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viernes, 30 de marzo de 2012

El día que Pablo me hizo griego.

He sido intervenido; machacado por deudas hasta ayer desconocidas y sujeto a recortes durante una década.

Bienvenidos a la vieja cuna de Europa muchachos y muchas de Arganda. Arganda pasa a ser como Tanagra, por un poner. En el Sureste, tierra de afamadas batallas, antaño histórica, hoy arrasada por lo recortes.

¿Por qué Don Pablo Rodriguez Sardinero, el Alcalde, nos ha hecho griegos? Pues nada, una tontería, ha sacado del cajón facturas por 57, 3 millones de euros, que con los intereses se ponen en 76,7 y a correr como griegos la Maratón que no importa. La cifra es la más alta per capita de la Comunidad de Madrid; encantados de tener un record que andábamos algo alicaídos.

O sea, que hemos sido intervenidos por Don Cristobal Montoro, nuevo Alcalde de hecho, que es todavía mas penoso que ser intervenidos por la Comisión Europea esa.

El PP nos obliga a recortar casi 8 millones de euro al año, como una tajada del 12 % del Presupuesto durante una década, y no podremos invertir en diez años. O sea, que veremos nuestra Ciudad decaer cual muros griegos, esperando que llegue algún bárbaro, al modo de Kavafis (algún chino entiéndame) a salvarnos la casa.

Que si. Que se me ha puesto cara de griego cuando nos han dicho que nos subirán el IBI un siete por ciento, el impuesto de vehículos un 30% y las tasas un 10%. Sin contar con que van a vender la Ciudad Deportiva y nos van a cobrar entre el 40 y el 50% de los servicios de mayores, asistencia social, educación y cultura. Por si acaso el término municipal viene a ser muy grande, en los próximos diez años deberemos vender 15 millones de patrimonio público (suelo municipal y privatización del Canal de Iabel II).

No me digan que no es un plan precioso, aunque a las chicas de UPyD en el Pleno les parece poco que, debe ser, como dijo uno de sus jefes: los viejecitos deben pagar más.

No digan que no es hermoso ver a la derecha creando déficit, deuda, subiendo impuestos para pagar una deuda por la que los ciudadanos y ciudadanas ya habíamos pagado con los impuestos de los últimos tras años. Aquí no se ha pagado ni la luz (literal, no crean) pero de nuestros impuestos ni noticia.

No es que me importe ser griego. Los griegos me caen bien. Como escribió Kavafis de una Ciudad griega, antaño gloriosa, muchachos y muchachas de Arganda «Mientras va leyendo llora, cómo late su corazón ¡Ay de nosotros, ay de nosotros, fue tomada nuestra Roma!»

Lo que me importa no es ser griego: es la desidia, la mentira y la irresponsabilidad con la que la gente de Arganda ha sido gobernada en los últimos tres años.

Se acabó la especulación se acabó el rollo. Toros y Circo, señores que para la luz y el asfalto no queda.

Mientras Pablo nos ha hecho el griego a la gente que vivimos en Arganda. Perdón, quise decir nos ha hecho griegos, en qué estaría yo pensando, la Comisión Europea y Guindos se empeñan igualmente en intervenirnos, subirnos los impuestos y recortar inversión y gasto social.

Ustedes no sé si tendrán cara de griegos pero la mía es una cosa...

lunes, 19 de marzo de 2012

Hay que trabajar como chinos para vivir como tunecinos.

Lema de Cospedal por si nadie había caído. Trabajar más para trabajar peor y cobrar menos-

Viene a resultar que la derecha española, puesta a pelotear a la Merkel, ha decidido asumir todos los tópicos al uso. Es lo que tiene el temor a pasar de la intervención clandestina (tipo que me recortes medio punto más de déficit) a la real (tipo Grecia, ya me entienden). La primera es más sencilla, puteas al personal y es un insulto a la soberanía pero no tienes que estar negociando todo el día.

Entre esos tópicos norteeuropeos de los que aburren – en realidad, nosotros trabajamos poniéndoles cañitas frescas en verano- está el de que aquí no se trabaja y que nuestra jornada laboral es una filfa. Hay quien piensa, bueno, si vosotros fingís que nos pagáis, nosotros fingimos que trabajamos. Pero la verdad de la buena es que trabajamos más que los alemanes.

En realidad, los Alemanes y quienes como Cospedal dicen que debemos trabajar más, simplemente nos mienten. Según datos de la OCDE, en 2010, los españoles trabajábamos 1663 horas al año (los que no estaban en el paro, naturalmente). En Alemania, esos grandes trabajadores, trabajaban 1419 horas. O sea, se pongan como se pongan nos llevan ganadas 244 horas de siesta. También trabajamos más que los franceses.

¿Cuál es el escándalo entonces? Pues se llama productividad. Efectivamente, el producto por hora trabajada es muy superior en Alemania que en España: un 14% más, si mis cálculos no me han fallado.

¿Si es así por que la Señora Cospedal no habla de productividad? Porque Señoras y señores míos, eso ya no es responsabilidad de los que curran sino de los que organizan la producción. Si se fijan Ustedes en una de esas trampas del lenguaje habituales, la patronal y ministros de turno no hablan de productividad sino de competitividad. Cosa que a la par de ser más poético como decía Krugman, no es lo mismo.

Porque la competitividad (la posibilidad de colocar nuestras productos a mejor precio en el mercado) no se consigue solo con mejoras de productividad o de calidad sino con un camino (a la china) que gusta más a los empresarios: reduciendo salarios, reduciendo empleo y reduciendo consumo (impuestos): lo que pasaba antes cuando se podía devaluar la moneda.

La señora Cospedal que se ocupa de la totalidad de las cosas, además de jorobar a los castellano manchegos, lo tiene claro: tenemos que trabajar más y cobrar menos. Que trabajemos mal se le da una higa, al fin y al cabo para mejorar la productividad hay que invertir y cosas de esas de extranjeros.

En fin, amigos y amigas, a trabajar como chinos para vivir como tunecinos es la propuesta de la Cospedal. Otro día les hablo del trabajo de los chinos y de los tunecinos.

Ustedes mismos, Viva la Pepa o Vivan las caenas.

jueves, 15 de marzo de 2012

El autismo de los economistas y su fibra moral.

Cuando andaba por mi facultad, los economistas querían cambiar el mundo; hoy, quieren hundirlo.

Un Vicepresidente de Goldman Sachs ha denunciado como “tóxica” la cultura corporativa de su empresa o, lo que es lo mismo, ha calificado de activos tóxicos a sus colegas y los analistas más jóvenes. En esencia, revela el evidente conflicto de interés que surge entre roles de economistas como expertos en economía y como consultores pagados, directores o agentes de empresas privadas.

Engañar a los clientes, a los que se califica cínicamente como 'muppets' (marionetas, teleñecos), no parece muy difícil. Las prácticas que usan estos profesionales (imbéciles especializados los he llamado aquí alguna vez) son: vender inversiones que el cliente no necesita; colocarle productos de baja rentabilidad que el banco no sabe como quitarse de encima o colocar productos opacos, sin liquidez y con siglas incomprensibles.

Si mis estimados lectores o lectoras repasan lo que ha ocurrido en España con las "preferentes" que han colocado algunas cajas y bancos españoles verán que las prácticas no son muy distintas.

La clave del asunto según este exdirectivo, en una frase que no he visto traducida, es “la disminución de la fibra moral de la empresa” y por añadidura de sus profesionales y del conjunto de la cultura corporativa.

El autismo de los economistas sobre la realidad y sobre la ética de la profesión es algo que viene denunciándose desde el año 2.000 y ha crecido con la desregulación que infectó el sistema financiero hasta generar la actual crisis.

En otras ocasiones he relatado aquí como esta falta de fibra moral, el compulsivo apasionamiento de los economistas por la riqueza, se debate entre muchos profesionales como responsabilidad de los programa de formación. Comparto que deben cambiarse los contenidos de estudio pero también creo que el imperativo ético de la profesión no depende necesariamente de los manuales que uno lea durante sus primeros días en la facultad.

Que algunos profesionales hayan construido una inversión de 440 millones apostando en hundir a España ya dice bastante de la opinión que podemos tener de este banco cabrón, al que cabría expulsar de nuestros mercados, pero habla casi peor de economistas que invierten en sufrimiento.

La profesión reclama a gritos un código ético en la medida que su integridad esta puesta en duda, los conflictos de intereses son evidentes y la contaminación entre ámbitos públicos y privados dominan el mercado de los directivos y analistas.

Es preciso concluir con el autismo social de los economistas, imponer un principio ético. Es preciso que aprendan, y lleven consigo para toda su vida, el contexto: no hay guateque gratis; si alguien disfruta es que otros están sufriendo.

No pido que los economistas sean todos heterodoxos dispuestos a cambiar el mundo. Me basta con reparar la fibra moral de esta profesión porque es el único modo de superar la irredimible tristeza que producen las practicas que ya han arrasado el futuro de una generación.

viernes, 9 de marzo de 2012

Mucho extranjero; mucho pobre, muchas vacaciones.

Esos, y no el encendido griterío sindical, son los problemas patrios.

El moderno héroe hispano, el jefe de Mercadona, ha pronunciado su homilía anual. Este año, reconociendo sus enormes resultados, logrados sobre la base de cobrarnos las bolsas de la compra y reduciendo la calidad, y mientras de tapadillo negocia con una cadena norteamericana para vender la empresa, nos ha abierto los ojos.

Nos alerta el moderno héroe, sobre la razón de la crisis: los españoles son unos vagos y son los extranjeros los que recogen naranjas.

Un escándalo, un escándalo. Porque ya me dirán Ustedes que hacen aquí esta gente, levantándose de madrugada a recolectar la fruta en lugar de irse a pasar hambre a su país.

Total ahora que ya no necesitamos sus dineros para pagar el sistema de pensiones, porque vamos a quitar tal sistema ni para que los bancos recolecten remesas, que para eso está el dinero público, deberíamos echar a esta gente de aquí para que los buenos españoles recojan las naranjas.

Eso sí en régimen de adecuada explotación, y precios de Mercadona a sus proveedores, ya que, a pesar de el nivel de paro y la caída de renta, el héroe opina que los españoles seguimos viviendo por encima de nuestras posibilidades.

Idea en la que coincide el director de Ford España que afirma que se pagan demasiado salarios y con muchas vacaciones, cosa lamentabilísima porque aunque trabajamos más horas que los alemanes, como todas las cifras indican, tenemos un nivel más bajo de productividad: naturalmente, los empresarios o responsables de la organización técnica del trabajo no son responsables. Son los trabajadores españoles.

Porque los españoles somos unos vagos como muy bien ha indicado el directivo de Ford, una empresa ejemplar, que tuvo que recibir en 2008 créditos del deleznable Obama para salvar su empresa de la competencia japonesa.

Nos sobra dinero, salarios y nada de ser pobres que eso da mala imagen a la gloriosa Marca España que estáis a punto de destrozar, como los griegos y tunecinos, a golpe de manifestaciones e infumables demandas. Hay que acabar con los pobres como muy bien ha dicho el Alcalde de Valladolid.

Hubo un tiempo, sabido es, en que la pobreza era un camino hacia Dios. Cosa de curas medievales. La limosna permitía al rico acompañar al pobre en la salvación eterna. Una vez que en el renacer cultural la iglesia pasó a los asuntos terrenales, el socorro ya no conducía a la salvación; era el trabajo.

En conclusión, al pobre que no trabajaba en la leoninas condiciones de las casas creadas al efecto se les trataba cual ladrones u otro tipo de delincuentes y condenados a castigos similares.

“La Gandula” se llamo a la Ley en que los partidos de la República aprobaron por consenso (que aquí hay para todos) la norma que equiparaba a los mendigos a toda clase de rufianes. El franquismo añadió a la ley a los homosexuales, para que quedara claro de que tipo de calaña hablamos.

El Estado del Bienestar vino a poner fin a este estado leonino de cosas. Ahora bien; finiquitado tal estado por quien puede y debe, es natural que volvamos a las leyes de vagos y maleantes para evitar que los pobres enturbien la enorme imagen urbana por lo que a más de ser multados deben ser expulsados de las Ciudades.

Ofrezco como sugerencia las anglosajonas Poor Laws: todos los vagabundos y personas sospechosas de vivir en tal estado eran colocados en cepos “donde deberán permanecer por el espacio de tres días y tres noches; después, se les ordenará evitar el pueblo”. Siendo un consejo anglosajón, de origen similar al del capitalismo moderno (protestantismo) y coincidente con las leyes de vagos y maleantes, puede ser un excelente consejo para alcaldes celosos de la imagen de su Ciudad.

La Marca España dispuesta a reconstruir sus antaño gloriosos y hoy derruidos muros debe arreglar los graves problemas que nos aquejan afirman los más ilustres próceres y empresarios.

Y los problemas, amigos y amigas, no son los que llenan las calles de griterío. No toquen las narices; lo importante es lo importante: Mucho extranjero en la naranja; mucho pobre en la calle, mucho ocio en las empresas.

martes, 6 de marzo de 2012

Por qué necesita un liberal dos chóferes

Para poder elegir. Y solo los comunistas que os oponéis a la libertad de elección negaréis tal obviedad.

Por ahorrar, porque gracias a tener dos conductores y dos cargos de confianza hemos tenido que anular dos puestos de trabajo (cargos de confianza que no son un derroche como esos asesores que se contrataban antes de que Schwartz fuera de la cosa pública).

Porque como bien dijo Schwartz mal usáis la sanidad porque es gratis; el usará bien sus conductores porque los pagáis vosotros, en un claro ejemplo práctico de que se valora más lo que se paga. Que lo paguen otros es un pequeño detalle que solo los dogmáticos de lo público no entendéis.

Pero, sobre todo, señores y señoras míos, hacen falta dos conductores porque un gentleman no va con un chófer por la mañana y el mismo a la hora del te. Hasta ahí podríamos llegar.

Deben entender Ustedes, hagan un esfuerzo, la ley básica de todos los ismos, incluido el liberalismo, que no es otra que la afamada ley del embudo.

Por un poner, si a uno le nombran de un cargo con responsabilidad exclusiva no debería mantener una página web donde se ofrece para ser contratado (contratado significa cobrar) como es el caso del Presidente del CES madrileño. Esto sería un escándalo para cualquiera de Ustedes mis lectores y lectoras, pandilla de rojos impenitentes, pero para un liberal, al que molestan las zarandajas y controles legales porque se oponen a la libertad, es de lo más natural del mundo.

Porque si un liberal cobra un sueldo público y otro privado es por mérito y si lo hacen ustedes es porque son unos choricetes. No se si me van entendiendo la cosa.

Si liberales fuerais entenderíais que gracias a la apelación al egoísmo de los particulares se logra el bienestar general. Reconocer las necesidades de conductores del Presidente del CES madrileño es la mejor forma de que él satisfaga nuestras necesidades. Un buen liberal necesita dos chóferes por pura empatía que no me entienden Ustedes nada.

El Consejero de Economía @pmanglano ha entendido la cosa perfectamente. Lo que hoy le dé a Pedro, él me lo dará mañana: por un poner, un buen y elogioso dictamen. Porque, naturalmente, cuando un liberal preside una institución, la proximidad y los favores del Gobierno no contaminan la libertad de opinión. Eso solo pasa si un Consejero subvencionara un conductor a un Sindicato, por ejemplo.

Un buen liberal como el Presidente del CES madrileño necesita, si señor, dos conductores porque el profeta Hayek ya lo explicó: la utopía liberal debe llegar al corazón. Y para un viaje tan complejo, y a ciertas edades, no se puede ir andando a los sitios.

lunes, 5 de marzo de 2012

El Terrateniente y el vocero

Que la verdad no te arruine un buen tuit se dijo el vocero y a la par Consejero @pmanglano. Y se cascó la cosa de la “izquierda del caviar” que tenía guardada en su libreta de citas reaccionarias.

Le mueve al prócer la intención de desprestigiar a un Señor que está en contra de la privatización del Canal de Isabel II. También, debemos reconocerlo, para hacerle convenientemente la pelota al Director de el Mundo, autor intelectual de la felonía.

Nadie que no fuera de la derecha paleta madrileña hubiera utilizado esta expresión, afrancesada por cierto, que no se refiere a quienes tienen propiedades o han escalado posiciones sociales sino a quienes de origen familiar en la alta burguesía abrazan ideas de izquierda.

Pero es que la derecha paleta madrileña no está para sutilezas. Como esto de izquierda y derecha viene a resultarles muy moderno, lo mejor es pedir prestadas expresiones a los foráneos, aunque no se sepa ni de donde ni de cuando proceden ni que significan.

La cosa es que todo aprovecha para el convento y si la hoja parroquial del hacedor de áureos argumentarios nos pone a mano un “terrateniente” que echarnos al coleto pues a repetirlo con fruición que el Congreso está cerca y la lideresa sabrá ser agradecida.

Conozco a Ladis desde hace años. Creo que mi proporción de acuerdos y desacuerdos con su discurso es similar a la relación entre numero de días pares o impares. Pero, naturalmente, venimos de un tiempo donde los debates no se basaban en porquerías, juzgados y mentiras.

Viene a resultar que para la derecha paleta madrileña quince hectáreas que rinden mil euros le convierten a uno en terrateniente. De lo que deduzco que para el Señor Consejero la clase media viene a ser el pobre de solemnidad. Ahora lo entiendo: es a esos a los que hay que machacar sin sanidad, educación y servicios públicos porque, dicen los manuales liberales, es en el medio donde hay que machacar fiscalmente.

Obviamente que Ladis no sea un terrateniente o no tenga piso en la esquina de la Castellana no dará para una disculpa. Al fin y al cabo, Ladis vive en una casa, cosa que no se debería permitir a un desarrapado que se moviliza contra la privatización del agua. Hasta ahí podríamos llegar.

El constructor de piscinas ilegales, amante de la lluvia dorada o generador de argumentarios reaccionarios será feliz con la ocurrencia del caviar de nuestro vocero y se lo contará a la lideresa, el joven promete. Apunten, nos queda la izquierda del champán y la gauche divine (anoto: tampoco tiene que ver con los terratenientes).

Llega el Congreso y la lideresa a veces no nos mira bien. Seamos comprensivos.

jueves, 1 de marzo de 2012

Abbott y Costello explican el desempleo.

Propuesto por http://gregmankiw.blogspot.com/ os dejo la traducción:


Costello: Quiero hablar acerca de la tasa de desempleo en Estados Unidos.

ABBOTT: Buen tema; tiempos terribles: Se trata de un 9%.

Costello: ¿Eso es que muchas personas están fuera del trabajo?

ABBOTT: No, eso es 16%.

Costello: Usted acaba de decir el 9%.

ABBOTT: 9% desempleados.

Costello: Correcto; el 9% sin trabajo.

ABBOTT: No, eso es 16%.

Costello: O sea, 16% desempleados.

ABBOTT: No, eso es un 9% ...

COSTELLO: Espera un minuto. ¿Es el 9% o 16%?

ABBOTT: 9% están desempleados. 16% están sin trabajo.

Costello: Si usted está fuera del trabajo es que está en el paro.

ABBOTT: No, usted no puede contar a los "Sin trabajo" como desempleados. Usted tiene que buscar trabajo para estar en el paro.

Costello:!Pero ... están sin trabajo!

ABBOTT: No, Usted no entiende mi punto de vista.

Costello: ¿qué punto?

ABBOTT: Alguien que no busca trabajo, no se puede contar con aquellos que buscan trabajo. No sería justo.

Costello: ¿Para quién?

ABBOTT: Para los desempleados.

Costello: Pero todos están sin trabajo.

ABBOTT: No, los desempleados están buscando activamente trabajo ... Los que están sin trabajo dejaron de buscar . Se dieron por vencidos. Y, si te rindes, ya no estas en la fila de los desempleados.

Costello: Así que si estás fuera de los desempleados, ¿puede considerarse como menos desempleo?

ABBOTT: El desempleo baja. ¡Por supuesto!

Costello: ¿El paro baja solo porque no buscan trabajo?

ABBOTT: Por supuesto desciende. Así es como se llega a un 9%. De lo contrario, sería del 16%. Usted no quiere leer a cerca de un 16% de desempleo verdad?

Costello: Eso sería espantoso.

ABBOTT: Por supuesto.

COSTELLO: Espere, tengo una pregunta para usted. ¿Eso significa que hay dos formas de contabilizar el número de desempleados?

ABBOTT: Hay dos formas; es correcto.

Costello: ¿El desempleo puede bajar si alguien consigue un trabajo?

ABBOTT: Correcto.

Costello: ¿Y el desempleo también puede bajar si dejas de buscar trabajo?

ABBOTT: Bingo.

Costello: Entonces hay dos maneras de reducir el desempleo, y la más fácil de las dos es dejar de buscar trabajo.

ABBOTT: Ahora, Usted está pensando como un economista.

Costello: Yo ni siquiera sé qué diablos acabo de decir!