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jueves, 24 de noviembre de 2011

Si eres parado para que quieres salud.

¡Que tenga salud! Lo decían las abuelas en los barrios pobres. La belleza genética o el futuro de calidad no formaban parte de las aspiraciones de los abuelos en los distritos arrabaleros.

El estado del bienestar y su movilidad social parecieron arreglar el asunto. El derecho a la salud permitía a los abuelos de barriada entrar en la fase de ponderar la belleza de nietos y nietas, la blanca sonrisa de la dentadura e incluso ver superada la maldición de que él estuviera condenado a ser un extremo derecho bajito y ella nunca pudiera ser modelo.

En esas estábamos cuando la lideresa, siempre tan atenta a informarnos, nos ha dicho que “la fiesta ha terminado” y no se refería a Granados sino a esos viejos derechos conquistados.

Como el prócer esta reflexionando sobre la magnitud de los recortes los peperos locales se han puesto a juguetear con la tarjeta sanitaria. En Galicia, los parados sin prestación se caen del sistema mientras solicitan la tarjeta de “sin recursos”, que tardará de seis a ocho meses. En Murcia se dan de baja a los parados sin prestaciones y los extranjeros que no cotizan. En Baleares, cobran diez euros por renovar el pedacito de plástico. Intuyo que esto esta pasando en muchas Comunidades donde el asunto pasa de tapadillo.

Deben saber que la alternativa que se ofrece a los privados de tarjeta es pagar los servicios sanitarios que recibe ¿ A qué ahora entienden mejor lo de pasarle a Usted la factura cada vez que va al médico?

Así que el derecho a la salud no se atribuye ya al ciudadano o ciudadana sino al cotizante lo que demuestra las trampas que existían en el derecho universal a la salud y, muy especialmente, que todos esta pandilla de sinvergüenzas van a utilizar hasta el último resquicio para dejarnos sin derecho a la salud pública.

Pagar por la salud es el mayor retroceso del estado del bienestar que Usted pueden encontrarse. Como ya saben la doctrina neoliberal manifiesta que estos derechos universales sostenidos en tarjetas constituyen incentivos intolerables para que la gente no busque empleo.

O sea, parado, parada, solo quieres salud para no currar, que te han visto venir.

Pandilla cabrones.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Consumatum est.

No le echen la culpa a los mercados, a golpes de estado del poder financiero ni a nada por el estilo. Hemos sido nosotros y nosotras con nuestro soberano cuajo; las quejas al maestro armero. Ahora me dirán que con otra Ley no habría mayoría del PP; genial argumento: así gobernaría con Duran i Lleida lo que me tranquiliza una barbaridad.

Así, de golpe, se me ocurren cinco palpitos que les cuento,

1.- Los ciudadanos y ciudadanas, por activa - votando- o por pasiva – votantes socialistas que desisten- han dado un poder notablemente absoluto al PP. A corto, Rajoy no tiene más que un camino: preparar un programita de recortes adicionales de unos 14.000 millones, mientras negocia liquidez con la Merkel, vía créditos bilaterales o intervención del BCE. La cosa de la prima no pinta nada bien, y los halcones europeos del ajuste aprovecharán para vueltitas de tuerca.

Dicho sea de paso, que la izquierda derrotada y trastabillada sonría con esas alegres peticiones “tuiteras” de dimisión solo amplia la capa de frivolidad de que se cubren las derrotas.

2.- Zapatero lo ha conseguido: el peor resultado de la historia de su partido. No han sido los mercados, ni la crisis: han sido sus votantes. Y tengo para mí que por mucho tiempo. Ningún socialista ha salido a responsabilizarse y pedir disculpas. Lo de “en Febrero toca congreso ordinario” es un mal chiste que retrata definitivamente al personaje. Que a Andalucía, antaño afamada patria del socialismo realmente existente, y al socialismo vasco le queden dos días en el poder no ayuda a reconstruir partido precisamente.

El socialismo de la penúltima vía, devenido en derecha, disfrazado de socialdemócrata, necesita de pausada refundación y de una política que no se construye en dos días. En realidad sin un cambio de generación directiva parece bastante improbable recuperar algo de credibilidad, por mucho que aparecerán listas de candidatables todos ellos y ellas derrotados. Tampoco parece muy creíble su futura tarea de oposición.

3.- El PSOE ha perdido 15 puntos e Izquierda Unida solo captura 3. Así que no es para morirse de éxito. La izquierda verdadera recoge seiscientos mil votos socialistas pero, obviamente, no constituye una referencia para la mayoría que han permanecido en su casa.

En consecuencia, el concepto de izquierda convergente o convergida, que nunca se sabe si acaba esto de reunirse con uno mismo, debiera dar paso quizá a un nuevo proceso como el que dio origen a IU. Una refundación a modo de frente de izquierdas que no de la espalda al perfil socialdemócrata que puede resultar necesario en próximos comicios.

4.- Digamos claramente que la Ley D´Hondt es tan injusta hoy como hace treinta y cuatro años y con esa injustísima Ley todos los que han obtenido escaño han obtenido siempre buenos resultados. La prima nacionalista que incluye el sistema, y que tanto irrita, es una circunstancia deseada – incluso por lo que representa IU- aunque todo el mundo mira al techo.

Existen múltiples formas de hacer el sistema más proporcional, desde la proporcionalidad pura hasta la modificación de las circunscripciones. No veo a la derecha ni al PSOE, diga lo que diga, cambiando a proporcionalidad y si les veo intentando colar en el debate la elección directa del Alcalde, por un poner. Obviamente, sin cambio electoral habrá déficit de calidad democrática y creciente demanda social.

5.- Por enésima vez la propuesta verde se queda fuera. Quizá no es esta, por mucho que nos empeñemos, tierra para discursos postmaterialistas y el perfil de izquierda no debiera haberse ignorado con la alegría de apuntarse a ser del medio. Desde luego, no era este el momento para tal alegría. Quizá fuera más útil disponerse a participar en alguno de esos frentes que necesariamente deberán abrirse como espacio de colaboración política y social.

Amaiur es el dato que algunos necesitaban para entender que la paz debe ser políticamente gestionada. También, dada la mayoría PP y los resultados de nacionalistas vascos y catalanes, tenderá a radicalizar a estos últimos, salvo que en las autonómicas el PP se haga necesario en esos ámbitos.

No creo, francamente, que lo de UPyD represente nada nuevo, más allá del oportunismo clientelar que caracteriza el personalismo de su lideresa y de los cargos públicos obtenidos. Una formación del tipo “todo aprovecha para el convento”, desde la extrema derecha a los socialistas de derecha que no quieren votar PP, parece una estrecha mira política. Eso no quiere decir que no sea recipiente útil para expresar opinión de minorías pero no creo que vaya más allá de propuestas mas bien conservadoras, desideologizadas y prepolíticas.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Pregunta electoral (XV): Con la deuda al 7% ¿Qué votar y qué hacer?

Acojonarse; en primer lugar, acojonarse es conveniente. Votar, voten cualquier cosa menos PP (recortadores de vocación), tampoco al PSOE (recortadores sobrevenidos y trileros de vocación).

Estar aterrados es más que razonable. Primero, porque unos cuantos especuladores se disponen a poner en el mercado casi cuatro mil millones de deuda por encima del siete por ciento, haciendo desaparecer dinero de cualquier mercado real. También, porque allí en Bruselas se habrán afilado los colmillos de los tiburones del recorte. Y, desde luego, porque con inversiones con esa rentabilidad la banca no podrá colocar sus bonos, y Usted y yo acabaremos pagando su capitalización.

O sea; no me miren al techo. Hay que desembarazarse de quienes así nos han dejado (sigo creyendo que más de cien diputados para Rubalcaba es un exceso) y poner frenos democráticos a los recortadores que nos vienen.

Si el coste medio de la deuda fuera del 7% de esta mañana mi consejo sería: hagan las maletas y márchense. Estarán Ustedes más seguros en un pisito en Fukushima que en la afamada patria, otrora gloriosa. En realidad se trata, en ultima instancia, de comparar la riqueza que se crea (o sea, el cero) y el coste, diferencia que a este nivel resulta insostenible.

Por ahora, el coste medio de los poco más de 700.000 millones de deuda española no superan el 4%. Tampoco crean que esto es tranquilizador. Con este coste, para una inflación del 2% y un crecimiento prácticamente nulo y con un 65,9% de deuda sobre el PIB, vengo a calcular que para dejar las cosas como están, o sea sin ir a peor o a mejor, necesitamos, arriba o abajo, un 1,3% del PIB: unos 14.000 milloncejos de nada.

(Si alguien tiene curiosidad: se le resta al coste medio de la deuda el crecimiento nominal y el resultado se multiplica por el porcentaje de deuda sobre el PIB. El resultado es el porcentaje de superávit necesario. Ese día creo que fui a clase. Quien haga los números descubrirá que, grosso modo, para un crecimiento real en el entorno del 2% el endeudamiento sería sostenible. De lo que se deduce que los irresponsables son los de la contracción no los de la expansión)

Podrá decirse (dirán los socialistas) que la economía española no se merece esto. Verán Ustedes: tampoco lo merecía la italiana y ahí la tienen. Podrá decirse (dirán los del PP) que ZP nos deja con menos margen de maniobra que un Porsche en mi garaje. ¿Qué hemos de preguntarnos nosotros y nosotras los mortales? Pues algo sencillo: ¿Cómo y quién hará que los acreedores (especuladores y usureros) sufran lo mismo que los deudores (o sea, nosotros).

Pues el cómo es relativamente, sencillo: con inflación y con castigo fiscal. Con inflación porque los programas expansivos que generan actividad supondrán afrontar mejor la deuda, aunque genere inflación que devaluará los capitales especuladores. Con castigo fiscal, haciendo que los 14.000 millones salgan de los que no han pagado nada por la crisis (impuestos a los ricos) y de tasas europeas al capital, si empujamos a la Merkel y la compañía.

Amiga, amiga busque esa respuesta en las propuestas electorales; excluya a PP y PSOE, y hágase Usted un voto que se merezca.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Pregunta electoral (XIV): ¿Sobreviviremos a la semana del susto?

Quincena roja y semana del susto. Rituales sociatas que se cumplen puntualmente. Transcurridos esos obligados y enojosos episodios, los del PSOE siempre retornan al modosito derecheo. @conR de rojo ya se ha dedicado al asunto “largocaballerista” convenientemente. Hoy, empieza la semana del susto.

Rito elemental y simple que tiene dos fases. En la primera, se nos advierte sobre los infinitos males que aquejarán a la patria si vencen los conservadores. En la segunda, que debe coincidir en "prime time" televisivo, se convoca a los votantes de la izquierda a votar a los únicos que, de verdad, de verdad, pueden impedir la victoria reaccionaria, siendo cualquier otro voto inútil como bien es sabido.

El susto de la derecha llenará los mensajes televisivos de los más relevantes próceres junto con algún ataque revolucionario o izquierdista, que las encuestas si que han sido de susto total y hay que ver si pasamos de descalabro a derrota gestionable, que luego tenemos que hacer un Congreso de salvación de la patria, claro, y elección de Secretario General.

Tened en cuenta que el PSOE, nunca, pero nunca, nunca, hizo lo que nosotros y nosotras creemos que ha hecho. Es simplemente una ficción. En esta semana de susto deberemos recordar que la derecha amenaza nuestra vida porque la derecha es la maldad y la política de ZP solo necesidad y responsabilidad.

El nunca quiso hacer lo que hizo; lo hizo para salvarnos que somos unos ingratos. Que deje cinco millones de parados, una inútil reforma laboral, un mercado de trabajo arrasado o nos haya quitado el 20% de nuestra futura pensión son tonterías irrelevantes que solo interesan a la antipatriota derecha.

El inconsciente progresista es sensible a esta jugarreta dialéctica del buen sinvergüenza (porque los sinvergüenzas de verdad están en la derecha). La biografía progre de la mayoría social se remueve cada vez que se piensa en la llegada de los del albatros. Déjenme que les diga que son tonterías nuestras y trucos de trilero para alargar lo inevitable: se tienen que ir y estos no pueden oponerse a lo que defendieron. O sea, que ahora son tan inútiles como oposición que como gobierno.

Les tengo ya escrito lo que decía Tocqueville: “lo único que hacer perder a los hombres el poder es ser indignos de merecerlo”. Pues eso es lo que le pasa a la bancada sociata. Sería bueno que les dejemos por debajo de 110 diputados, en la oposición y que se nos refunden radicalmente hasta volver a ser el partido del pueblo y jubilen a los Consejeros de Gas Natural, por un poner.

La semana del susto, por otra parte, tiene esta vez un objetivo bastante penoso: lograr desesperadamente una derrota dulce. ¿Cómo van a preparar Rubalcaba y los barones un Congreso con el peor resultado de la historia a la vista?

Nada; que para asegurar el porvenir de quienes nos han llevado al desastre nos tienen que asustar. Así que tu mismo y tu misma. O sobrevives a la semana del susto y votas lo que te mereces, o sucumbes y votas miedo.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Pregunta electoral (XIII): ¿ A ti te vale el voto de Ynestrillas?

Todo aprovecha al convento de Rosa Diez. Voto de golpistas incluidos. Que Ynestrillas declare amor a @upyd hace gracia. Que Gorriarán afirme que también le vale el voto de Txeroki no tiene precio.

Es que se empieza gritando “Paña”, Paña” y los falangistas y neofascistas se ponen en marcha a alzar el lábaro magenta de UPyD. Cosa que no iría más allá de ser una gloriosa confusión sino fuere porque a Upyd el asunto le va.

Así que ahí tienen Ustedes a Rosa Diez, Toni Cantó y Vargas Llosa con un golpista, defensor de los asesinatos de Atocha, comprensivo si no cómplice del asesinato de Muguruza, condenado por asesinar a su camello. Respuesta del glorioso Gorriarán: todo voto vale.

Pero es que Gorriarán, experto en epatar, que ha declarado que “Asturias es como el País Vasco pero con 300.000 hijos de puta menos” viene a decir no solo que ese voto no le preocupa sino que busca también el de Txeroki.

Lo que en realidad no es un relativismo sino que cierra el evidente ciclo fascista al que conduce el populismo y la demagogia regeneracionista de quienes no tienen otro programa que desprestigiar a las instituciones a las que les encanta pertenecer, con notable coherencia.

Las formaciones populistas, personalistas y mesiánicas son producto siempre de la insuficiencia democrática y de la incapacidad de los partidos políticos para satisfacer los personalismos de sus dirigentes. En el caso de UPyD se sumaron ambos factores: la incapacidad del sistema político para gestionar la participación cívica en el interior de los partidos y el exceso de egos en el jardín socialista.

Con esos mimbres, los espacios sociales que una formación política puede buscar no son otros que los resquicios que el sistema democrático deje a la demagogia. Sea lo españolista, lo regeneracionista o lo populista todos los residuos aprovechan a la cofradía. Que la falta de calidad democrática sea un dato objetivo no justifica el reaccionario desprecio a la política que ampara el discurso deUPyD que razonablemente atrae a fascistas de toda clase.

El populismo “atrapalotodo” tiene no solo como consecuencia resultar atractivo a fascistas de toda laya sino que sus portavoces se ven liberados de todo compromiso ideal con convenciones democráticas. La cita del número dos de UPyD que para equilibrar la adhesión de Ynestrillas pide el voto de Txeroqui solo revela, aparte de cierta insuficiencia moral del tal portavoz, la insuficiencia ideológica de la formación política.

Pequeños datos que nos informan un poco más de la textura de fondo de UPyD y nos aclaran un poco más nuestro voto: ¿formaría Usted parte de un club con Ynestrillas o Txeroki? Yo no.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Europa: sobran unos pedazos

Mejor muchas Turquías que 27 Italias; tomen nota y se me vayan preparando.

Si es como decís, los mercados le han resuelto un problema a la izquierda italiana: Berlusconi se va. Aunque a mi me parece que no es como decís y que a Papandreu y al sátrapa italiano no se los fumigan los mercados sino su propia irresponsabilidad.

A Papandreu se lo cargan sus ministros. Tras haber destrozado a dos generaciones de griegos, el referéndum no era un ataque de democracia del griego sino un truco para acabar fastidiando a una generación más y un par de países más.

La política económica italiana no es el desastre que parece en absoluto. Simplemente, nadie la oye a causas del factor Berlusconi. A Berlusconi se lo carga su vanidad, su partido y el Presidente de la República, un honorable ex - comunista en realidad.

Ahora bien, tras Berlusconi y Papandreu, lo que siga será lo mismo que en Portugal o Irlanda: simplemente, estarán fuera de Europa, permanentemente intervenidos en un club fastuoso al que, enseguida, se unirán otros.

Mientras nos divertían con maniobritas sobre Papandreu o Berlusconi, los mandamases europeos, es decir, la Merkel ( Sarcozy solo es el portavoz y Barroso el tonto útil) se disponían a darle el último golpe a la idea de una Europa unificada: todos no caben en el euro. O sea: todos no somos europeos (empecemos a usar el plural que si no fuera por que hay elecciones convocadas estaríamos igual que el resto).

El verdadero golpe de estado no lo están dando los mercados sino la derecha francoalemana dispuesta a organizar un área de estabilidad e influencia en la que no cabrán más de seis o siete países, a modo del núcleo fundacional, mientras el resto será condenado a la caverna de la permanente inestabilidad.

La ausencia de liderazgo europeo, tantas veces denunciada, no era casual sino que tenía este final en su estrategia: sobran pedazos de Europa.

En el 92, pagamos la unificación alemana con la crisis del sistema monetario; ahora hemos pagado la financiación gratis de los alemanes con la crisis de la deuda soberana. En el futuro pagaremos la competencia alemana y americana (con el acompañamiento anglofrances) con los chinos, condenados a la inestabilidad financiera. Vivan los tratados, viva la Constitución Europea. Eso si; ahora pongámonos a gritar contra los mercados en lugar de poner nombre y apellido a la felonía: la derecha francoalemana y la desidia del socialismo europeo

Cuando dicen que quieren estabilidad están cortando pedazos de europa. Porque lo que no sea garantizarles lo suyo es destruir la unificación europea. Esto era un club solidario hasta que las cañas se tornaron lanzas. O sea: la ruina, muchachos, es cosa de cada cual.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Pregunta electoral (XII): ¿Votando a los alegres muchachos de dos Hermanas?

Ocurrió el sábado pero aún no me he recuperado. En realidad, quizá esperaba que, tras la aparición, El País completara el asunto con una entrevista al “Henmano” o al “cojo Manteca”, testigos ambos de los gloriosos días de antaño donde Felipe, Guerra y Rubalcaba compartían pana y cambio.

Al parecer, la fantasmal foto que me devuelve a mi arriada a Madrid se reivindica a si misma como el futuro. He aquí como una generación que fastidió a la siguiente, prolongando hasta la exasperación su poder, se propone fastidiar a un par más porque ellos lo valen, profetas del cambio, la socialdemocracia de la penúltima vía y las esencias progres, faltaría más.

Ahí están Felipe, Guerra y Rubalcaba; me imagino en algún rincón de Dos Hermanas, guardando cuidadosamente la X en el bolsillo, a la Rosa Aguilar, mientras Felipe y “Arfonso” lanzan en realidad el mensaje que quieren lanzar: en nombre de todos los barones, advertidos quedáis, militantes socialistas, de que cuando empecemos la reflexión sobre la derrota, los unos contra los otros, ni se os ocurra venirnos con ideítas de nuevos liderazgos ni zarandajas de esas, que el partido es para Alfredo, que ha prometido guardarlo, con nuestra oportuna ayuda, naturalmente.

Cuando las viejas bandas de rock agotaban su camino, el productor discográfico siempre tenía una respuesta: "back to basis and revival". O sea, un disco con la música de antaño para que los viejos roqueros se conmuevan. El problema, alegres muchachos de Dos Hermanas, es que esos roqueros ya rompieron con vosotros con las gracias aquellas del Hermano y el poli listo aquel. Y, por si era poco, viene a resultar que vuestro heredero les ha reducido la futura pensión en un veinte por ciento lo que les tiene notablemente cabreados.

Necesitamos futuro y puede que no lo sea ese que tiene pinta de jugador de casino, Felipe dixit y si el Consejero de Gas Natural lo dice, hay un montón de conferencias de expertos tras tan notable afirmación. Pero por mucho que se empeñen, no lo serán los alegres muchachos de Dos Hermanas desprovistos no solo de la credibilidad de puños y rosas sino de la más tangible credibilidad de los que se curran futuros dignos para la gente.

Entre las más chuscas maniobras electorales llegará a ser motivo de estudio este "back to basic" para poner a Rubalcaba en la foto del cambio y hacer olvidar el ominoso presente de su presencia en el Gobierno de Zapatero. La aguerrida pana saliendo de las trincheras donde se guardan las esencias para gritar “no pasarán” ha sonado a grito desesperado y, lo que es más grave, a la imposibilidad de reconstruir un discurso socialdemócrata creíble, tras la que ha caído.

La credibilidad de una política difícilmente se importa del pasado, por muy brillante que este parezca en la mente de los veteranos votantes, a los que obviamente se dirige esta propuesta, renunciando de antemano a los votantes más jóvenes.

Los alegres muchachos de Dos Hermanas, se nos han aparecido de entre la bruma de las viejas milongas que hablan de copas y palabras y el Consejero de Gas Natural dice que es futuro. Pues eso...una fantasmal aparición.

martes, 8 de noviembre de 2011

Pregunta electoral (XI): ¿De que se ríen estos?

Vi en pleno gozo, y en plena risa, su rosto simple. De qué se rie(n). (Benedetti lo hubiera escrito).


No vi el debate. Confieso que no fue por seguir las consignas de la izquierda verdadera y la izquierda de las Plazas, cuyos Comités Centrales respectivos aprobaron, unánimemente y con mariposeo de manos, que no viera la tele. Me preocupa un poco que cada vez que estos se cabrean les de por organizarnos la vida a toque de corneta, por muy mariposeada mano que la toque. El “consigneo” viene a estar algo pasado de moda.


Pero, en fin, la cosa es que tenía algo más importante que hacer.


Dan cuenta todos los medios, menos el de los amigos del jefe, de cierta ventaja de Rajoy – intuyo que por falta de credibilidad de todo lo que proceda de la bancada sociata- y, lo que me parece más relevante, de la actitud de líder de oposición que adoptó Rubalcaba. Coincide en el análisis el muñidor de opiniones oficiales progresistas, de lo que deduzco que la estrategia de mirar a otro lado del líder de la derecha vino a darle resultado.


Ausente del debate y de sus contenidos, me he fijado en las fotos que traicionan pocas veces a los portavoces y a quienes los presentan. El País nos los pone de espaldas, ofreciendo trasero a la realidad, en casi obscena invitación al que el pueblo soberano exprese su opinión.


Por el contrario, las ediciones digitales de El Mundo y el ABC nos los muestran riéndose, incluso con contorsión dedicada a los televidentes de Manuel Campo Vidal, ese fantasma que se nos aparece cuatrienalmente para recordarnos que por él no pasan las crisis y que disfruta gastando los 500.000 euros que ha costado el evento. Es decir, ambos medios comparten con los candidatos su sinceridad de fondo: hagamos unas risas en esta pachanguita.


Y uno no deja de preguntarse. ¿Estos de que se ríen?


La risa en el debate político no ha dejado de preocupar a los expertos desde que Nietzsche advirtiera del prejuicio sobre que el pensamiento debe ser aburrido. Desde entonces, la transmisión de la emoción, el optimismo y la ilusión requiere humor. Habrán observado mis lectores que cuanto más se desvanece el pensamiento político más se parecen los mítines al club de la comedia.


Nada que objetar a la propuesta de la sonrisa y el buen humor, como vehículo para trasmitir ideas. Pero la contorsión carcajeante, con la que está cayendo y como preámbulo a un debate con un telón de fondo de cinco millones de parados y escasas perspectivas no parece la mejore tarjeta de presentación social.


Quizá su risa proceda de que saben que están a punto de realizar un esfuerzo inútil. Quizá el chiste que hace contorsionarse al payaso de en medio, en la foto de El Mundo, tenga que ver con que ha sido nominado vigilante oficial en nombre de los mercados. A lo mejor ríen porque no imaginamos el futuro que nos preparan.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Pregunta electoral(X): ¿Se puede votar aterrado?

Son días de irremitible tristeza, y no es culpa del tiempo. Catamos la realidad, vemos que todavía puede ser peor mientras el liderazgo más vano que hemos conocido los europeos se disuelve entre amenazas, elecciones y tomaduras de pelo.

Dicen las reglas democráticas que el voto necesita sosiego; que el conflicto o la violencia no aconseja procesos electorales. Pero hoy la cuestión no es ir a las urnas entre francotiradores o con ejércitos pululando por las calles; la cuestión es: ¿se puede votar aterrado?

Cinco millones de ciudadanos y ciudadanas están privados de futuro; el país pierde riqueza ( y pedazos de soberanía) – que no otra cosa es el recorte de deuda- y sus bancos se preparan para buscar 120.000 millones para pagar las deudas que les vencen el próximo año. Las empresas siguen cerrando, los autónomos desapareciendo. Y aspiramos a que los turistas y los chinos nos compren lo que queda.

Entretanto los hacedores de encuestas anuncian la barrida de la derecha acompañada del estrepitoso hundimiento del PSOE, que saca el peor resultado de la historia, pareciéndome a mí que pasando de cien diputados ya es más de lo que merecen. Se presenta como moderador de la absolutísima mayoría, el Zar del Palace, más conocido como Duran i Lleida. La izquierda que debería crecer considera que si el PSOE pierde doce puntos y ellos ganan tres es una alegría en casa del pobre. Entretanto, los indignados han devenido en okupas. Y todos se preparan para disfrutar el 20N.

Pues eso; que uno esta aterrado por la perspectiva azulona que teñirá el mapa la noche electoral. Pero ni de coña caeré en la trampa de que lo que viene es peor que lo que había porque seguramente no es cierto y, sobretodo, porque ya nos las ingeniaremos para sobrevivir mientras el PSOE dedica un par de años a reflexión interna, mientras espera algún asuntillo judicial o que las cosas vayan peor para ver si recuperan el poder.

Habrá que votar por cumplir el rito biográfico de los que crecimos convencidos de que votar nos da derecho a decidir. Habrá que votar, aterrados y todo, sabiendo que, votemos a quien votemos, vamos a votar el peor liderazgo de nuestra historia, el más vacío de los pensamientos que nunca votamos y, por ende, de lo más frívolo de la historia. Mirad mis lectores a aquel o aquella a quien habéis decidido votar y dadme la razón.

¿Se puede votar estando aterrado? No se debería; pero votemos para que al menos sepan que existimos y se pasen quince días haciéndonos la pelota. Ellos saben que les despreciamos. Ellos fingen que trabajan; nosotros podemos fingir que necesitamos su liderazgo. Al fin y al cabo, no podemos votar a la Merkel; las colonias no votan en Alemania.

Aterrado ando, ya te digo.