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domingo, 30 de noviembre de 2008

Crisis del periodismo o crisis del negocio.

Trabajo con periodistas desde 1983. Desde distintas perspectivas y cometidos profesionales he ido observando la evolución de su trabajo. Una cosa puedo decir como resumen de estos años: a medida que aumentaba el ”glamour“ de la profesión, la influencia de las empresas, el negocio de los medios y crecían los discursos del periodismo de calidad ha disminuido, precisamente, la calidad del empleo de los periodistas.
Esas empresas periodísticas que alardean de responsabilidad social, primacía ética y son faro de la moralidad occidental tienen a la mitad de sus periodistas en condiciones precarias, con cobertura social dudosa, sin convenios, y aprovechan sin descaro el exceso de la titulación profesional. Tres cuartas partes del material que publican proceden de periodistas a la pieza. En los medios audiovisuales la contratación es mercantil más que laboral y las redacciones se llenan de becarios y becarias explotados.
Estos días he escuchado a Magis Iglesias quejarse de ello y alertar de los riesgos de la crisis sobre los periodistas. En realidad, lo que uno puede observar es que los gestores del negocio periodístico son casi tan “eficaces” como los banqueros.
Seguramente por ello, la Asociación de Editores de Diarios Españoles se ha apresurado a pedir ayudas al gobierno ya que la crisis, vía reducción de publicidad, parece afectarles. Si he entendido bien a estos empresarios, voceros de la responsabilidad social, una prevista reducción del 20% de la publicidad ya ha aconsejado la pérdida de un millar de empleos procedente del Grupo Zeta y Localia. Mientras Prisa vende activos, el País prepara prejubilaciones, y se habla de 200 despidos en Unidad Editorial (Mundo, Marca Expansión).
He leído hace unos días que “el periodismo es un arte que funciona como un negocio”. Frase brillante pero cínica. Creo que hace tiempo que es un negocio bastante artero. Tantas reflexiones sobre el final del periodista (a manos, antes de ayer, de internet; ayer a causa del periodismo social y, hace una hora, de los “blogueros”) y resulta que la crisis era del negocio.
Ese negocio, el de los editores de diarios, que no ha tenido empacho en vivir del exceso de crédito y los bajos tipos de interés; de la exuberancia de los mercados y de llenar páginas y cuadernos enteros de boletines inmobiliarios. Han vivido de la burbuja – naturalmente era una demanda del periodismo de calidad- y ahora querrán ser salvados mientras empeoran, de nuevo, las condiciones laborales.
Lo que está en crisis no es el periodismo sino el modelo de negocio. Veamos si el capitalismo refundado es capaz, también, de refundar el modelo de negocio de los medios

jueves, 27 de noviembre de 2008

Hacer empresa en días de crisis: episodio 1.

Como sabéis hay crisis. Lo que no sabéis, porque no os lo he dicho, es que formo parte de esos cuatro o cinco medio idiotas que pretendemos ampliar nuestras actividades profesionales e, incluso, crear empleo. Así que me puse a ello.

Debí darme cuenta de que el asunto no empezaba bien cuando el asesor municipal le propuso a mi equipo que la empresa fuera de una mujer. No mejoró la situación cuando entendí que no me proponía un cambio de sexo sino imponer una testaferro que capturara subvenciones y apoyos públicos. No importa; los hombres también podemos, supongo,…veremos el próximo episodio.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Nulla esthetica sine ethica

A lo mejor, cuando Libertad lea este texto no dice nada, o sí; pero me pondrá esa cara que pone cuando quiere decir: ¿no te dije que no te metieras en esto? Pero bueno, tras varios días de darle vueltas al asunto, creo que quiero dedicarle unas líneas a J.., él sabe porqué.

A uno le acaba gustando el sitio donde vive. Por eso aspira a que los correspondientes responsables definan una buena estrategia de marketing urbano; aspira a que el nombre de la Ciudad donde vive aparezca en noticias positivas. Pero no hay manera.

Estos días, la red y algunos medios, entre ellos El País, han dado cuenta de una de esas noticias que nos empañan a todos. Dejo ahí el vínculo porque la cosa es de tan “castilla profunda” que no quiero hacer lectura alguna. Baste saber que mi irritación procede de utilizar el cine – la película Los 300- (la cultura) para zaherir las opciones vitales de una persona.

Qué cosas; cuando yo era joven la Batalla de las Termópilas formaba parte de las iconografías antiimperialistas y hasta el torso de Leónidas merecía un respeto. Por eso es que me sentí bastante identificado con Arturo Pérez Reverte cuando escribió: “A ver si lo resumo bien: los 300 eran de los nuestros, imbéciles”.

La verdad es que nunca había pensado en los torsos desnudos de los hoplitas espartanos pero seguramente se merecen mejor aprecio ético y estético que el de la noticia. He recordado que mi padre, siendo yo un crio, me escribió un latinajo para que me lo aprendiera: nulla esthetica sine ethica. Lo escribió el profesor Valverde al dimitir de su cátedra universitaria (estética) en solidaridad con la expulsión de la universidad franquista del catedrático Aranguren (ética).

Además de su evidente traducción, el latinajo viene a querer decir que, en democracia, las formas son parte inseparable del contenido. Lo que queda dicho para que lo recordemos todos y todas y para que J..sepa que, en estas cuitas, me tiene a su lado.

martes, 25 de noviembre de 2008

El catálogo de santos, la conversión de Gramsci, los obispos, los imanes, los espías y los chamanes.

No hace muchas mañanas desayuné frente a uno de esos programas de sesudo debate: un experto anunciaba que habían descendido, a pesar de Iker Jimenez, las apariciones de brujas y el avistamiento de Ovnis. Podría parecer un anuncio modernizador pero, por si acaso, los medios me traen noticias de que, al contrario, los chiringuitos religiosos no descansan.
EL Arzobispo Luigi De Magistris que se encontraba presentando un “catálogo de santos”, se ha sentido en la obligación de utilizar el minuto de gloria que supone presentar tal producto para anunciar al mundo que Gramsci – el máximo dirigente comunista en la época mussoliniana - en sus últimos momentos de vida, y tras años de cárcel con el silencio vaticano incluido, encontró la fe y pidió besar al niño Jesús. Hecho que no tendría nada de escandaloso salvo que, naturalmente, no ha sido ni será probado.
Mientras el obispo anuncia la buena nueva al mundo, han vuelto de Marruecos los imanes de las mezquita españolas. Allí han seguido una conveniente puesta en común de su doctrina. Al parecer la conferencia más celebrada la ha pronunciado el jefe de los espías del Rey de marruecos, Yassin Mansauri, que ha explicado cómo debe "protegerse espiritualmente a los emigrantes".
Entre catálogos de santos y espías musulmanes no nos falta la oferta patria. El Señor Rouco decide que no tenemos derecho a recordar; Monseñor Amigo quiere cruces (y medias lunas, que es un moderno) en las escuelas y todos ellos se suman a refundar el capitalismo porque antes era, dicen ahora, inmoral.
Por si acaso no os vale con obispos de Roma o patrios, con espías religiosos o imanes, podéis recurrir al Maestro Fatajo, chamán africano y al profesor Bamba. Afirman en su publicidad que “trabaja(n) a distancia o “posee(n) los espíritus mágicos más rápidos que existen”.
También, leo en un muro, hemos sido convocados a una sesión de espiritualidad oriental que añade una avispada estrategia de fidelización: ofrece un aperitivo, eso sí vegetariano. Más o menos en las mismas fechas, la revista municipal, o sea pública, nos presenta a todos a Don Ciprian Farcas, párroco de la Iglesia Ortodoxa, que vestido con sotana y al lado de un icono, ambos de tipo preconciliar modelo años cincuenta, nos anuncia la voluntad de construir un templo.
O sea que la magia, el tabernáculo, la fuga de la realidad, el cinismo, presentan en el mercado más productos que la cultura de la razón. Parece que las cosas tienen sentido e importancia únicamente si se trocean en decenas de chiringuitos espirituales. La cosa, probablemente, es que vivimos en un mundo en que la gente está dispuesta a cambiar un poco de verdad por un poco de espectáculo. Y estos nos lo dan todos los días.

domingo, 23 de noviembre de 2008

El insoportable sufrimiento de ser banquero.

Viramundeando me anima a escribir sobre el branding (las marcas) después de mi incursión en el mundo de la comunicación del viernes. Pero “Vira” esta es mi columna del Domingo. Y el Domingo, como no sabes porque eres una descreída, es día de compasión. Día de que mi texto se preocupe de los que de verdad lo pasan mal en el mundo.

Y cómo vamos a dedicarnos a cosas de consultores diletantes cuando en el mundo ocurren cosas tan graves como las que aquí apunto. El FBI investiga a los banqueros americanos en crisis; en Portugal parece que están a punto de enviar a la cárcel a un banquero recientemente nacionalizado; el Presidente de un banco escocés nacionalizado se ha visto obligado por un accionista, que humillación, a decir “sorry”; el Presidente de Lheman Brothers debe vender el chalet que tiene en las pistas de ski.

El sufrimiento alcanza cotas insoportables. Los gobiernos del G-20 han desmentido en notas conjuntas que una cola de banqueros sin hogar deambule por las ciudades de occidente. Y, al mismo tiempo, han debido pedirles que no se arrojen por los balcones porque, en última instancia, serán nacionalizados, con garantía de salario, naturalmente.

Claro que esto en España no pasa; porqué aquí, como todo el mundo sabe, tenemos el mejor sistema financiero del mundo. Sólo porque sois desconfiados, y queréis contribuir a ampliar la crisis, pensáis y comentáis en tabernas y bares que Zapatero pone ingentes cantidades de euros públicos a disposición de la Banca porque también aquí hay activos contaminados.

En fin, con la discreción que caracteriza a la gente de bien, porque son suaves las formas en el mundo del comercio y no como esas maneras vuestras de ruidosos obreros, las cajas y bancos españoles, han acudido esta semana a pillar la mitad del dinero público que el gobierno ha puesto a su disposición.

Sabemos que han sido 23 entidades financieras pero sus nombres no los sabremos hasta que Solbes los haga públicos dentro de… cuatro meses (sólo los radicales como vosotros y vosotras creen que la transparencia es contar las cosas cuando ocurren).

Las autoridades económicas están preocupadas porque han ido pocos banqueros a la cola del subsidio: al parecer, muchos de ellos se avergüenzan de la caridad pública y creen que si los ven en las colas de estos albergues, los accionistas les penalizarán. Seamos solidarios; guardémosles el secreto. Tened compasión; evitemos esa tentación que recorre el mundo de poner carteles en las calles diciendo “aquí vive un banquero”; tranquilicemos a niños y familias del barrio respetando el derecho al anonimato de estos castigados seres humanos.

Seamos comprensivos. Este personal no sólo no nos concede crédito si lo pedimos; sino que lo están cobrando a un 9%. Y digo yo que si han vendido activos contaminados a Solbes a cambio de dinero al 3%, resulta que van a ganar el 6% del dinero público. Pobre gente, que agobio, no poder subirse las primas, bonos, salarios en más de un 6% al año que viene.
Tenéis la mala costumbre de creer que si estas entidades tienen que vender cédulas hipotecarias y bonos de titulación es porque son activos sobrevalorados y muestra de la asombrosa incompetencia de este negocio en los últimos años. Sois injustos.

La culpa, amigos y amigas, es vuestra: porque si no hubierais querido bajos tipos de interés; si los pobres no hubieran comprado casas a troche y moche, no hubiera habido burbuja. Y así pagáis, con vuestra desconfianza, abandonándolos en estos momentos de tribulación, a quienes no han hecho otra cosa que financiar vuestras caprichosas soluciones habitacionales.

Si; se está haciendo insoportable el sufrimiento. Observados con desconfianza; investigados; sin poder subirse los salarios apenas; condenados a una pobreza inminente; obligados a abandonar jet privados; obligados, por Dios, a decir “Sorry”; sus hijos mirados con pena; los libros de texto afirmando ya que en ese sector no se ejercían buenas prácticas de gestión; casi todo el mundo creyendo que no eran buenos en su trabajo. En fin, aguantando que cualquier indocumentado utilice un blog para pedir que “salvemos a los banqueros” o sugiera que los que vayan al albergue del dinero público deberían ser, inmediatamente, despedidos.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Power Point: superestrella peligrosa

Un cambio en la agenda de los clientes ha cancelado la sesión de formación sobre expresión escrita prevista para el sábado. No sólo he ganado una mañana sino que he ganado el tiempo de viernes dedicado, como es habitual, a elaborar la presentación en Power Point. Sobre eso me gustaría reflexionar hoy.

Es difícil imaginar hoy una presentación sin PowerPoint. Un orador que diga "hola" sin que al mismo tiempo, la palabra "Hola”, o alguna parecida, no salga en la pantalla en letras rutilantes. (Hacedme caso: cuidado con el contraste, nunca menos de 22 puntos, minimizad el número de tipos de letra en la presentación y elegid una tipografía sin patines -sans serif- como verdana, arial, tahoma…).

Casi todos coincidimos en que el sistema nos ha hecho mejores comunicadores. Los consultores en comunicación hemos aprendido a realizar propuestas que inyectan animaciones, dibujos animados, flechas, sofisticadas transiciones, fundidos encadenados, que tienen el efecto de transformar la presentación de un análisis de balances, un plan de logística o una vacuna contra el cáncer en una obra en sí misma. De hecho, me encuentro entre los malvados que consideran que el premio Nobel de la Paz no lo merecía Gore sino la autora de sus filminas .

Pero debemos reconocer al menos dos serios riesgos. El primero, convertir la presentación en el centro de la cuestión. Todo el mundo, orador y oyentes, giran alrededor de un animal de luz al que el presentador acaricia con un lapicero de laser.

El otro es que la utilización generalizada de PowerPoint transmite la ideología moderna que reivindica la narración de cuentos: la que considera que la gente es incapaz de concentrarse más de 30 segundos y que, por lo tanto, el contenido de la presentación está sujeto a la forma.

Los dos riesgos caminan en la misma dirección: El efecto global es una pérdida de sustancia del discurso, una dilución de su importancia.

Me encanta reflexionar sobre esta ideología de la narración de cuentos (a la que no niego su utilidad). Constatemos que ya, de hecho, hay una generación que la ha asumido como forma de aprendizaje.

Itziar y sus compañeras (veis como las historias son útiles) cuando se atascan en algún concepto de su carrera me mandan una nota (perdón sms) que dice: Juan necesitamos un cuento. Y de este modo, por un poner, el concepto de elasticidad (microeconomía) se convierte en una historia sobre cualquier ocurrencia, por supuesto siempre atinadísima, que se me ocurra. Así que la historia sustituye a la ciencia. La parte ocupa el lugar del todo. (Metonimia: una palabra tan rara que nunca se pondría en un power point)

miércoles, 19 de noviembre de 2008

miercoles:la ciudad cambia con la crisis

Para pensar en alguna propuesta.

A medida que los polígonos se visten de silencio, las ciudades se llenan de gente que antes veíamos de noche o en día feriado. Mientras las naves, antaño promesa de burbujas infinitas, se convierten en fantasmal desierto, jóvenes con coches de cuando no había crisis, trabajadores y trabajadoras sin afán que afrontar, recorren la ciudad, consumiendo tiempo y ahorrando desempleo. Y resulta que hay más gente ocupando calles y plazas haciendo ciudad.
Se sabe que las crisis cambian la forma de vivir la ciudad pero se olvida. Y la gestión urbana es como la de antes, poco rápida y flexible para adaptarse a la nueva situación. Y uno, cuando le da por pensar sobre el qué hacer en la ciudad, imagina que este aumento del tiempo disponible global, a fuerza de desempleo, podría reinvertirse a favor de quienes lo padecen con formas de gestionar la ciudad que utilice el capital social que este tiempo representa.
Porque vivir la ciudad en tiempos de crisis no debiera ser, necesariamente, un triste deambular a la espera de noticias.

martes, 18 de noviembre de 2008

Peregrino Mundo

Andaba yo terminando la edición en inglés del último libro de Paul Auster, con sólo 150 viajes al diccionario oiga, y me reencontré con un verso que prácticamente cierra el libro: “mientras el (weird) mundo sigue girando”. No me agradaba poner extraño o misterioso, mi traducción, en tal verso y me propuse arreglarlo a la mañana siguiente.

¿Qué mañana fue aquélla? Contaban los periódicos que Sarkozy y Zapatero habían ido en la misma sillita de la reina a refundar el capitalismo y salvar a la banca. Un ex - ministro que declaró en su día que “la mejor política industrial es la que no existe” afirma hoy que debe ser el estado el que cree riqueza. El ex – vicepresidente del gobierno del tal ex – ministro, hoy convertido en banquero, tras declarar que la culpa de todo lo tienen los bajos tipos de interés (la forma fina de decir que la culpa es de los pobres que compraban casas) afirma, hoy, que son tiempos de Keynes.

Los editorialistas han decidido, así de un día para otro, el final de la hegemonía americana; el triunfo de las ideas de la izquierda y el liderazgo mundial de los países pobres

Un catedrático que se dice marxista dice en sus clases que Federico era un fascista y consigue una condena para otro catedrático que defendía al poeta. La justicia sigue en gresca por las exhumaciones en las tumbas franquistas mientras el Presidente del Congreso, socialista, pretende homenajear a la monja Maravillas, canonizada por su apoyo al golpismo franquista, que aconsejaba a las mujeres dejarse dominar.

Dos fuerzas políticas, una española (Izquierda Unida) y otra francesa (Partido Socialista) celebran Congresos para elegir dirección que supere su crisis y los congresistas deciden no decidir quién es su dirigente.

Y, entonces, cuando creo que ese día todo ha conspirado para que las identidades se disuelvan en asamblearios movimientos centroizquierdistas que incluyen desde Bush al Presidente de India, desde la Monja Maravillas a los socialistas franceses; cuando creo que hay que buscarle nuevo acomodo a las cosas, Benito Gómez, el traductor oficial de Paul Auster, me descubre que ”Weird World” se traduce por peregrino mundo.

Y entonces lo entiendo, entiendo que las cosas peregrinas no tejen verdades y descubro, para mi tranquilidad, que “mientras el peregrino mundo sigue girando” Libertad me llama, desde Rivas, para decirme que las familias de IU vienen a ser las de siempre que sigue molesta con los de siempre; Itziar me comunica que ha descubierto un nuevo centro comercial donde gastar dinero; Elena pregunta que como está el asunto de los regalos de navidad.

O sea, que todavía es posible que en el futuro no forme parte de la misma asamblea que los banqueros y que el mundo siga girando sin que las cosas importantes se alquilen a modas o cambien de sitio.