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domingo, 27 de enero de 2013

¿Observas o cenas?

Esa es la pregunta correcta cuando Usted se encuentre con alguien en una manifestación, encuentro solidario o cualquiera de esas cosas que Ustedes practican.

Yo siempre les he ofrecido ideas solventes para responder a arduas cuestiones como las que hoy se les plantea. Antaño les propuse, y mejor les hubiera ido, hacerse piratas o verdaderos finlandeses. Hoy, les abriré los ojos sobre nuevas formas de cambiar el mundo. 

Abandonen chalecos reivindicativos, coloreadas camisas sudadas, mareas y demás tontunas en las que se vienen ocupando. Lo que de verdad empujará la historia será una módica cenita en el Barrio Salamanca u ofrecerle alguna idea al Sr. Caldera. Elijan Ustedes el campo en que ocupar sus energías y dispóngase a ser señalados en la calle como verdaderos sostenedores del cambio.

Quién no tiene 250 euros para gastárselos en una cena solidaria, donde podrá mandarle unos eurillos a algún banco de alimentos de lejanísimos países. O, más aún, quien no tiene una idea para salvar el mundo por módicos tres mil euritos que paguen los sociatas necesitados de producir ideas.

Los consumidores de comida de lujo y moda más de lujo del Barrio de Salamanca han organizado un evento solidario y chick: una cena donde los chefs de moda repartirán comida a módico precio, que los ricos tienen cash, y no como vosotros y vosotras que os arrastráis fúnebres hacia el final de mes.

Y mientras consumen una velouté de cava, por un poner, pensaran en los pobres del mundo de forma fina y educada y no como vosotros y vosotras que os arrastráis con groseros paquetes de legumbres a los comedores de Cáritas. Entendéis por qué a los ricos no se les puede subir los impuestos: porque necesitan el cash necesario para eventos solidarios de calidad que “alimenten el Alma”.

Si os parece en exceso pijo el asunto, el mercado os ofrece novedosas posibilidades: ser “observadores globales” para una fundación socialista. Cualquier relato sobre el cine nepalí en la transición post-china (es que os tengo que dar hasta la idea), puede propiciaros tres mil euritos de nada al tiempo que alimentáis el extenuado acervo socialdemócrata.

Debéis entender que, desde que Leire anunciara el cambio planetario que, sin duda impulsarían Obama y ZP, este debió cambiar de Gobierno y Caldera se quedó sin otro trabajo que producir ideas. Que no se conozca ninguna es solo producto de vuestra falta de formación global.

Es ahí, ahí, es donde tenéis un campo de creatividad porque, ante la cruda situación del socialismo existente, nada como suministrar ideas globales, a fundaciones globlales, para líderes globales en crisis absolutamente globales. Si Amy puede, Ustedes también
 
Ahora que hasta las ONG´s hacen ERE´s y deben privarse de recursos humanos, nada como reciclarse en nuevos empleos solidarios como chefs en el barrio de Salamanca o proveedores de ideas para el PSOE.

Muchachos, muchachas no digáis que no alimento vuestro futuro. Yo seguiré por aquí, cocinando mis afamados platos para los amiguetes y observando globalmente este peregrino mundo para Ustedes, sin que sean capaces de pasarme un eurillo por mi esfuerzo, ya les vale lo poco solidarios que Ustedes los pobres son.




miércoles, 23 de enero de 2013

Hasta que solo quede uno.

Políticos fuera. Hasta que solo quede uno y ustedes se me pongan las filas prietas, recias y marciales, esperando el sagaz grito de Pedro Jota, Aguirre, Rosa Díez o alguno o alguna profeta roja de esas que ahora abundan.

Disuelvan las juventudes partidarias. Suprimamos el salario de concejales y concejalas. Que se pasen cinco o diez años en el paro quienes fueron cargos públicos, tras no haber cobrado mas que el salario mínimo, naturalmente. Que los directivos y directivas de los partidos no cobren. Que los voluntarios ricos financien a los partidos a cambio de prebendas. Añada Usted ocurrencia a la lista: va de gratis.

Aprovechemos que van cayendo los corruptos y los que cobran sobresueldos para escandalizarnos. Porque los empresarios, banqueros, notarios, reguladores,directores de periódicos, nunca, pero nunca nunca, han cobrado sobresueldos en b.  Lo importante no es quien pagó tanta pasta y por qué: lo que importa es llevar la cosa a dónde nunca debió salir: aquella política, fetén, fetén, que nos salía gratis porque la hacían el señorito, el cura y el cabo jefe de puesto en el casino.

Alíviense quienes carecen de propuestas políticas que nos saquen de la crisis acabando con políticos y políticas. Excítense populistas de todo signo que viven de las rentas o patrimonio de papá o mamá; que vivieron de salarios públicos antes de jubilarse; que cobraron del sector público en sus decenas de modalidades, suprimiendo los salarios de gente digna y, por cierto pequeño detalle, elegida por la ciudadanía.

Mientras vemos si el corrupto encontrado va o no al trullo pongamos a todos los políticos y políticas honrados en la calle, porque con un político nos resulta suficiente. ¡Ay! Aquellos días en que los políticos no cobraban, ni gastábamos en elecciones; aquellos tiempos en que solo los rojos encarcelados hablaban de corrupción. Qué tiempos, amigo, amiga, qué tiempos.

Excitémonos con las propuestas que cambiaran el mundo. Denunciemos a políticos, políticas y sindicalistas mientras se oyen en las bambalinas las risas de banqueros, jefes de patronal, directivos de empresas quebradas, directores de periódicos, especuladores de bolsa, notarios, tasadores, agencias de calificación y demás personal patriota auténtico y no como esos concejales que nos han llevado a la ruina, como todo el mundo sabe.

Manifestémonos ante las sedes de los partidos no vayamos a molestar a Botín y compañía.

Son tiempos de ocurrencias y arbitrismo. Ni una idea pero si un notable ideario: todo sin políticos. Afirmaciones que producen, en general, quienes han vivido toda la vida de lo público, naturalmente por su mérito. Nacieron como cargos de confianza, diputados y diputadas, o concejales y concejalas, prematuros, naturalmente por mérito. Nunca hicieron política, quienes a los políticos denuncian ni se sometieron a procesos electivos, porque uno pertenece a un consistorio, un congreso o una secretaría de estado, no por decisión del que manda sino por mérito, faltaría más.

Escuchemos tan sesudas voces de quienes habiendo vivido la burbuja desean que todos los que vengan después sean pobres desburbujados.
 
Suprimamos, naturalmente, el sueldo de los políticos para que solo quede uno, Retiremos a los políticos del gobierno de lo público para que gobiernen los que no han sido elegidos, profesionales de mérito y el enchufe, como dios manda. Al fin y al cabo, poca cosa pública quedara por gobernar.

Hagamos una financiación privada y voluntaria de los partidos políticos, como en esas potentes democracias financiadas por los traficantes de armas, dueños de casinos, empresas de energía, patronos de la comunicación o banqueros. Que eso es lo fetén, fetén.

Ahora resulta que todos somos unos tramposos, porque no salimos a colgar políticos a las calles; que la mayoría de los políticos y políticas son unos tramposos y deberían ser sustituidos por los que, sin preguntarme por cierto, han decidido que me representan. Saben que les digo: y un carajo.

Será la ley mejorable pero vale con que se cumpla. Banqueros hurtaron porque el regulador miró a otro lado; políticos venales se enriquecieron porque empresarios los incorporaron a sus coste de gestión. Políticos cobran domicilios, seguridad, estudios de los hijos sin declarar a hacienda el salario indirecto porque hacienda andaba y anda en lo suyo. Las cosas pasaban y pasan porque jueces y fiscalías andaban y andan a ritmo de vals.

Cambiemos las leyes, lo que haga falta. Pero antes de cambiarlas vayamos a lo importante, si señor: arrojemos la constitución a la papelera; faltaría más; suprimamos los salarios de los políticos; faltaría más; acabemos con caros diputados y diputadas y muchísimos más caros concejales porque está de moda; faltaría más.

Dejemos que la corriente populista y antipolítica nos anegue hasta que solo quede un político. Cuando solo haya uno, ya les aviso, ese no necesitará cobrar y alguno nos reiremos un fascal.














miércoles, 2 de enero de 2013

No eres un parado

Eres un profesional en transición; repite conmigo: profesional en transición. Nada de parado o parada. Acabo, a modo de utilidad gratuita, como consultor comprometido con sus futuros clientes, de otorgarte un nuevo, profesional y moderno estatus.

No es poca cosa. Parado, parada te remite, faltaría más, a la afirmación de tu condición de subsidiado. Ser profesional en transición te transforma la vida.

A partir de ahora serás "proactivo" a la vez que moderno usuario de redes sociales, personales y profesionales. Naturalmente, de modo súbito, las empresas perseguirán no solo tus habilidades sino la inteligencia emocional que tu nuevo estatutos acredita.

Obviamente, deberás dejar de concurrir al banco del parque o cafetería en la que te encuentras con antiguos colegas que no entienden tu nuevo estatus y también, esto no te costará demasiado trabajo, pasar del asunto de las oficinas de empleo público de cualquier naturaleza. Ponte en manos de asesores, aquí es donde los consultores esperamos obtener rendimiento de tu nuevo estatus, que te guiarán por tu nuevo camino.

Casi todos esos periódicos de papel amarillo que tiendes a odiar, porque era el que leía el tipo que te despidió o el bancario que te abandonó, han dedicado a final de año sesudos reportajes a alertarte sobre la necesidad de tu nuevo estatus; así que haz caso: tantos y tan sabios consejeros no pueden equivocarse.

No es baladí, aquí los consultores tenemos razón, mejorar la actitud, el curriculum, explorar posibilidades con asesores que mejoren la marca personal de uno y lo orienten hacia nuevas habilidades, a través de técnicas que no practican los servicios públicos de empleo, hace años condenados a la irrelevancia.

Lo que resulta gracioso a estas alturas de la película es esa alargada creencia en que cambiarle el nombre a la cosa, cambia la cosa misma y, de paso, tendemos a despreciar la digna condición de la prestación que, en un estado de bienestar, corresponde a desempleados y desempleadas.

El consejo va a destinado a establecer una frontera despiadada entre el parado y parada del montón que detenta habilidades no reciclables y nuevos tipos de desempleado o desempleada de estos días como el profesional, el emprendedor, la persona cualificada, cuyos conocimientos y experiencia han sido trituradas por la crisis.

Así que para dejar de ser irrelevante deberás asumir el nuevo estatus lo que no dejará de suponer algún coste adicional en asesoría, formación, nuevas cualificaciones o inversión en creación de redes personales. Pero eso, sin duda, te separará de cualquier confusión sobre el asunto, porque así demostrarás que has asumido todos los ritos necesarios de tu nueva condición. 

No es poca cosa, amigo y miga mío, tu nueva situación. No todo es nominalismo en este un nuevo mercado para consultores y organizaciones de “coaching” (oigan, todos tenemos que trabajar y lo nuestro siempre ha sido ofrecerle servicios). 

Esta crisis ha cancelado profesiones enteras y, como casi toda experiencia indica, el empleo se encuentra a través de redes personales y no en servicios de empleo (públicos o privados). O sea que parece obligado encontrar nuevas formas y técnicas de buscar empleo.

Así que, amigo, amiga, me vas cambiando la cara, pones aspecto de profesional “transicionándote” de forma imparable y que la suerte te acompañe.