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martes, 25 de octubre de 2011

Pregunta electoral (IX): ¿ Si tú te peleas y yo me rebelo, ellos que hacen?

Nos convocan al sufrimiento. Asumida la derrota, las direcciones del PSOE e IU nos invitan a construir barricadas.

Las campañas electorales deberían hablar de la ciudadanía. Los lemas electorales debieran describir la función que los partidos se proponen ejercer para satisfacer nuestra aspiración. Pero, lamentablemente, las direcciones de PSOE e IU han renunciado al pensamiento y han hecho lo que mejor hacen: dar órdenes.

Siendo, parece, el optimismo el opio del pueblo nos traspasan su responsabilidad: si queremos algo habrá que pelearselo. También parece que, como todo aprovecha para el convento, nada como invocar la moda indignada, a ver si pillamos poniendo en los carteles lo que se lleva: a la calle, a galopar, hasta enterrarlos en el mar, que eso queda de cine en el "tuiter".

Qué fueron de aquellas soflamas socialistas sobre tempos nuevos; ir a mejor; cambios y cosas de esas. Pues nada que volaron con el mundo de bambi y las traiciones ideológicas de ZP. En víspera de derrotas históricas mejor pasar la pelota a la ciudadanía que los socialistas tendrán que refundarse, reflexionar los unos contra los otros y esas cosas que los distraerán un par de años. También, piensan, como no vamos a poder negarnos a los recortes porque los empezamos nosotros, mejor dejamos a la gente manifestando y peleando y que nos hagan de oposición.

En IU, su encomiable militancia ha conseguido evitar lo que parecía inevitable: su desaparición. Lo ha hecho en todo el estado con unas dignas elecciones locales donde han transmitido un mensaje sencillo y relativamente creíble: con nosotros ahí, lo que ha pasado no hubiera pasado o hubiera sido menos. O sea, un mensaje de compromiso pero de respeto a la presencia institucional.

La dirección de IU, por el contrario, es especialista en alejarse de su militancia. Así que en una campaña dirigida por profesionales en converger consigo mismos y que entienden el movimiento social como la correa de transmisión de las viejas guardias, ha preferido dejarse llevar por la moda anti política y acudir al Rebélate, título de un conocido artículo de Viçen Navarro para Attac y lema en los videos de Ciutatans, que la palabra vale para rotos y descosidos ideológicos como se ve.

En una palabra, al igual que los socialistas, también parecen renunciar a su función política porque el personal para rebelarse no les ha necesitado para nada como bien se sabe y bien se ha visto.

Me temo que el personal se pelea, se rebela y se indigna solo. Lo que necesitamos no es que nos manden a las trincheras sino que comprometan salidas. Pero no; queda mejor una revolucioncita en pista cubierta para el "tuiter" que un poco de pensamiento.

O sea, pasemos de lemas, próceres y direcciones.

sábado, 22 de octubre de 2011

Pregunta electoral (VIII): ¿Por qué cuando UPyD dice austeridad quiere decir despidos?

“...le enseñaré de nuevo la luz a los que ahora están al borde del abismo...” O sea: les despediré o les bajaré el salario.

El Portavoz de UPyD en la Asamblea de Madrid ha tardado un poco, más o menos cuatro meses, en concretar que es la transparencia y la austeridad: ha propuesto despedir trabajadores de La Asamblea de Madrid y bajarles los salarios. Porque los de UPyD están en contra de todos los salarios públicos aunque no rechacen los suyos.

Que quede claro que los de UPyD están por el despido y la reducción salarial no como esa derecha infausta y débil que nos gobierna en Madrid que no sigue los dictados de la adecuada guía patronal. A UPyD no le hacen camisetitas de colores porque despide a quien haga falta, óigame Usted.

Ahora que se nos acaba el chollo antivasco, porque todos los vascos eran casi terroristas como esos malvados que abuchean a la gran timonel están preocupados. El terrorismo se acaba pero daba cantidad de votos por eso, justo el día que se anuncia el fin de la violencia terrorista, la gran timonel viene a decir, ni más ni menos, que “este comunicado es como otros” cosa que no se han atrevido a decir esos de la meliflua derecha.

UPyD asume la responsabilidad de hacerle el trabajo sucio al PP y a la patronal a ver si entendemos, de una vez, su función histórica para el porvenir de la patria. Que el PP es centralista, UPyD pie que se devuelvan competencias. Que el PP prepara reformas en el mercado de trabajo, UPyD pide que se baje salarios a los trabajadores. Ha costado cuatro meses pero ya sabemos de que va la cosa de la transparencia y la antipolítica: de derecha pura y dura, de la buena, buenísima.

Como la frase que encabeza este texto, en un documento público de UPyD distribuido en mi ciudad se lee: “quisiera ser campanilla, esparcir mis polvos mágicos...” Ante la eventualidad de que alguien piense que el autor de tan política frase haga otra cosa con los polvos que esparcirlos, me atrevo a pensar que no; que tales polvos se compran a la patronal y hacedores de insultos y tienen por objeto desprestigiar a trabajadores públicos, a los que, por cierto, el citado documento viene a llamar vampiros (“pasan por delante de los espejos y su reflejo no existe; les han chupado la sangre y la conciencia”).

El mesiánico y milenarista mensaje que encabeza esta entrada, además de reaccionario porque supone que su autor posee toda la verdad universal y se la dará a los pobres pecadores mortales, tiene, ahora que hemos escuchado a los responsables del PP en la Asamblea de Madrid, un significado más preciso: vamos a pedir más salarios y más despidos.

O sea: otros a los que no voto ni de coña.

viernes, 21 de octubre de 2011

Pregunta electoral (VII): ¿ Hay algo bajo la boina?

Boina gris, casi negra, como si fueran vascones “atxapelados”. Pero, que crudo, no es gorra de Guernica sino partículas en suspensión dejadas ahí por doña Ana para tan fausta ocasión.

Os tengo advertidos hace tiempo: huid de la imagen coral porque siempre hay quien te jode la foto. No era muy imaginable, ciertamente, que el jefe de campaña de Rajoy o el fotógrafo no advirtieran tamaña boina. Hecho que ya constituye un excelente indicador de sensibilidad medioambiental. Pero entretenidos y entretenidas en la boina no nos hemos parado a discernir si hay algo debajo.

Animo a mis lectores a analizar el texto gráfico. Observen la ansiedad con la que el grupo prepara para la toma del poder. El señor situado a la derecha de Gallardón (izquierda en la foto) tiene que agarrarse, detenerse a si mismo, para no abalanzarse sobre cualquier sillón ministerial; el señor a la izquierda de Pío se contiene agarrándose las manos a altura testicular, por que los suyos lo valen, faltaría más.

La Señora Santamaría nos ofrece la inefable imagen del pistolero: esas manos escondidas con los pulgares al aire que denotan taimado disimulo y contención. Que ganas tengo de pillaros y pegar un par de tiros, dice doña María Soraya.

Observen los marciales mentones levantados en las esquinas de las primera fila, apenas maquillando la agresividad con alguna risa, con brazos tensos casi en posición de firmes en contraposición a los brazos caídos de cansancio, que narices hacemos aquí se preguntan Rajoy, Pío y Gallardón.

Vean, vean, como Gallardón y Pío buscan con su mirada el punto de convergencia con la mirada de Rajoy, el foco de la cámara, el encuentro del poder, ignorando ambos a las señoras que rodean al prócer. Observen, naturalmente, como se protege doña Ana Mato de ambos machitos, cruzando sus brazos.

Naturalmente, el resto del grupo pasa del asunto; son los invitados a la fiesta: algo nos caerá opinan. Pero sobretodo, observen como ninguno nos enseña las manos, nadie tiene las palmas hacia arriba, ninguno de ellos y ellas se ofrece a echarnos una mano.

No dejen, mis queridos lectores y lectoras que la boina les distraiga, no dediquen su tiempo a imaginar el "skyline" de Madrid tras la contaminación. Son sus cuerpos los que delatan lo que supone la futura dirección de nuestro país. Y lo que sus cuerpos nos avisan es que debemos preocuparnos: demasiada ansiedad; demasiado disimulo; demasiada búsqueda de poder para que nos quedemos tranquilos.

Eso si; ningún gesto de reflexión, de preocupación por lo que hay; ningún rostro de seriedad. Como alguna vez me dijo mi abuela: bajo la boina no hay sesera.

jueves, 20 de octubre de 2011

Paz, bakea

Paz, bakea, reconciliación, memoria de nuestras víctimas....más palabras lo estropearán. ETA siempre no; ahora: nunca más.

Pregunta electoral (VI): ¿Se puede votar dos cosas y no estar loco?

Allí, se pide el voto cantando la internacional, tachín, tachán. Aquí, se pone cara de ¡Vaya caverna! Soy un postmaterialista, ni de izquierda, ni de derecha, voto a los del medio.

No es de ahora la cosa, pero esto de las políticas bipolares mosquea. Mas aún cuando el asunto no procede la coherencia sino de la necesidad. Quiero decir: allí, se necesita el voto de las escisiones comunistas realmente existentes y lograr que el portavoz que tiene allí el estatalista antiguo sueñe con ser diputado tres días en la legislatura. Lo de votar aquí a los del medio es para que nadie confunda la modernísima propuesta con la impresentable izquierda dogmática y poder codearse con los modernísimos europeos.

Naturalmente, el político profesional que negocia tal asunto merece mención honorífica en el olimpo de los viejos muñidores de las mas viejas guardias. De hecho, estos postmaterialistas y participes de los mas recientes "istas" proceden de las mismas culturas que esconden, con cierto pudor, bajo sus gabanes.

Yo no digo que votar a los del medio, ni de izquierdas, ni de derechas, sea malo. Aunque paréceme que no son estos días de mucho postmaterialismo sino de mucha exigencia material, entiendo lo improbable de ancestrales construcciones ideológicas defendidas por los especialistas en converger consigo mismos. No es menos cierto que los "istas" mas modernos no han aportado solución confiable ni políticas de gobierno creíbles cuando han podido.

Se me hace raro, raro, eso si, que allí, donde se supone la sociedad es mas moderna, se pida el voto con las culturas antiguas y aquí, donde se ubican las mas viejas cavernas mesetarias de todo tipo (dicen los de allí) se apoyen las postmodernas y postmaterialistas propuestas. No se me escapa, faltaría más, que allí los postmaterialistas han obrado una ingente conversión ideológica de quienes cuando vienen a la meseta levantan banderas rotas y cuando están allí mueven badges en sus “tuiters” y “feisbuks”.

Me temo que la respuesta a tan enjundioso asunto se encuentra en contabilidades electorales tanto allí como aquí. Un escaño bien vale un ridículo bipolar y unos euros por voto bien vale una coalición mas que sumar a la convergencia inacabable con uno mismo.

Paréceme, Sancho, que todos los refranes son ciertos. O sea: que si la bolsa sona se puede votar al mismo día y a la misma hora dos cosas distintas y no estar loco.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Pegunta electoral (V) : ¿es le debate de @conR de rojo mi derecho?

Ni de coña. Vamos; que no. Ni el menor interés. El debate de @conR de rojo y @conR de rollo es para que sus acólitos llenen el twitter de excitadísimos mensajes. A mí esta manía de responsabilizarnos a los demás de sus deseos resulta bastante cargante.

Ha dicho @conR de rojo que su debate es un derecho de la ciudadanía. Pues no; mi derecho no tiene nada que ver con la pachanga entre los dos machitos. De hecho, el aparato bipartidista y la gloria de Campo Vidal se me da una higa, por un poner.

El debate a dos es una impostura. Ya pueden los corifeos echarle la culpa a la derecha que, efectivamente, nunca ha querido un debate desde que se le conoce. Pero los socialistas tampoco si es que alguien conserva memoria y hemeroteca. Mi derecho, en todo caso, es un debate plural, abierto, sin control y con un formato que incluya periodistas que hacen de periodistas y no de voceros de los jefes de campaña. (o sea, de los próceres).

El debate electoral, dicho sea de paso, tiene mal encaje político. Casi nadie recuerda que los españoles y españolas no votamos presidentes de gobierno. Lo que es una ventaja para la ciudadanía a la que nos avergonzaría reconocer que queremos a ese tipo o a otro de presidente de nuestro país. Lo que votamos, digo, son diputados y diputadas, Es decir: lo coherente, lo constitucional y democrático es que debatan todas las fuerzas que presentan candidatos y candidatas a los escaños.

El debate a dos, justificado con las posibilidades reales de la alternancia, además de presidencialista y mayoritario es una antigualla mediática que solo interesa a tertulianos (que ya no tienen que leerse los programas y que, por cierto, ya tienen opinión previa formada y pagada) y, naturalmente, a la industria de los sondeos.

La convicción de que el personal socializa opinión reunido en familia ante el televisor corresponde a hace algunas décadas. Ningún debate en España ha ganado ninguna elección y su exigencia es una maniobra política porque ya se sabe que quien pone el escenario es el dueño del espectáculo y de eso se trata: de “espectacularizar” la política vaciándola de contenido.

El debate sobre el debate, su necesidad o trascendencia es, simplemente, un truco más de los que disponen los jefes de campaña para arrinconar el contenido y presentar el continente, terreno donde la financiación y los recursos teatrales sustituyen al discurso. Y, como bien se sabe, para los jefes de campaña el mejor candidato es el candidato mudo o que hable lo justo. Créanme que se le dice uno que se ha dedicado a eso.

A lo que iba. Que @conR de rojo no me ponga de pretexto. Yo no he pedido su debate. De hecho pido cosas más sencillas como que la Academia de la Televisión transmita las manifestaciones del 15 O; las Huelgas Generales; las críticas a los recortes de ZP; el desastre de la educación pública madrileña y esas cositas que no deben interesar a nadie porque no salen.

Quiero decir que ni he pedido el debate ni pienso verlo. Total no voy a votar a ninguno de los dos; que les den con un share del 10% y nos hacemos unas risas.

lunes, 17 de octubre de 2011

Pregunta electoral (IV): ¿Sabrá Rajoy que la privatización es el asesino?

Ni el mayordomo; ni “cherchez la femme”. Tampoco el sistema, como siempre supimos y nos ha recordado el excelente Salem. Corre el rumor, entre los seguidores de la novela negra, sobre un nuevo paradigma: la privatización es el asesino.

Quienes han leído lo último de Glynn o de Roslund y Hellström nos dan cuenta a los devotos de un policía privado que causa una masacre o de un servicio de información que se externaliza en una más barata red de soplones. Como la cosa de los espías de Granados, para entendernos.

A lo mejor, en este caso la novela negra no describe sino que anticipa nuestro futuro. El futuro de un país que en lugar de tener Consejo de Ministros lleva camino de tener Consejo de Administración.

¿Se lo habrán contado a Rajoy? Desde luego la derecha lo sabe. Cuenta el citado Salem que los argentinos, tras el corralito, se hicieron más humildes. Sin embargo, los neoliberales no se han vuelto más humildes sino más insaciables. La desregulación neoliberal causante de un dolor social con pocos precedentes en tiempos de paz solo prevé una vuelta más de tuerca, aprovechando el desconcierto de la izquierda.

Tras aquellos escarceos sobre la refundación moral del capitalismo nos hemos pasado directamente al choriceo especulativo sin más zarandajas. Choriceo al que la derecha española desea contribuir para que los mercados confíen, faltaría más.

Las privatizaciones de la Espe y la Cospedal. El listado de privatizaciones que deja ZP porque los amigos banqueros ya tienen bastante con lo suyo. El escaso futuro de las televisiones autonómicas; el no menos rotundo troceo de la sanidad pública y el traspaso de renta pública a la enseñanza concertada. Estas son las armas de Rajoy. O sea, privatización a troche y moche; que pase el patrimonio a algún amigo.

No se me animen: no será la privatización para mejorar la vida del personal. La privatización es para pagar deuda, sanear bancos y pasarle unas perrillas a los mercados. Nos reducirán la deuda pero nos dejarán sin patrimonio y sin recursos sociales.

La privatización es el asesino. Háganme caso y cuéntenlo por ahí.

domingo, 16 de octubre de 2011

Pregunta electoral (III): ¿estáis preparados para el aquelarre de @conR de rojo?

Avisados y avisadas les tengo. Una mala encuesta y los socialistas se nos ponen a cantar la internacional; la de la tercera, por lo menos, y, si hace falta, hasta la de la cuarta. La campaña electoral es el aquelarre izquierdista que el PSOE practica con puntualidad. Que no sirva para nada no empece el digno empeño; al contrario: menos votos, más rojos somos.

Lo de @conR de rojo es como pasar de Secretario de Estado de Empleo con una dictadura a organizar la Revolución del 17. Estamos para la coherencia desde siempre, opina el Señor Rubalcaba mientras quita el polvo a la foto de Largo Caballero.

Rubalcaba tiene un programa, bonito, bonito, que es suyo, suyo, y de nadie más, no vayan a creer que ZP, ese inútil, ha tenido algo que ver en esto. Ocultemos a ZP; no ha existido, en un invento de los votantes. Fíjense si es una ficción que ni el pianista del burdel le saca en su papel.

Un programa que como es suyo, porque él nunca ha estado donde estuvo y cualquiera que diga lo contrario es un derechoso, incluye lo que siempre ha defendido el PSOE y Ustedes han entendido mal siempre. Propone el prócer desde la dación en pago a comerse un par de curas; desde aumentar la deducción de vivienda, cosa que era malísima de la muerte, a decir que sobran políticos para contentar las vísceras del 15M, O, y la letra que siga.

Naturalmente @conR de Rojo no convence ni a dios (menos, poniéndose laico de esa manera después de engordar la cartera de Rouco y Benedicto, que Roma no paga traidores). O sea; que las encuestas dicen que la cosa va mal, de muy mal, y un servidor mantiene su apuesta de que igual no llegan a 110 los diputados de Rubalcaba.

Pero, eso si, aquelarre rojo lo habrá para satisfacción del grupo PRISA y los anotadores de frases contra la reaccionaria derecha. Total, lo que interesa a uno y a los otros es quién se queda con la tienda partidaria después del 20 N. Hay que evitar que venga cualquier indocumentado con cositas de primarias, congresos extraordinarios y zarandajas parecidas y empiece con refundaciones que quiten el sitio a los barones y los corifeos de los medios.

Porque viene la derecha y eso, señoras y señores, no es culpa de los socialistas o de ZP como Ustedes y un servidor creemos, sino culpa nuestra, que nos vamos a dejar embaucar por cualquier propuesta y no por el programa de Rubalcaba, de Rubalcaba (porque es suyo, suyo), programa fetén, fetén, elaborado para quitarle cuatro votos a la izquierda rural, los españolazos de la vasca o los nuevos del medio.

¡Viene la derecha! Gritan las huestes de @conR de Rojo y gritan los corifeos para acojonar al personal ¿Pero quién hay mas de izquierdas que un Vicepresidente que no estuvo, no apoyo recortes, ni conoce a Zapatero y es más socialdemócrata que el inventor de la cosa?

Nadie, naturalmente. Y Ustedes y yo vamos a tener que aguantarlo de aquí al 20 N. Que le vote Largo Caballero, digo yo.

sábado, 15 de octubre de 2011

Pregunta electoral (II) : ¿Y si votamos a Trajano?

Trajano sabría como resolver la crisis. Lo ha dicho Santiago Posteguillo su biógrafo. Inquietante cuestión electoral para proponer a nuestros candidatos (dicho en masculino porque son todo tíos). La estrategia Trajano da para cualquiera de nuestros mas ilustres aspirantes a representantes del pueblo. Podemos acabar con el paro montando guerras; podemos montar costosísimos eventos lúdico – festivos o podemos construir ciudades.

Cómo se verá, todos y cada uno de nuestros aspirantes podrían aprovechar las experiencias del emperador que, además, era de Sevilla, lo que le da un toque nacional que siempre será mejor que copiar a la Merkel o al Sarcozy, extranjeros malvados en manos de los mercados.

Por ejemplo, nada mejor para Rubalcaba y Griñan que apuntarse a la estrategia de Guerra de Trajano. Vale; tener un escudito miliar para atacar a Rumanía (Dacia) es desaprovechar la cosa pero podemos convertirnos en centinelas del mundo árabe, financiados por los americanos eso si.

Con un poquito de gasto militar, unos miles de millones que sacaremos de congelar pensiones por ejemplo, podemos aplicar la misma estrategia que Trajano para reducir el paro: llevar a los parados a las legiones, eso si: para defender los derechos humanos. como Chacón afirmará rotunda y oportunamente.

Al PP le viene mejor la estrategia de Trajano de montar eventos. Todavía recuerdan los libros los juegos de tres meses donde murieron tres mil esclavos y crearon en Roma grandes ríos de dinero.

Cierto que poner gladiadores y leones en la Puerta de Sol no queda fino, molestaría a los comerciantes como todo el mundo sabe. Pero, con la misma filosofía, se podría encargar a Manglano una visita de tres meses de Benedicto. Teniendo en cuenta que tres días generaron, según el muy ilustre Consejero, una décima de crecimiento de PIB, con treinta veces más alcanzaríamos los tres puntos de crecimiento en liberalísima estrategia. En lugar de esclavos podemos llenar las mochilitas de los asistentes con restos de laicos, que se ponen muy molestos en cuanto Manglano se pone a arreglar la crisis.

Aunque, sin duda, quien mejor puede aprovechar la experiencia de Trajano es la izquierda convergida o convergente, que no se sabe si final tiene la cosa de reunirse consigo mismo. Efectivamente, el hombre era keynesiano y se puso a construir Ciudad como un loco, revitalizando el deprimidísimo sector de la construcción y permitiendo comer a los esclavos. Carus Optimus Cayo, además del nombre que ya le aproxima a la notable experiencia de Trajano, tiene a su alrededor gente que podría jugar el papel de Adriano. O sea; algún sátrapa que se aprovecha del trabajo del imperator para ocuparse de lo suyo y la sucesión.

También están los que allí dicen una cosa y aquí están con los del medio, que podrían aprovechar la experiencia trajana para descongestionar el contaminado centro sacro de las ciudades. ¿Cómo? Construyendo otra, naturalmente.

Lo dicho, igual voto a Trajano.

viernes, 14 de octubre de 2011

Pregunta electoral(I): ¿De Villarriba o de Villabajo?

Nada de izquierda y derecha. La izquierda verdadera ha decidido prescindir de fenecidas categorías. Arriba y abajo es lo que se lleva ahora. Convergida o convergente, que no se sabe si final tiene la cosa de reunirse consigo mismo, su líder socialmente aclamado, las primarias son cosas del pasado, ha declarado que lo del 20-N no va de izquierda y derecha sino de los de abajo y los de arriba.

Será porque en los de abajo hay quienes llevan años votando a la derecha; será porque en los de arriba hay quien se llama de izquierdas; será porque a los competidores les parece mal ser de izquierdas o de derecha porque son del medio (ambiente, rural, marino, etcétera); será por novísima elaboración intelectual.


Amigo y amiga es hora de definirse: ¿eres de Villarriba o de Villabajo?

Así que los de izquierda de toda la vida tenemos un problema. Bien; es cierto que hay mañanas que no sabemos si somos de los nuestros; que votar a quien le organizan las cosas un par de sátrapas que abusan de su poder orgánico nos revienta o que, a estas alturas de siglo, molesta un poco la cosa dogmática. Pero toda la vida siendo de izquierda para ser ahora de abajo necesita de más elaboración intelectual que resumir un libro italiano en el twitter.

En mi caso que quieren que les cuente. En la movilidad social que permite el capitalismo realmente existente, no he logrado ir más allá de la clase media. Hecho que explica dos circunstancias fundamentales para mi vida y mi voto: me fríen a impuestos y soy un pequeñoburgues diletante al que, seguramente, no le darían el carné en el club de los de abajo.

El problema, camaradas de la izquierda convergida o convergente, que nunca se sabe si final tiene a cosa de reunirse consigo mismo, viene a ser de respeto a la política. Quiero decir que no se puede gritar “no nos representan” a la hora del vermú y querer ser diputado o diputada a la hora del té. Cosa de coherencia, de respeto a las instituciones y cosa, también, de necesidad de una propuesta de cambio tranquilo, progresista y de mayorías.

Convocar en la plazas y mítines a la rebelión y pedir el voto institucional viene a ser como arrimar el ascua y llamar a los bomberos. En fin; dado que el sistema electoral no me permite votar en circunscripciones que no son la mía, donde hay algunos candidatos potables, tendré que decidir de donde soy.

Dada mi evidente biografía no puedo votar a la derecha (léase PP, es que soy un antiguo). No votaré PSOE, y menos a los que tras estar afirman no haber estado y prometen lo que antes negaron para luego plegarse a todo poder financiero que por allí pase. No puedo votar a quien ni de derechas ni de izquierda se dice ni a los que allí dicen una cosa y aquí otra.

O sea; que un señor de izquierdas de toda la vida tiene que pedirle a las izquierdas verdaderas, realmente existentes, que se dejen de sandeces y hagan una propuesta. Hasta los de abajo se lo agradecerán.

lunes, 3 de octubre de 2011

Domingo Rojo; cinismo de izquierda

Un fin de semana cada cuatro años para hacerse el rojo. Es la tradición y la tradición se cumple puntualmente. Un domingo rojo en que, a golpe de estajanovismo, se desempolvan las ideas del programa máximo y quedan como amigos. Solo hay un aquelarre izquierdista que el PSOE practique con igual puntualidad: el de los quince días de campaña electoral.

Después, si te he visto no me acuerdo. Cosa que esta vez parece más evidente que nunca. Las ideas de Rubalcaba, que ya no sabemos si es un mago o se dedica a meter goles, lo dijo Pepiño, en su penúltima elaboración teórica al servicio del partido, son exactamente esas que el gobierno de Zapatero ha despreciado o exactamente esas que resultan insultantes porque son incompatibles con la política del PSOE.

El tipo que ha apoyado el cambio constitucional para introducir el rigor presupuestario, que sabe que no podría aplicar lo que dice sin romper con la política contractiva que le ha impuesto Zapatero, lleva días diciendo que no congela, no reduce, no recorta gastos. El que dice que quiere cambiar la Ley electoral ha roto un acuerdo sobre el asunto con Izquierda Unida, durante ocho años.

Déjenme que me ría cuando leo que el PSOE va a recuperar, ahora, 10.000 millones de fraude fiscal o cuando escucho al Ministro de Trabajo hablar de nuevos contratos a tiempo parcial, o de impuestos selectivos, cuando han sido no ya incapaces de hacer una u otra cosa sino que las han rechazado explícitamente porque según la Salgado y Zapatero “no era el momento”.

A esto en toda tierra de Garbanzos se llama cinismo. Al próximo sondeo se nos hacen marxistas, al siguiente piden la resurrección de la internacional para llevar la foto de Largo Caballero y si no es suficiente para acortar distancias ya se va Rubalcaba con Pepiño a ocupar la Puerta del Sol.

La ceremonia cínica no parece tener visos de colar esta vez. Los militantes han sonreído durante el domingo poniendo esa cara de rojos descorbatados con mochila que toca una vez cada cuatro años. Es como la fiesta de la rosa pero con reuniones, se dicen.

Total para dos días que les quedan en el convento...