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miércoles, 28 de enero de 2015

El grito airado de la pequeña burguesía empobrecida


No son los de abajo, no. Quienes quieren asaltar el cielo, con el oportuno sacrificio de los comuneros de la clase obrera, son la clase media y la clase media alta, tan empobrecida como cabreada. No es conjetura; lo dicen las encuestas !Qué vamos a hacerle!

La paradoja es que un partido al que la ciudadanía ubica en el extremo izquierda del espectro político, prácticamente al lado de IU, no quiere ser un partido de protesta extrema sino, directamente, de Gobierno; la paciencia es cosa de pobres. ¿Cómo hacerlo? Sencillo: negar la percepción y colocarse donde los cabreados: la pequeña burguesía de siempre, la clase media y media alta.

Ya les tengo dicho, y escrito, que conviene leer las encuestas enteras. El voto y la simpatía es cosa de periodistas y líderes con ego elevado, no se pierdan en eso.

Por ejemplo, los Barómetros del CIS,  Octubre y Noviembre,  dicen que entre los niveles de renta entre 0 y 1200 euros, alrededor del 35% de la población, los socialistas siguen siendo los más votados. por encima del 25%. Por el contrario, entre los niveles de renta de 1200 a 4500 euros, clase media y media alta, el 32,2% de la población, Podemos le gana al PSOE y al PP.

Así que ya saben porqué Podemos es un partido "transversal", o sea que ni de derechas ni de izquierdas. Porqué le guiñamos el ojo a los votantes del PP o porqué la familia Botín contribuye al bienestar social y no es casta. Porque quien distribuye el carné de casta es un  técnico de apoyo universitario de los de 74.000 al año (clase alta por cierto).

Es lo que quieren oír las clases medias. El sector social, dicen las encuestas, al que le preocupa menos el paro y más el sistema político. Que no lo han entendiéndolo Ustedes: que los de abajo no son los que no tienen recursos, son los de clase media que no mandan.

Por cierto, si quieren saber porque toca radicalizarse en materia de corrupciones y volverse contra la izquierda es porque la clase media es poco fiel y, en un mes, la preocupación por el sistema político ha bajado cuatro puntos y hay que compensar con algún capturado a la izquierda.

Así entenderán, Jesús, Jesús, que cuando Botin chalanea ilegalmente con cesiones de crédito, contribuye al bienestar social y no es casta y cuando IU pide explicaciones sobre la cosa de la ayuda al hermanísimo de la tal Tania es porque es mafia. Embudo, en plan materialismo dialéctico de politólogo con curriculum hinchado, imagino.

Entendámonos. Esta clase media nunca ha sido especialmente solidaria. Quiere que los impuestos de la clase media, se los quede la clase media. Eso es lo que hizo el "felipismo", esa fue la traición de Zapatero y lo que permite ser "socialdemócrata" pero no ser de izquierda.
  
Eso es cosa de “trileros”. como quienes votan IU, vástagos jóvenes de la vieja clase media urbana, nacida de la movilidad social del movimiento obrero, crecidos en la idea de la redistribución universal y en una cultura donde el selfie con el famoso, el postureo, el curriculum hinchado o la humillación al menos avispado no solo no era necesaria sino indigna. Una vieja clase media, por cierto, que sigue creyendo, junto a la casposa clase obrera, que es el paro, y no el sistema político, el primer problema español.

IU no perderá votos por competencia con Podemos o por no sintonizar con su electorado. Los perderá porque los cabreos de la pequeña burguesía gritona y su lenguaje siempre han seducido a sectores de izquierda, muy atentos a no desentonar con el amenazante lenguaje de moda y ajustarse a la amenaza, por si un acaso, como dramáticamente aprendió Europa en el pasado. 

Pero, naturalmente, no me crean porque estos análisis de clase y renta han envejecido. Porque lo moderno (¿o no es tán moderno?) es ocultar los comportamientos de clase con la ayuda de algún banquero o algún propietario de medios con las perras en paraisos fiscales.  

Si a Ustedes, como a mí, les parece que el lenguaje sectario y brusco, la pequeña chulería, la extrema sabiduría que humilla y el segundero amenazante se apodera del discurso político, quizá sea porque el voto que viene es voto de cabreo y clientela buscando nuevo cobijo, mientras los de siempre verán aplazado sus demandas de empleo digno o bienestar universal.

No es la primera vez que el grito airado  de la pequeña burguesía marcha por las calles de Europa. Distinguir entre izquierda y derecha siempre nos ayudo a resistir la seducción de la venganza: aprendimos que ser marea, es mejor que ser tsunami; que ser gota persistente es mejor que segundero de detonador.























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http://www.nuevatribuna.es/articulo/espana/luis-alegre-invita-proyecto-votantes-pp-escandalizados/20150127172618111748.html

lunes, 26 de enero de 2015

Cuando el banquero se pone estupendo

Les aconsejo que desconfíen de la política monetaria. Vale, lo acepto, es un viejo atavismo de ciudadano desconfiado pero, créanme, tenemos razones para dudar que la compra esa de deuda del Banco Central Europeo (Grecia excluida, por cierto), que volverá a llenar de pasta las cuevas de alibaba, tengan que ver con la mejora inminente de la economía real.

De entrada, quizá no han caído en la cuenta de que todos somos un poco más pobres de lo que éramos antes del anuncio del Banquero Central. La caída del euro ha depreciado respecto a todo el mundo nuestros ya magros activos. 
 
Que esto se traducirá en más turistas americanos, ingleses o chinos comprando más pero gastando los mismos dólares que antaño (o que algunas empresas que queden exporten más) no alivia el asunto: hasta ayer nos empobrecieron reduciendo nuestra renta; a partir de hoy, se suma la devaluación del euro.

A cambio, ríos de euros, miel y riqueza llenaran los cofres de los banqueros que se librarán de la deuda pública española que tienen en sus balances y se la pasaran al Banco Central, o su delegación en la Calle Alcalá.

Esto aparentemente será bueno: a diferencia de otros países, Grecia por un poner, nuestra deuda no está en manos de extranjeros sino de bancos españoles. Así pues, debiera llenarse nuestra economía de demandas satisfechas de crédito. Pues miren, la cofradía de los economistas anda dividida sobre el asunto. Yo me encuentro entre los más pesimistas.

La gente aplaza sus decisiones de consumo o inversión, por aversión al riesgo. Dicho de otra manera, no nos fiamos de que el futuro sea mejor. (Aquí podría yo aburrirles con las tasas de descuento y esas cosas). La cuestión es: ¿por qué habríamos de pedir créditos cuando en todo el mundo se reduce la actividad?

 Y, más aún ¿ven Ustedes a los banqueros dando créditos a las familias con los bajos niveles de garantías que se deducen de nuestros salarios, patrimonios y actividades de nuestros pequeños negocios? Especialmente, cuando solo el 20% de los fallidos lo asume le Banco Central (viva la solidaria Unión Bancaria, por cierto)

Más veo yo, este dinero convertido en reservas bancarias,  alimentando alguna fuga de capitales, como inversiones en países ajenos, refinanciando proyectos de grandes empresas o, incluso, volviendo a buscar alguna nueva burbujita especulativa.

Pero no solo baja el valor del dólar o los tipos de interés, sino que suben el valor de los activos que se negocian, porque los especuladores ya no buscaran refugio en el dinero o la prima de riesgo. Así que, sorpréndanse, ¿quién se hará más rico con la flexibilización cuantitativa? Pues los que ya son ricos y tienen su patrimonio en activos.
 
Unos cuantos, herederos de los que solíamos distinguir entre economía de derechas y de izquierda, (alumnos de algún catedrático “trilero” de los de antes) solemos afirmar que para intervenir en la economía real son la política presupuestaria y la fiscal las que producen mayor efecto. O, en todo caso, acompañando a las políticas monetarias. Por ejemplo, emitiendo pasta para financiar las inversiones esas del Plan Juncker.

No es que esta sea una afirmación revolucionaria pero lo de mover dinero a los cofres de los bancos es que no lo veo, oiga, no lo veo.






lunes, 19 de enero de 2015

Trileros o ciudadanía plana

Alíviense; mejor trilero que alguacil o que corso con patente. Mejor que trolero o que partero del final de la historia,

El dueño de Podemos ha decretado que la distinción entre derecha e izquierda es cosa de trileros. Excitante definición para dar paso al "marxismo - grouchismo": sus principios son a la carta.

No hace falta reflexión ideológica alguna; lo que se lleva, de nuevo, es el pensamiento único, disfrazado de popular, popularísimo. Unos, les dirán que es para arañar votos de la rancia derecha; otros, que para expulsar competidores por la izquierda; no faltará incluso quien afirme que es el peaje a pagar a los medios que piden un bipartidismo sin izquierda. Pero, señores y señoras, me temo que se lo creen: que el nuevo régimen popular no se basa en ideas, principios e ideologías, sino en adhesiones. Y el soniquete suena, jode, pero suena.

Antes, pues, de que sea declarado por la Sexta el estado de ausencia de la izquierda vengo a dar las gracias a la ingente cantidad de trileros de los que he tenido noticia.

Gracias a aquellos revolucionarios franceses que se colocaron a la izquierda del Presidente en la Asamblea Constituyente. A los afrancesados y liberales que nos dieron la Constitución de Cádiz. A los comuneros y comuneras parisinos y a quienes en el Siglo XIX aguantaron contra la Santa Alianza. Gracias a la izquierda que salió de los sindicatos obreros y que gestó en el siglo XX la esperanza del cambio, primero, y la democracia europea, después. Gracias a quienes trazaron la línea entre la pequeña burguesía airada y la izquierda, y nos permitieron huir del discurso fascista.

Gracias a la izquierda republicana y a los milicianos y milicianas de izquierda. A los antifascistas, a quienes murieron por ser de izquierdas y a quienes padecieron tortura y cárcel. Gracias a los que en las fábricas hicieron izquierdas y a quienes me lo enseñaron en la Universidad. A la izquierda que construyó nuestra democracia y a aquellos concejales y concejalas de izquierda que empezaron nuestro mínimo estado de bienestar. Gracias a quien permitió las generaciones mejor formadas de nuestra historia. Gracias a la parte de la izquierda que, en solitario, se opuso a los usureros.

Queda dicho: el dueño de Podemos ha decretado vuestra desaparición. Él, sus secretarías técnicas y los técnicos de apoyo de a 74.000 al año, os han descubierto: la distinción entre izquierda y derecha distrae al pueblo. Amigos y amigas, el dueño de Podemos ha atrapado la bolita y exige vuestra disolución.

Así que prepárense para ser vigilados por el alguacil. Porque Usted puede participar, siempre y cuando vote adecuadamente, que si no le lanzarán a los medios a insultarle; pero no pueden participar sus ideas. Ha nacido la ciudadanía plana, una única idea por el corso dictaminada.

Abandone el campo la izquierda y el anticapitalismo; la lucha contra la explotación y el viejo sindicato obrero; márchese la izquierda democrática y quienes creen, como Bobbio, que la ausencia de justicia social es una aberración. Siempre habrá uno que les dará las gracias, cada uno de mayo, por haber estado.

Ahora si que sí: el final de la historia ha sido dictado y enviamos la izquierda al desván de los sueños y las banderas rotas. No se si da risa o da miedo.








viernes, 16 de enero de 2015

El "error de tipo ético", según @agarzon

Es, casi, tres veces la tarjeta black de Moral Santín. O sea, la ley del embudo, en plan materialismo dialéctico.

El error empieza siendo absoluto o relativo (nivel tercero de la ESO, por un poner). Si suben de nivel encontrarán ustedes, en consecuencia, errores de medición, de aproximación o de cálculo. Si pasan a nivel bachillerato encontrarán el error filosófico: contravenir un criterio válido (la filosofía, incluido el materialismo dialéctico, es muy conservadora).

Si escribimos, Ustedes y yo cometeremos erratas. Y, desde que tenemos cachivaches periféricos, podemos encontrarnos errores de programación o errores con número (cosa irritante, por cierto). Hay errores de consentimiento que anulan actos en derecho, también. En fin, que tienen Ustedes donde elegir. Por si acaso no era suficiente, los políticos venales inventaron el error administrativo que es una fórmula, elegantísima de la muerte, para intentar que pague el pato un funcionario.

Pero el Señor @agarzón, se ha sentido en la obligación de iluminar nuestra vida y mejorar nuestra cultura. Señoras, señores, ha nacido el "error de tipo ético" según el prócer comunista, que ejerce de Pope.

Usted pensará que esto del "error de tipo ético" parece un oximorón y tendrá razón. Es decir, si una cosa no es moral, no es racionalmente moral, o sea, es inmoral. Y si de política se trata, si no es ético es de castigo raudo, tipo infanta, según la doctrina Sánchez Melero, doctrina IU y doctrina anti casta, o cosas similares.

Si Usted profundiza observará que el "error de tipo ético" del Señor @agarzon  vale 1.318.935  euros. Es la cantidad que, entre contratos a dedo y licitados, han asignado a sociedad donde trabajaba el hermanísimo e hijísimo  dos concejales de IU de Rivas. Vamos, los Sánchez Melero.

Para que Ustedes me entiendan: el "error de tipo ético" de @agarzon, es 2,88 veces, o sea el triple, que la tarjeta black del Señor Moral Santín cosa por la que este debe ir a la cárcel, pero quien faltó a la ley y al derecho, por tres veces más de dinero público, no solo es honorabilísima y candidata sino amiga del Sr, Garzón, es decir, no es corrupción sino "error de tipo ético".

Cuando un amigo, y ahora asalariado, de Alberto Garzón me quiso llevar a la cárcel yo no alegué error de  ningún tipo. Dije que era una "puta mentira", cosa que un Juez ha venido a confirmar, por cierto. Pero sepan Ustedes que si no somos amigos o amigas de Alberto Garzón, no salimos en la tele del que tiene las perras en paraísos fiscales o no les caemos bien a los de la ética, ustedes y yo debemos ir a la cárcel. 
 
Pero si siendo amigos o amigas de Alberto Garzón, concedemos dinero municipal a hermanos, no será otra cosa que "un error de tipo ético", que nos permitirá pillar cacho y apoyar al Señor Garzón, a cambio de que no nos eche del mundo,

O sea, que sean Ustedes comprensivos: @agarzon es un hombre honrado, como los que salen en la sexta. La ley del embudo es materialismo dialéctico. El comunismo reciente, ajeno a la pandilla de traidores que nos dio las libertades, Garzón a la cabeza, cargado de ético cinismo,  les iluminará. Eso si, si Ustedes no están de acuerdo, se les denunciará en los medios de cualquier cosa, menos de "error de tipo ético". Para eso, el que tiene las perras en paraísos fiscales les saca a todos y todas en la tele.

miércoles, 14 de enero de 2015

Los varales de la Macarena sostienen a la casta.

Ya se sabe que para salir en los medios hay que darle "paté a la buryesuá" (o algo parecido). No solo va a ser Pablo y su honorabilísima señora quienes salgan en la tele (viva Roures: un patrón de medios con cuentas en paraísos fiscales no es casta, es un emprendedor, como todo el mundo sabe).

Por ello, la jefa sevillana de Podemos ha sugerido que los ciudadanos y ciudadanas podrían suprimir la Semana Santa. Una vez montado el Belén, y epatada no solo la burguesía sino la ciudadanía en pleno, la jefa ha venido a decir que, por supuesto, se ha manipulado su opinión y sacado de contexto, según conocida maniobra de la derecha y la casta.  Casta en la que, por cierto, ha incluido, para cabreo de alguno de los áureos economistas de Podemos, a todo tipo de cargos del pasado.

La última Semana Santa sevillana que visité, fui acompañado, entre otros y otras, por Don Eduardo Saborido, de los de la casta obrera de toda la vida (lo siento Eduardo, para la prócer de Podemos en Sevilla, tu cárcel esta trufada de franquismo). Eduardo que, como yo, es de la Macarena, me hizo ver, con fino olfato de experto, que los varales ni se movían, dado el paso de los cofrades. Y era cierto; se movían menos que la eficacia de los convenios de la época que preocupaban a Saborido.

En 1992 viví una sugerencia similar sobre el atontamiento de los gustos populares. Un tipo que por entonces venía a ser andaluz, residente en Sevilla y, probablemente, el jefe comunista con más antigüedad de la Europa occidental, vino a informarme del carácter marginal y ajeno a la cultura popular de la Expo. No obstante, debido a mi conocido carácter discutidor y a que mi hija, por entonces con doce años, quería viajar en AVE y ver la Expo ("papá no me la puedo perder") me encontré, una noche de septiembre, ante un espectáculo de agua, luz y color, donde un grupo de marginales de aproximadamente un millón de personas compartíamos algo ajeno a la ética y la estética del progreso, en versión alternativa.

Un millón es lo que se contabilizó en aquella madrugá que compartí con Saborido. Marginal cantidad popular, obviamente. Una madrugada en la que los sevillanos y las sevillanas ejercen parte de su identidad, con tanto orgullo como respeto por su historia. Madrugá donde, que le vamos a hacer, "el noble y el villano, el prohombre y el gusano", comparten jamón, fino y atinadas observaciones sobre los varales. Pura casta señores y señoras.

Los varales de la Macarena sostienen a la casta, la de los señoritos, los obreros y los que pasaron cárcel pero no fueron capaces, pandilla cobardes, Eduardo, pandilla de cobardes, de hacer la ruptura y así nos va. Porque no son los usureros y especuladores los culpables de nuestros horrores sino las gentes de la transición que entontecieron al pueblo con los varales de la Macarena o la belleza de la de Triana.

La prócer sevillana sabe lo que quiere el pueblo y ella decidirá por el pueblo si falta hace.Y nosotros y nosotras nos dedicaremos a reírnos con semejantes tontunas. Porque el cambio es cerrar la Semana Santa en Sevilla. Es que si hablamos de los barrios igual no salimos en la cosa televisiva del de los paraísos fiscales.

jueves, 8 de enero de 2015

Zarracatralla

Lo peor de los dioses y sus profetas vienen a ser sus portavoces. Se lo he escrito aquí más de una vez: estos portavoces vienen a ser tipos (aquí, las señoras solo están para el martirio) elegidos a dedo o por colegios de selectos sátrapas, naturalmente lo corrupto es la democracia, que vienen a ordenar la muerte o la condena de quienes no comulgan con la cosa.

Son zarracatralla, que en una de las acepciones del aragonés hablado en Zaragoza (es sabido que en mi tierra hay más hablas y acepciones que valles y ríos) se refiere a una pandilla ruin, no solo en su aspecto sino en su moral.

El brutal atentado contra el “Charlie Hebdo” o la muerte de la policía fallecida en París, responde a comportamientos de zarracatralla islamista. Suficiente, para que la zarracatralla de la islamofobia se ponga en marcha y, desde Dresde a Londres, se pongan en marcha voces de venganza.

Unos y otros coinciden en la misma cosa: cerrar Europa, como tierra de acogida y asilo, cerrar los muros de las patrias e impedir que la cultura global nos iguale en comportamientos y tolerancias, cancelar la libertad y la libertad de expresión. Que bonitas, por Dios, por Alá, por Jehová, son las muertes en nombre de la religión; que la democracia y la tolerancia no les estropee el camino al paraíso.

Son los mismos estos integristas islámicos que los sectarios cristianos que mataron en América a curas de la teología de la liberación, marxistas o simplemente estudiantes laicos o los radicales judíos que masacran palestinos. Son menos que los demás pero son malignos: mierda de zarracatralla empeñados en emponzoñar Europa de rabia.

El estado de bienestar financió la vida y la educación de los yihadistas franceses asesinos. Esto también molesta a los de la islamofobia, que no dudarán en proponer que se expulse de los restos del estado de bienestar sobreviviente a la austeridad a todo aquel que no sea blanco, rubio o con ocho apellidos europeos, cuando menos.

Son tiempos para que medre la zarracatralla, tiempos donde pagamos la debilidad con la que apoyamos nuestra democracia, la forma laica de vivir y esta corrupta, corruptísima, sociedad nuestra.

La zarracatralla surge de la falta de seso, háganme caso, mientras ven algunas viñetas del Charlie Hebdo que pueden encontrar aquí ¿Por qué verlas? “Porque los lápices siempre estarán por encima de la barbarie” (Charlie Hebdo)

sábado, 3 de enero de 2015

El año del asalto.

Ustedes han sido convocados, por quien puede, a asaltar el cielo.

No es la primera vez que la historia convoca a tal evento. Concluido el primero de ellos, los vencedores levantaron sobre los escombros de la Comuna el mamotreto de El Sacre Coeur.  Allí, en las primaveras en las que los herederos de los comuneros celebran su memoria, los herederos de los vencedores celebran su misa reparatoria, compartiendo en republicana complicidad el cielo de París. Cosa de la que cabría colegir que la historia está para empatar.

Pero, aún así, el asalto ha sido convocado. No debería sorprendernos: cuando entre usureros y especuladores nos han robado nuestro mínimo estado de bienestar, han liquidado al tiempo todos los medios de concertación, negociación y mediación y demás zarandajas, que desprecian por igual la santa alianza de los liquidadores como la secretaría técnica de la revuelta.

Así, la agenda de la defensa de los derechos ha sido derrotada por la agenda de la ira. Y las calles no se llenarán de mareas sino de borrascas.

Lo malo de las citas famosas es que siempre son más largas de lo que conviene al citante. Así, la marxista convocatoria al asalto, no pide a la ciudadanía un acto democrático sereno sino una “proeza heroica” y no importa tanto que la ciudadanía sea aplastada por “lobos, cerdos y viles perros de la vieja sociedad” sino que esta ciudanía aplastada no sea comparada con los que “huelen a cuartel, a iglesia…” Ah, la poesía heroica tiene estas cosas.

Así pues, el día del asalto controlen a su vil perro, por su tranquilidad más que nada. Cierto, suena a somaten y huelguista, a espartaquista traicionado por viejos socialdemócratas, a obreros fusilados por pistoleros de Pinkerton. Suena, cierto, a aquellos días en los que la izquierda y el movimiento obrero estaban fuera de la democracia, porque no había democracia.

Siglos después, volvemos a la misma retórica, hacemos que se desvanezcan los avances que la izquierda europea y el movimiento obrero, antiguallas donde las haya, han producido porque, como sabe todo el mundo, menos el que esto escribe, unos y otros son una pandilla de traidores a la causa.

¿Dónde esta esa izquierda? Una parte abandona, aspira a que le presten un hueco en las mesnadas del asalto; otros defienden con cierta dignidad y no muchos recursos la vieja promesa de la transformación social; los otros andan de lado, mirando mayormente al Sur. Asi que dispónganse a perpetrar el convocado asalto al cielo.

Uno que no concibe la democracia como “una proeza heróica” sino que cree en el rescate de nuestros derechos mediante la construcción de serenas mayorías; uno, en fin, que no pertenece a secretarías técnicas ni es técnico de apoyo de los de 74.000 euros al año, mientras Ustedes se ponen al asalto se dedicará a buscar un cambio tranquilo, impulsado por mayorías. En todo caso, nos vemos sea en el cielo o en la humilde tierra de la democracia.