jueves 26 de noviembre de 2009

La ironía suiza en el peor día: Polanski en la calle

Los suizos son extraordinariamente sensibles a las cosas que preocupan al personal, como se sabe. Qué el mundo hace tiempo que clama por la ética financiera, pues ellos a la cosa del secreto bancario; qué el mundo celebra el día de la violencia doméstica, pues un juez deja en libertad al más famoso de los delincuentes sexuales libres.

Tras escapar de USA “por relaciones sexuales ilegales”, Polanski ha residido durante años en Europa; ha sido premiado aquí y más allá del atlántico; los suizos le han detenido y un juez lo deja libre bajo fianza hasta que revise la solicitud de extradición norteamericana. Preciosa ironía en el día contra la violencia de género: su víctima tenía trece años cuando fue acusado, en 1977, de violación por la justicia norteamericana y el cineasta huyó del país.

Hoy el mundo ha rendido homenaje a las mujeres que han sufrido violencia y muerte machista. Todos nos hemos comprometido a corregir esos comportamientos que nos avergüenzan a todos. Un juez suizo ha decidido ejercer la ironía en tan señalado día y le dejará esperar en su casa la vista de extradición. Dicho sea de paso, me pregunto como todos vosotros y vosotras, si otro que no tuviera tres millones de euros podría salir de prisión.

Muchos y muchas de los que hoy han salido en los anuncios, actos y campañas, singularmente la comunidad cineasta de Hollywood y el mundo del cine europeo, no han dejado de pedir la libertad, exoneración y perdón de Polanski; como ha dicho alguno o alguna no es realmente un violador; vamos, que el caballero tuvo un mal día. O sea, si he entendido bien el mensaje, si uno es de la comunidad del cine, la violencia no cuenta, es una anécdota de arrebatados creadores.

El doble rasero es siempre escandaloso; cuando se trata de violencia es además repulsivo. El personaje ha permanecido huido en la Europa de los derechos humanos durante treinta años, como si de un asilado político se tratara; ha sido premiado y aplaudido; se ha olvidado conscientemente la oscura historia del personaje, que no ha dudado en comerciar con su imagen de “maldito”.

A mi me irritan los maltratadotes que huyen; me molestan las comunidades que los protegen; me indigna el olvido de las víctimas cuando se pondera los valores de los maltratadores; me asquea que se hable de las virtudes tras las que el violador esconde su ruin comportamiento; más aun, me cabrea que todo eso se convierta, por un poner, en negocio o serie de televisión.

Pues bien, amigos y amigas, todo eso se ha hecho con Polanski, aplaudido en honestos, pulcros y políticamente correctos festivales y por comunidades cultas, durante treinta años.

Pues nada; hagamos campañas y brindemos por el juez suizo: él es culpable de escarnio. Los que durante treinta años le han bailado el agua al maltratador son buena gente, faltaría más.

O sea que mucho sarcasmo e hipocresía.

miércoles 25 de noviembre de 2009

¿Evento o concepto?

En otra ocasión he glosado esta nueva idea de la comunicación en la que “ el evento es el concepto”. Cosa que debo repetir, al hilo del tan comentado mitin dominical de José Luís. Naturalmente, me atrevo a pedir perdón si en algún momento de mi comentario coincido, válgame el cielo, con los antipatriotas y reaccionarios de la derecha…si esa coincidencia funesta se produce tendré, naturalmente, que abandonar patria, progresía y reflexión.

A los clientes que me pagan por mis consejos en comunicación (una parte de los ingresos que reúno para pagar los impuestos que Pepiño nos puso a los ricos) suelo aconsejarles cierta coherencia entre el mensaje y el escenario.

No es por ponerme teórico pero si el cómo sustituye al qué, si el evento se apodera de la idea se perderá definitivamente el mensaje. Me temo que eso le ha pasado a José Luis.

El día que nos anuncia un glorioso futuro sostenible lo hace rodeado de prosapia tan excesiva como efímera (que es como se sabe lo contrario de sostenible). El día que nos anuncia (por tercera o cuarta vez) el fin de la crisis pero el alargamiento del sufrimiento en forma de desempleo, pasea por alfombra roja símbolo de un éxito y celebración de algo que los oyentes (ajenos a la cosa de la causa) no han percibido.

Cuando se quiere comunicar a un montón de gente nuevos procesos, nuevas estructuras, nuevos sistemas, el show debe basarse, precisamente, en la ruptura con la imaginería anterior. Debe perseguirse la sensibilización de la organización antes que la eclesial, dominical y arzobispal entronización.

El teatro es, sin duda, un excelente método de comunicar valores. Pero hay una notable diferencia entre la actuación y la creación de un marco incomparable. La diferencia es, precisamente, la que va del proceso a su final. Prematuro diseño de evento vengo a creer.

Lo que resulta sorprendente es la pérdida de capacidad critica del universo socialista que no han vacilado en poner de vuelta y media a quienes entre sus filas opinan, más o menos, lo que aquí se dice. En un muy recomendable blog se puede leer la controversia interna y la desesperanza que la falta de tolerancia produce en la militancia política.

Si entiendo bien el debate, quienes no estamos de acuerdo con la imagen del mitin somos de derechas y unos antiguos ya que, al parecer, la innovación reside en la alfombra roja y, más aún, debemos entender el escenario del evento de manera progresista: o sea, alfombra roja para todos y todas. La socialización de la alfombra como base de la sostenibilidad. Va a ser que no hemos pillado el concepto.

martes 24 de noviembre de 2009

…”cagüen”, que orgulloso estoy de mi banco…

Me vais a llamar paranoico pero dejadme que os pregunte: ¿nunca os ha parecido que una mañana todo conspira para tocaros los cojones? (u ovarios que, a estos efectos, la pieza anatómica es irrelevante). Pues eso me ha pasado hoy a mí: les ha dado a todos por hablar de economía.

Así que, de evento en evento, han sumado una falacia tras otra, sin empacho alguno. José Luís ha afirmado que ya hemos entrado en crecimiento. Por supuesto, él conoce cosas que los humildes mortales ignoramos. Pero la cosa es que de ahí a dar por iniciada la recuperación parece un nuevo alarde de presuntuosa profecía. Rajoy, para no ser menos, parece que también ha levitado ante un brote verde. Pero los que molan, los que me ponen como ninguno, son mis jefes de banco central favoritos Trichet y MAFO.

Trichet, el pope del banco europeo, que no tenía otra cosa que hacer hoy, se ha venido a predicar buenas nuevas que me permito traduciros por si se os escapa el lenguaje de funcionario de Bruselas. Ha dicho que “la flexibilidad salarial tendrá que ser más amplia" (o sea, que nada de negociación colectiva, ni convenios, ya sabéis) y deberá producirse “una reforma de los servicios” (más Bolkestein, o sea liberalización de los servicios públicos).

Miguel Angel Fernandez Ordoñez, el pope del Banco de España, además de agitar su coctelera de reformas estructurales ha insistido en que “el crédito tendrá un ritmo de expansión cada vez más exiguo e incluso negativo” de lo que no deduzco yo que cooperen mucho a la recuperación e incluso no se yo en que momento de la historia económica de España se ha producido recuperación sin aumento de crédito.

Entonces, en ese punto en el que estoy a punto de estallar, va Trichet y dice que los bancos españoles son: "fuente de fuerza y orgullo nacional". Y ahí ya me cabreo, definitivamente, que queréis que os diga.

El pasado jueves me toco reunirme con banqueros locales de la Ciudad donde vivo. La idea de los convocantes era presionar un poquito a ver si soltaban alguna pela al personal. No parecen dispuestos o carecen de toda sensibilidad sobre lo que esta pasando. Según ellos, la responsabilidad de la ausencia de crédito no está en que se hayan gastado los dineros públicos en pagar sus deudas sino en que las empresas y los ciudadanos y ciudadanas no presentamos bien los papeles y no entendemos nuestros elevados riesgos. Fetén.

O sea; que ahí andan los unos y los otros danzando de evento en evento sin dar una sola idea de cómo salir de esta sin que paguen el pato y sufran los de siempre. Pero eso si, de orgullo, sobrados.

Pues ná. Yo que soy muy europeo, tras mandarle bombones al banquero que me quita las tarjetas de crédito en cuanto me retraso un día en el pago, que niega toda línea de descuento, crédito u operación que mis amigos, colegas o yo le proponemos, me pongo a gritar viva la banca española y lo que haga falta. Total, más ridículo ya no se notará.

Joder que tropa, os lo tengo dicho.

lunes 23 de noviembre de 2009

La Europa irrelevante

Ya os lo advertí y anuncié: se acercaba el histórico momento en que los máximos dirigentes europeos serían elegidos. No he podido escribir estos tres días; así que os habéis librado de mi glosa a tan gloriosa circunstancia, en el momento de mayor cabreo por la cosa europea. Ya me lo temía, os dije: nos van a poner una cosa impresentable y , además, no os vais a enterar.

Dejadme decir que todos los líderes son responsables de esta decisión: cuanto más grises menos nos molestarán habrán pensado. Ahora bien, los gobiernos de la izquierda europea (socialistas: Gran Bretaña, España, Portugal, Grecia, Hungría y Eslovenia, citados sean por orden de aparición) tienen ante todos nosotros y nosotras la responsabilidad de haber apoyado, propuesto y elegido a una parte relevante del ticket de la mediocridad con el que nos han regalado a los europeos un futuro glorioso.

Ya tenemos el equipo mas mediocre que la Unión Europea ha tenido jamás al frente y la dirección de los socialistas europeos es fundamental responsable del desaguisado.

Que la Comisaria de Comercio devenga en Responsable de Política Exterior apunta a catástrofe y, especialmente, a poner en manos de el gobierno inglés una política europea que aparecerá más próxima al vínculo atlántico de lo que ya parece. Naturalmente, la derecha ha puesto un dirigente a la altura de la mediocridad reinante: el conservador Herman Van Rompey ,con perfil tan bajo como su colega socialista.

La derecha tiene claro donde va y lo que quiere: una Europa de los gobiernos, en manos de Merkel y Sarcozy, animados por el paulatino alejamiento de los británicos de la cosa. Los socialistas parecen más dispuestos a colocar piedras en la idea europea y a no incordiar a los pocos que mandan que a hacer política. Los portugueses impusieron a Barroso; los ingleses a la nueva Señora PESC; Zapatero apoya a ambos (de los otros tres ni se sabe).

Debe ser la forma de poner a España en medio de la escena internacional de la que ha hablado Pepiño Blanco, para sorna de algún blog. Si el resultado de nuestra notable influencia exterior es este, miedo me da cuando empecemos el viaje planetario junto a Obama, por Leire anunciado (faltan 38 días): igual nombran a un Presidente de compañía petrolífera para gestionar el cambio climático.

Así que el asunto histórico se ha convertido en sarcasmo histórico y democrático. Ahora sabemos que se elije Presidente de Europa como quien elije un papa. Encerrando líderes en conspirador cónclave que, en este caso, elijen la opción menos útil para el continente. Aunque, bien mirado, es coherente: vivimos años donde reina lo irrelevante y Europa camina hacia la irrelvancia.. a que me hago verdadero finlandés…

miércoles 18 de noviembre de 2009

¿Es “desamigarse” un “cybercidio”? ( a vueltas con el “UNFRIEND”)

Ya os lo confesé una vez. En la lectura de mi herencia, el albacea no sólo humillará mi memoria señalando que no hay bienes que repartir sino que pondrá cara de pena y dirá que, en realidad, tenía pocos amigos en el “feisbuk” y el “linkedí”. Vale; mi reputación digital es de pena – os la dejaré en herencia como prometí-; pero que queréis que os diga: si apenas me manejo con cincuenta amigos y amigas, que voy a hacer con los quinientos o los mil que veo por ahí.

Será por este estrés social que las redes producen o por la reducida dimensión de las memorias de las máquinas (o como se diga); el caso es que “desamigarse” ha pasado a ser un fenómeno social y sociológico en las redes.

De hecho, uno de los faros y guías de occidente, the New Oxford American Dictionary ha decidido elegir entre las finalistas de las palabras del año “unfriend” (como sinónimo de borrar a un amigo o borrarse de amigo en una red social).

Y a mí esto me preocupa. “Amigarse” me parece a mí cosa seria, aunque menos: en este mundo de pensamiento débil es normal el vínculo débil de las redes. Ahora bien, “desamigarse” pasa a ser, creo yo, un gesto terrible, un gesto grosero. Ya lo decía De Quincy: se empieza por la falta de educación y se acaba en el asesinato. “Desamigarse” es, casi, un homicidio cibernético.

Se “desamigan” los niños tras infantil pelea pero no los adultos que prefieren socializarse con leves conocimientos basados en el respeto. Una persona social, “bieneducada”, respetuosa con el trabajo ajeno, cumple ciertas convenciones desde no inventar cínicos pretextos para no acudir a una reunión incómoda hasta asistir por cortesía a esa reunión.

La amistad es otra cosa. Se administra como un bien preciado. Una vez concedida, la amistad aguanta carros y carretas. Por eso, “desamigarse” es gesto cruel, terrorífico, una ruptura dramática de un entorno social. Quizá será por ello que ahora ya no se lleva tanto lo de los amigos como lo de tener “follower” o fans, que es algo que alimenta la vanidad y la egolatría y no afecta al corazón.

La sociología deberá buscar repuestas a este terrible fenómeno, no sólo al de la amistad débil, sino al gesto del borrado. El borrado de la sociabilidad; el borrado del otro; de los vínculos y la experiencia.

Quizá, además de la “memoria personal (que) se nos ha quedado atrapada en la obsolescencia tecnológica” para la que en Tiscar.com se nos llama la atención , debiéramos pensar en una memoria social, una lista de aquellos y aquellas a las que alguna vez llamamos, banalmente, amigos y amigas. Como esas viejas agendas que , a veces , manoseamos preguntándonos que fue de aquellos días de antaño.

La ventaja de mi reducida reputación digital es que no tengo que “desamigarme” de nadie; todavía puedo saber quienes sois sin esconderos en el anonimato de mi bolsa de amistades; no se si es una suerte para vosotros y vosotras…

martes 17 de noviembre de 2009

La Roja en el mismo Bilbao.

No confundirse, que no es que mi suegra, por un poner, o alguna revolucionaria de esas que conocéis en cualquier manifestación semanal a las que acudís tenga que irse al norte. Es mucho más serio: el Parlamento Vasco, siempre atento a lo importante como todos los parlamentos, ha aprobado pedir que la selección española de fútbol programe algún partidito por allí.

Valientes que son los chicos: ahora que no queda ninguno hasta después del mundial. Con lo bonito, multicultural y de alianza civilizatoria que hubiera sido un España – Turquía en el mismo Bilbao, presidido por Patxi y José Luis.

Pero la noticia tiene su enjundia y dará, lo anuncio, lo suficiente que hablar para llenar los programas de radio de Javier Vizcaíno. Ya que el Parlamento Vasco ha decidido poner en marcha la institución, aproximarla a España, sugiero rápidos acuerdos que permitan la grabación de Gran Hermano en Vitoria, la celebración del afamado certamen de mis España en la Playa de la Concha y la entera feria de San Isidro en la Monumental (oye, si cuela, y nos quitamos esto de aquí, cuela).

También han pedido una etapita de la Vuelta a España que, como casi nadie recordaba hasta que el Parlamento que está en todo nos lo ha recordado, por llamarse de España, no pasa por allí, aunque los vascos y vascas son los que más saben de la cosa, como todo el mundo sabe. La propuesta ha contado con el apoyo de socialistas y populares (donde no llegue Basagoiti) y la oposición del PNV y Aralar. Naturalmente, cabe reseñar que asunto de tal enjundia se ha discutido en la Comisión de Cultura del Parlamento Vasco.

Desde que yo tenía once añitos, y ya son, no van por allí las selecciones españolas de fútbol. Comprenderán, por lo tanto, que el asunto me tuviera tan notablemente preocupado que vivía yo en un sin vivir. El Parlamento ya ha encontrado una manera de tensar la cuerdita un poco en esta carrera de Patxi y Basagoiti por normalizar la cosa vasca a marchas forzadísimas.

Por supuesto, todo el mundo dirá que si, y el próximo España - Andorra lo jugamos en San Mamés o en Anoeta y nos vamos a contar silbidos al himno, insultos al Rey, inadecuados “goras” y cosas de estas que son las que nos molan en realidad.

Paréceme a mí que estas cosas icónicas (selecciones, desfiles, festivales de danza y así) deberían tratarse con cuidadito. Uno que es laico para todo no entiende la ausencia institucional en ninguna parte, siendo España lo que es, pero también entiende que mire “usté” ir “pa” un follón, como el que dice, pues viene a ser peor el remedio que la enfermedad.

Y no se porqué se me da que en la carrerita esta de Patxi y Basagoiti por españolizarse raudos, que uno ve desde aquí como carrerita electoralera para quedarse con el pedazo no nacionalista, van a crear más problemas que soluciones.

lunes 16 de noviembre de 2009

¿Ya hemos salvado a los ricos?

Estoy preocupado. ¿Habremos hecho lo suficiente? Conocéis mi solidaria preocupación por los ricos. Aunque excomulgado hace años sin necesidad de obispos gritones, nada tan humano como dedicar el domingo a los que sufren y nadie como los ricos atraviesan el calvario de la crisis con tanta agonía. Por eso vacilo ante las innumerables noticias de que hemos superado la crisis.

No me preocupan esos pequeños datos irrelevantes que os ocupan. Que siguen despidiendo las empresas, incluso las que dan beneficios; que las rentas familiares se deterioran hasta debilitar extraordinariamente el consumo; que las fuentes tradicionales de riqueza patria se han desmoronado, el turismo por un poner. Estas cosas no tienen nada que ver con la superación de la crisis. Ya se sabe que esas son cosas de mortales que no entendemos que de los ricos depende nuestro glorioso futuro.

Europa ha salido en el tercer trimestre de la recesión. Después de cinco trimestres seguidos de retroceso, el PIB de la zona euro ha mejorado en el verano. En España no. Pero no debemos torcer el morrillo o protestar ya que ha sido culpa nuestra, y no de los especuladores, la banca o la permisividad de sucesivos gobiernos. Culpa nuestra por demandar tipos de interés baratos y casas para todos lo que provocó una mayor sensibilidad de nuestro tejido productivo a la crisis.

Nosotros no lo notamos pero al parecer los ricos van mejorando su difícil situación. Ya pueden empezar a pensar los banqueros en nuevos bonos anuales; ya pueden imaginar los directores de Cajas cuantiosas prejubilaciones y más cuantiosos despidos. Las encíclicas dominicales color salmón ya hablan de cómo será nuestra vida tras su salida de la crisis. Pequeños comentarios sobre que el empleo y el deterioro de la calidad de vida persistirán un par de años no pueden estropearnos tan excelente noticia. Estamos salvando a los ricos.

Pero estoy preocupado. ¿Será suficiente? Creo que deberíamos hacer un esfuerzo adicional. Sabéis que no basta con darles peces (dinero público, nuestros impuestos recién subidos) es necesario enseñarles a pescar. Ya lo hicimos en los ochenta, gracias a Felipe González y sus notables ministros: una reconversión industrial y un poquito de imaginación en el mercado de trabajo.

Reconversión, reforma laboral, dos años más de desempleo, preparamos alguna contratación precaria nueva, subimos los tipos de interés para que los ricos ganen algún dinerillo invirtiendo…y ya tenemos burbuja nueva. Es que no me habéis “pillao” la estrategia

Vosotros y vosotras mosqueadillos con esto de la negociación social y no entendéis la importancia de reconvertir, de ser imaginativos con el empleo. No entendéis la importancia de la paz social. Ya lo dijo MAFO y yo os lo comenté: al dinero no le gusta el ruido. Chist; no me molestéis a los ricos; no me los hagáis sufrir; salvemos a los ricos, salvemos a los ricos...