de 2012

¿Ah, pero no te has hecho rico en la crisis?

Esto de las oportunidades es como la libertad de elección de @pmanglano:  es para los que tienen pasta y les reducen impuestos.

Pero hoy no vengo a coser a latigazos a los que muñen el tinglado sino a esos corifeos que escriben libros sobre el éxito. Sabed que las crisis son momentos de oportunidades y solo las personas creativas saben aprovechar las circunstancias del entorno, cual chinos en polígono industrial.

Andaba yo recuperando una maletilla usada en un viaje y encontré uno de esos libros de sicología de aeropuerto (que cosas lee uno cuando viaja) que te dicen como hacerte rico en un pispás, escritos por autores tan peligrosos como los banqueros y algunos reguladores que, en realidad, nos miran a los ojos y nos preguntan, con cara de asombro: ¿Ah, pero no se ha hecho Usted rico o rica aún?
Porque no te enteras pero en la crisis flotan billetes a troche y moche, a más de poder y fama. Si no accedes a ellos es, simplemente, por que el adocenante y subsidiador estado del bienestar ha vaciado tus capacidades reales, lanzándote a la formación en lugar de a la creatividad.
Si valoras hacer carrera larga (formativa, de experiencia, de pensión...) más que lograr un minuto de gloria en el olimpo de las finanzas; si valoras el tiempo más que el capital; si valoras el trabajo más que el pelotazo; si valoras el mérito más que aplastar al colega... Ah, entonces, nunca serás rico o rica.
Esas convicciones te impiden acceder al éxito. Te mueves aún por el viejo argumento de la vocación, ese fastuoso encuentro entre lo que la gente necesita y una profesión. Y esa relación ética con el porvenir de tu entorno, te llevará siempre al fracaso. Pisotea las reglas que limitan tu éxito y entonces serás rico.
Porque, naturalmente, esta es otra regla de oro, el temor o el cálculo de los límites de tu acción no son razonables. El cálculo riguroso para minimizar riesgos; el control de la ilusión por el marco legal, productivo o ético; la cultura, en fin, de la sostenibilidad de tu trabajo solo son piedras que te pones en el camino, consejos de las viejas escuelas de negocios y economía derrotadas por quienes de esto saben de verdad.
Porque todos podemos emprender el camino de la riqueza. Si estás en paro, es porque quieres; si vives en el borde de la exclusión es porque hace tiempo ignoraste el valor de la familia; si tu trabajo se ha desvalorizado es porque llevas mucho tiempo esperando ser subsidiado; si has debido abandonar tu formación es porque solo sueñas con ser becado por los impuestos de los que, de verdad, han triunfado.
Si no eres emprendedor es porque has entregado tu alma y cuerpo al estado del bienestar y abandonado la cultura que realmente ha movido siempre al animal que se desenvuelve en la dura selva del negocio:  la depredadora.
Aprende de quienes de verdad han triunfado. Aprende a arrasar y no reconocer el error. Utiliza el poder para manipular tipos de interés, información privilegiada, administrar inversiones en tu favor. Cuando te pillen, no permitas que te digan que erraste el camino: simplemente, afirma que, quizá, debamos refundar el sistema, mientras cobras por dar algunas ideas...
¿Ah, con estos consejos no te has hecho rico o rica?
Pues eso es porque no has leído los manuales adecuados, vas a alguna universidad de esas deficitarias donde estudian viejas doctrinas, estas preso de alguna ética de esas que todavía creen en las reglas, o, lo que es peor, crees en volver a crearse empresas que sustituyan a las que desaparecieron
Así, no salimos, no salimos....