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jueves, 31 de diciembre de 2009

Carpe secundum,pues.

"Un segundo es el tiempo que tarda un átomo de Cesio-133 en oscilar entre dos de sus niveles de energía 9.129.631.770 veces" (Conferencia General de Pesas y Medidas).

Hace quince años, Jose Luis Casaus me envió este deseo de fin de año porque en un segundo se pueden hacer millones de cosas.

Carpe secundum pues, este 2010.

El año que alicatamos las cuevas de Ali Babá

He vuelto de vacaciones justo a tiempo de acabar con mi pereza bloguera navideña, que nos afecta a unos cuantos, y de celebrar el último día útil del año con las personas verdaderamente importantes: o sea, mi gestor, mi notario y mi banquero. Mi gestor, como todos, es un agente secreto de Hacienda; el notario es un rentista del siglo XVI que cobra por poner el nombre; el banquero…no puedo hablar del banquero porque me lo ha prohibido mi cardiologo.

Los tres se han puesto de acuerdo en que siendo el último día del año tenían que redondear la faena; es decir: los dos primeros me han sacado la pasta y el tercero, como siempre, me ha dicho que no puede darme pelas. Eso si: los tres han estado simpatiquísimos de la muerte. Y me ha dado por pensar en el año que fue.

Todos los años se recuerdan por alguna fastuosa efeméride; hay años famosos por que el ser humano holló tierra incógnita o planeta lejano; porque un prócer cambió el mundo o algún poeta fue alumbrado por las musas. Hay años famosos porque nació alguna de nuestras hijas o, incluso, nos casamos. ¿Por qué será famoso el 2009, de facto concluido?

Evidente respuesta: ha sido el año que alicatamos la cuevas de Ali Babá.

Porque siendo, como lo somos, a carta cabal, españoles solidarios, comprometidos progresistas y, faltaría más, alineados con el cambio planetario que adviene (lo anunció Leire: faltan 24 horas) no podíamos sino adoptar patriótica medida: poner nuestros dineros, impuestos y déficit fiscal de los próximos diez años al servicio de la Banca y las Cajas de Ahorro.

¿Qué han hecho tan sensibles instituciones, pilares de la democracia y garantes de nuestro futuro?: pagar alguna de sus deudas, naturalmente. Que de las nuestras nos debemos ocupar los patriotas o ser embargados, como manda la ley divina. Naturalmente, la cosa no ha acabado y ya la Ministra de la cosa ha pedido a las Cajas que usen las pelas en arreglar lo suyo, faltaría más.

Hay países donde los bancos ya han devuelto las ayudas públicas; les han subido los impuestos a los ingresos de los banqueros, han nacionalizado a cambio de las pelas públicas; han obligado a convertir en crédito las ayudas. Pero esas, naturalmente, son economías con peor regulador que la nuestra, sociedades poco patriotas y menos solidarias, porque lo que de verdad ayuda a los pobres, a las pequeñas empresas, a los autónomos es que la banca se lleve la pela.

Corre el rumor, aún no desmentido, de que Bancos y Cajas han deseado a sus clientes un feliz 2011 (yo estaba de vacaciones y aún no he abierto el correo). Es que según los banqueros, en el 2010 no van a dar créditos a nadie, que todavía tienen que pagar sus cosas. O sea, eso si, que nos subirán las comisiones; los impuestos; los intereses de hipotecas o impagados: es decir, todas esas cosas que nos convierten en patriotas y nos van a dejar las cuevas de Ali Babá alicatadas hasta el techo, monísimas, monísimas.

O sea que los españolitos, enormes, bajitos,.., por una vez hacemos algo al unísono: acordarnos de la madre ( o padre, que no quiero que la Aído se me enoje) que los parió

jueves, 10 de diciembre de 2009

Que disgusto, nos ponen al lado de Grecia

Ahí está: al lado de Dubai en quiebra y de la Grecia incendiada, condenados por los chicos listos de Standard & Poor's. A punto de cambiar de modelo económico parido en alfombra roja y habiendo salido de la crisis como todo el mundo sabe, no se merecían los líderes patrios tamaña puñalada trapera. Mezclados con los desheredados.

S & P, ha advertido que España se enfrenta a un mayor deterioro de las finanzas públicas y un período más largo de debilidad de lo que esperaba en enero. En poco diplomático lenguaje ha afirmado que la “reducción de los desequilibrios fiscales y económicos de España requiere de acciones políticas importantes que aún no han materializado”.

Y claro, las acciones políticas que a este personal le gusta tienen que ver con reformas laborales, más flexibilidad y mayores reducciones de gastos presupuestarios y cosas de esas que nos ponen los pelos de punta.

Puede argüirse, y con razón, que este personal ni vio, ni dijo “mu” ante las hipotecas basura que poblaban el mercado financiero desde Nueva York a Pekín, unos listos vamos. Que a pesar de tan escasa credibilidad el anuncio de que no les gusta la situación española haya destrozado las bolsas es porque llueve sobre mojado. Cada vez que alguien escucha a un banquero decir que al año que viene será peor tiembla.

Y claro, uno ya sabe que sus temblores tienes distinto origen que los temblores de los banqueros pero cuando todos temblamos al mismo tiempo, menos la señora Salgado, pinta fatal, fatal.

Yo ya se que estamos cambiando de modelo y de alfombra, naturalmente, pero si la banca nos sube las comisiones y no nos da crédito; si los bancos deciden no financiar carreteras ni infraestructuras sociales; si para pagar sus inversiones el tesoro tiene que pagar primas de esas que te cagas, pues no acabo de ver como le llegará la pela al personal . Y sin pelas en las familias, no veo yo claro el tema de la Señora Salgado. A ver si va a ser que esperamos que se recupere el mundo mundial y vengan los turistas a consumir suelo de forma insostenible. O eso era para antes que ahora ya tenemos otro modelo.

Mi banquero central favorito después de MAFO (el de España, paña), o sea Trichet, se puso ayer machito y dijo que no le habíamos dado la pela a los bancos “por su cara bonita” sino para dar créditos. De lo que deduzco, a contrario, que si en España no ponen pelas es que si se las hemos dado por su cara bonita. También sugirió que un día de estos sube los tipos aunque nos perjudique a los españoles. Un amigo.

Un día de los que fui a clase aprendí que las relaciones entre precios indican la sobrevaluación de una moneda. O sea: si es verdad que los precios españoles son un diez por ciento más altos que en Europa nuestro euro es mucho más caro, asi que tendremos que pagarlo más caro.

Es que lo veo todo clarísimo: salimos de la crisis ya mismo.

Y estos nos ponen al lado de Grecia cuando faltan 22 días para que José Luís colidere el planeta (lo anunció Leire). Es que son unos antipatriotas estos de Standard & Poor's.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Los 35.000 de Copenhague.

Si no me lees desde Copenhague te pasa como a mí: no pintamos nada. Esto molesta, porque ya han refundado el capitalismo sin mi presencia y ahora nos arreglaran el clima, también sin nosotros. Eso sí: esta vez con éxito de entrada y público, que nadie se ha querido perder el concierto.

Todo el mundo esta en Copenhague. 35.000 personas se han registrado: como en realidad sólo deciden ocho o nueve, me pregunto si alguien ha echado cuentas de lo insostenible de tal circunstancia, especialmente en momento de crisis. Obviamente ninguno de lo treinta y cinco mil ha viajado en avión, consumido gasolina y todos, absolutamente todos, se pagan la fiesta de su bolsillo, faltaría más.

Y claro allí estarán los 35.000, aunque sólo caben 15.000 y se ha puesto la ONU a racionar el espacio, que en realidad las Naciones Unidas están para tal menester. Allí están 35.000 para salvar nuestro futuro. A uno le tranquiliza saber que tanta gente se preocupa de la cosa y que todos los lobbies del universo han ido allí disfrazados de ONG,´s o que los mayores polucionadores del universo han puesto tienda para vender su enorme compromiso

Verdad es que si hubieran hecho una cosa baratita de unas dos mil o tres mil personas, por un poner, el aplauso al premio Nobel de la Paz hubiera sido menor del que reciben Messi o Ronaldo, y hasta ahí podíamos llegar.

Porque el premio Nobel de la Paz, a pesar del permanente rechazo de su país a firmar el protocolo de Kyoto o de la oposición de los congresistas a toda regulación; a pesar de haber acordado con China no acordar, debe decir que faltaría más que Él no estuviera por la labor, y debe ser convenientemente apoyado por mundial pléyade.

Hay 35. 000 personas para salvar al mundo del desastre. Eso si: que las negociaciones estén en crisis no empalidece tan hermoso escenario y no menos hermosa convocatoria. Los chinos, primeros emisores, no quieren saber nada del asunto; Obama no tendrá Ley aprobada para firmar tratados antes de un año; los europeos, faltaría más, llegan divididos y sin acuerdo para poner la pela; pela que exigen brasileños e indios y así sucesivamente…o sea, que salvar los muebles de esto tiene su cosa. Que en lugar de 2030, los recortes de emisiones son para el 2050, pues nada.

Eso si, hay 35.000 para contarnos que ellos han estado allí cambiando el mundo apoyados por patrocinadores de la cumbre todos ellos verdes, verdes, de lo más verdes: Saab, Volvo, Mercedes, SAS, DHL. Una fiesta de 35.000 esperando un par de semanas a los líderes mundiales que llegarán para estar un ratito y demostrar lo comprometidos que están todos ellos.

Pero además de los 35.000, uno descubre con cierto espanto que hay un montón de “Ges”. O sea, al G-7, que son 8 – más Jose Luis, que no es pero es; el G-20; el G-77 y al final parece que el multilateralismo no lo gobierna las Naciones Unidas sino las “Ges”. Estupendo también.

Pero bueno, ahí están todos para salvar el mundo, y hacer una reunión como dios manda y no tan pequeñas como las de Río o Johannesburgo.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Economía sostenible: a por los piratas.

Ya puestos que no hemos podido pillar a los somalíes, a ver si podemos pillar a los que usan Internet y compensamos. Y nada mejor que una ley para tal asunto. La ley de economía sostenible, entre otras lindezas de las que escribiré otro rato ( la alfombra roja parió un ratón), se ocupa de cómo perseguir el pirateo y salvar el CD, esta al día la ley si señor. La Ministra asegura que no nos cortarán la línea pero están en ello.

En la misma mañana en la que, al fin, he entendido cual era el cambio de modelo del que se habló con tanto celo sobre la alfombra roja se han manifestado algunos músicos para anunciar el fin del mundo musical. Ni calendario maya ni zarandajas de esas, aunque no ha puesto día, Aute afirma que la música se acaba. Otro más.

Me temo que Aute se equivoca. La música no pertenece a los músicos: es patrimonio cultural que siempre ha acompañado al ser humano y siempre lo hará. Si Aute habla del negocio musical quizá debiera expresarse con más precisión. Y, quizá, los que en el negocio se han resistido a cambiar la forma de producir, vender y trabajar, han abandonado, en los momentos de la burbuja, la música para hacer “reality”, deban hacer lo mismo que en otros sectores sociales: aprender a cambiar.

No sólo entiendo las quejas de los músicos sino que sus reivindicaciones son las mismas que podría defender cualquier autónomo: seguridad social, mejoras en el circuito de salas (o sea acceso a contrataciones sin barreras), que a la música se le considere como a otras artes, etcétera.

Naturalmente, de todo ello, tienen culpa los que se descargan música porque, como todo el mundo sabe, antes de Internet los músicos tenían todos seguridad social, cantaban en todos los sitios y recibían apoyos oficiales. Supongo que captáis la ironía.

Quiero decir que a los músicos y a los creadores, viene a pasarles como a los editores de periódicos: prefieren encontrar un culpable a quien quitarle la conexión a Internet antes que reflexionar sobre su forma de hacer negocio o sobre el producto que venden.

Los que os descargáis cualquier cosa sois culpables del fin de la música, del cine, del guión, de los periódicos, dentro de poco de la literatura…chicos, chicas, acabamos todos y todas en el “truyo” avisados quedáis.

Mientras, el gobierno después de salvar a los ricos se pondrá a salvar a los propietarios de las compañías, editores, productores y editoriales; naturalmente los músicos y los demás harán como nosotros: trabajar y ganar lo justito…la culpa, naturalmente no es de los negociantes sino de Internet.

Pues nada, nada, economía sostenible.

martes, 1 de diciembre de 2009

Ahora los minaretes ¡qué cruz!

Bronca total en Europa. Ahora no tenemos otra cosa que hacer que suprimir minaretes. Aprovechando el asunto, los fachosos de la liga italiana se aprestan raudos a proponer que la cruz se incorpore a la bandera italiana. Ya tenemos fundamentalismos en marcha.

El tema parece haber preocupado a Benedicto, siempre atento a remojar su barba cuando rasuran las del vecino. Que dice el pope católico que va a hacer un frente común de defensa de símbolos religiosos: la cruz, la media luna en combate sin par contra el laicismo rampante.

Poco importa que el referéndum suizo no haya sido una invocación de laicismo sino de xenofobia. No es que yo la tenga tomada con los suizos pero me atrevo a asegurar que tiene cierta coherencia que la misma gente que deja salir de la cárcel a un delincuente sexual ejerza de xenófobo en el referéndum dominical de turno. Pues nada; ya la tenemos montada con los minaretes.

Cosa que ha sido celebrada en algunos sectores como los “fascistones“ italianos que lo tienen claro: Quieren "una señal fuerte para batir la ideología masónica y filoislámica…”. Tiene bemoles, ahora los masones ya no se alían con los judíos, como aprendimos del franquismo era su natural, sino que vivimos una sorprendente alianza con los moros dicen los fascistas. Daría risa sino fuera tan peligroso, qué estos se ponen a disparar a masones y musulmanes cualquier mañana.

Otros sectores se han pasado el día con caguerilla. Los ministros del interior escudriñan sus sociedades a ver cuanto van a tardar los reaccionarios en pedir que se supriman los minaretes de los horizontes urbanos. Estos sectores son los que, siempre a mitad de camino, se preocupan porque tras no hacer causa con el laicismo y reclamar raíces cristianas, ahora se les viene el susto encima: ¿que hacer con cruces y minaretes?

Probablemente, lo sensato fuera creer que hagan lo que quieran siempre que se lo paguen ellos y se lo hagan en ámbitos privados e íntimos. O sea al margen de la esfera pública, de su financiación.

El periódico de Benedicto no ha tardado en reconocer su contrariedad. Sin minaretes no hay libertad religiosa ya que “los minaretes son como los crucifijos y la religión no puede ser un hecho privado”. El tal periódico después de haber machacado el Concilio Vaticano durante décadas, cita ahora al Concilio que afirmó que era “legítimo construir edificios religiosos”. Como todo aprovecha para el convento pues ahora estamos con los los minaretes.

Uno es muy materialista para este asunto filosófico: el rezo para el que se lo pague. Lo que fastidia es que sean iglesias o minaretes, los acabemos pagando de Hacienda. Un poquito de laicismo y, seguro, fascistones, vaticanistas, xenófobos y los del minarete se lo hubieran pensado mejor. Desde luego si hay que pagar iglesias, pues a repartir y a pagar minaretes, templos budistas y cosas similares.