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domingo, 22 de febrero de 2015

Monedero o la falacia del gritón.

Ad hominen llaman los expertos en lógica a la falacia explicativa de Monedero. Falacia destinada a culparnos a casi todos (“el régimen del 78”) de los males de transparencia que le aquejan. Como ya he escrito aquí en otra ocasión, se me da una higa que este tipo sea rico o que haya encontrado un nicho de mercado, eso si, escasamente competitivo en el que solo entran él y su pandillita. Ni siquiera tengo que objetar a que haya encontrado un incentivo en el sistema fiscal para defraudar, ya que siendo él un hombre honrado, solo ha utilizado lo que la malvada regulación ha puesto a su alcance.

Dos cositas necesitaba tan solo que me explicara: cómo con dedicación exclusiva y 54.000 euros año (la Universidad, por ahora, es dinero público) puede uno dedicarse a hacer negocios. Y, también, que quien a la política se dedica – como ocurre en todos los países con calidad democrática – pusiera blanco sobre negro la procedencia de dineros extranjeros, por aquello de la soberanía de quien aspira a dirigirme, el flick y el flock, del malvado “régimen del 78”, como recordarán.

Pero viene a resultar que esto es confidencial. Fíjense Ustedes, igual que el contrato de endeudamiento de la Comunidad de Madrid con fondos extranjeros que la derecha no ha querido enseñar porque es confidencial; vaya por dios, en la misma trinchera que la casta. Contrato confidencial para el que  algunos seguidores de Monedero han reclamado auditoría pero que ven estupendo en el caso del prócer. Vamos, que el caballero, gritó, miro al soslayo y no hubo explicación. Y punto.

Monedero grita, hace gestos de pistola con su bolígrafo, amenaza y desprecia a quien le pide estas simples explicaciones. Portavoz inefable de la pequeña burguesía airada que, lo mismo que llenará el tuiter de insulto y amenaza cuando esto se publique, culpará al “régimen del 78” de que se vea en estas el gran prócer. Ad baculum, recurrir al bastón amenazante de la barredora, al segundero del detonador, a la denuncia falsa en las tertulias, se llama esta falacia de quien amenaza al resto del personal como argumento de defensa.

A gritos, reclamó el procer ausencia de experiencia política. Esto no es falacia sino falsedad de un tipo que se ha llenado los bolsillos con consultoría política y ha ejercicido de chismoso de cabecera de líderes políticos. Este joven e inexperto, por encima de cincuenta años, que lleva llenando youtube de insultos y lecciones morales desde hace décadas, no da explicaciones, nos grita nuestra incompetencia porque solo él está llamado a cantar la verdad.

Todo se sumaría a la higa con la que atiendo a este caballero si no persistiera en el  insultante y, no pocas veces, fascista grito contra el “régimen del 78”. No; el régimen, prócer gritón, era el otro: el esculpido con la sangre del 39, el de los gritones que tampoco eran de derechas ni de izquierdas y despreciaban a los partidos; el de los presos políticos, encarcelados sin juicio, estudiantes apaleados y desaparecidos, el de las cunetas, el que culpa a los ajenos de los males de la patria (hay sitios así en el mundo, ya me entiendes Monedero, por mucho que tus ojos se llenen de orinocos y lo vocees a gritos).

“Régimen del 78” es universalizar la sanidad y la enseñanza (la que permitió que el gritón y su pandilla se formaran para encontrar nichos de mercado exclusivos  en el extranjero). “Régimen del 78” es Constitución por la ciudadanía votada y sobre todo: gente que no renunció a principios, aun a costa de su vida.

Pero no le den vueltas, si voto Usted la Constitución es culpable; será amenazado, debe recibir los gritos que anuncian la barredora o escuchar el segundero del detonador. 

Ya les anuncio que acabó mi paciencia. Que no escucharé a quien vuelva a hablar de régimen, a quien comparta trincheras con papas, botines y maduros fascistones. 

Eso no es democracia, es la falacia del gritón.




viernes, 20 de febrero de 2015

¡Asuuucar! ¿Hay pueblo pa tanta gente?

Ya es todo cosa de encuestas, un par de tertulias y una foto en una revista de pensamiento, tipo Vanity Fair. ¿Los principios? Los principios, como su propio nombre indica, son para el comienzo.

Lo que dicen las encuestas, y los correspondientes expertos en fraguar la unidad del pueblo han traducido literalmente, es que la cosa consiste en pelearse por atrapar a la clase media y media – alta que viene a estar cabreada por su empobrecimiento y el de sus hijos. Se trata de un 30% de la población, punto arriba o abajo, que, a medida que se acerquen las elecciones, girará entre las distintas ofertas de pueblo, pueblo, que se pondrán en el mercado.

La clase media, y media alta está muy cabreada. La crisis no ha sido otra cosa que la ruptura de un modelo de redistribución de la renta a favor de la clase media y media alta. Se lo diré de otro modo: a la pequeña y mediana burguesía le viene a molestar que sus impuestos se los lleven la banca, los sobreprotegidos obreros, andaluces que no saben pescar y extremeños que no saben cazar.

Es por eso que hay que ser de “abajo”, porque eso remite a los poderosos que se han apropiado de los impuestos de la clase media y no a obreros que compiten por el asunto.  Entenderán así que los de Podemos estén abandonando sutilmente lo de la renta mínima generalizable para los que no curran y que los de Ciudadanos intenten ganarles el paso con su “complemento salarial”: es decir, un subsidio pero para los que trabajan, para los “menosdemileuristas” hijos de clase media.

Lo que estamos viviendo es algo que Europa conoce bien, en ausencia de concertación: una cruda batalla por el pastel fiscal. Visto lo visto, entenderán la conocida paradoja española: los obreros solicitan bajadas de impuestos y los más ricos quieren gasto público. Es la única manera de pillar cacho, sin que los votantes del aparente centro se mosqueen.

No les sorprenda, por lo tanto, que esa izquierda que ha asumido desde siempre que cualquier ventaja de la clase media deba ser compatible con la generalización y la universalización del bienestar, e incluso – tropelía- que debe cambiarse el patrón de redistribución, deba salir del campo. Lo que se debe llevar es la caridad con los excluidos y el bienestar de los integrados. Tipo Papa Francisco, para que me entienden.

¿Cuánto gestor fiscal tenemos en el mercado político? Demasiado, empieza a parecer, para una clase media que ha mostrado un bajo grado de fidelidad política. En una última de las encuestas, los propios votantes de clase media y media-alta afines a Podemos declaraban que era un partido para un rato.

Hay muchos y muy notables voceros de la unidad popular, popular (unidad popular que, naturalmente, se compondrá sin socialistas y comunistas, izquierda de obreros chupadores de impuestos). En realidad, la mayoría de ellos solo se ponen las adecuadas y brillantes ropas para, como esperaban los griegos de Kavafis, poder recibir a los bárbaros y que los pillen en el escaño adecuado.

Lo sorprendente es que a esos contribuyentes a la unidad popular, popular, de clase media y media-alta se sumen los que hasta ayer defendían no ya la universalización del estado del bienestar sino la superación del malvado sistema. Claro que deben entenderlo: ¿y si se quedan sin salir en el Vanity con lo guapos que son? Los principios son para el comienzo, se lo tengo dicho. 

Aunque, ¡Asuuucar! ¿Hay pueblo pa tanta gente?

lunes, 16 de febrero de 2015

la venganza del pianista, mientras arruina el burdel

El faro y guía de occidente y vigilante de la ética en Parla, ha decidido dedicar dos días de periódico a glosar la contabilidad de la antigua federación de banca de CC.OO. Se trata de un ingente trabajo de investigación; o sea, que algún cabreao de la peña les ha filtrado los datos.

El Sindicato ha dado explicaciones más o menos razonables. Entre otras, que la negociación colectiva, cosa que el Grupo PRISA no practica con mucha alegría por cierto, genera recursos para los sindicalistas que se dedican a eso.

El objetivo del medio es evidente: sepan Ustedes que el sindicato de clase es casta y a ver si vienen los de Podemos a barrer a estos, que están ganando las elecciones sindicales incluso, qué escándalo, en Bankia y en las entidades financieras privadas.

Inaudito: los trabajadores confían en un Sindicato que se atreve a exigirle a la SER que no despida periodistas. Hasta ahí podíamos llegar, ha declarado el pianista del burdel: venguémonos, con unas paginitas de porquería.
El primer ejecutivo de la editora de el faro y guía de Occidente y vigilante de la ética en Parla, ha hecho balance. Ya ha conseguido que la familia que tenía el 70% del negocio solo tenga el 16%. Ya ha conseguido que lo que era capital español sea mexicano. Ya ha conseguido, con adecuado ERE, que desaparezcan los periodistas de antaño del periódico y, ahora, le queda arruinar la radio.
Eso si, mientras la entidad acumula pérdidas su sueldo sube, modesto bonus de 1,6 millones año por perder dinero, mientras estos sindicalistas de mierda van a marisquerías, como si fueran editores de periódicos.  Hasta ahí, he dicho, hasta ahí, y con un puñetazo en el piano, encarga una profunda investigación sobre el sindicato y se marcha a cumplir su tarea histórica: arruinar definitivamente el burdel, para llevar su visión global a otra parte.
Es por estas cosas que uno, que era de los que acudía al quiosco a esperar en las tardes zaragozanas en los días en que el faro y guía de occidente era un periódico que llegaba a provincia por la tarde, haciendo cola como en pescatería, ha dejado de poner pela alguna en la buchaca del pianista.
Es por lo trapacero del visionario global, el gran ejecutivo, el Académico de la Lengua, vigilante de la ética, hundidor de empresas, por lo que uno pasa de una cabecera que desaparecerá cual glorioso Titanic, desahuciada por alguna de las últimas visiones del visionario .
Y uno se pregunta: ¿Por qué no huyen y le dejan el burdel al pianista?

martes, 10 de febrero de 2015

Los principios del predicador y otros personajes

Alex Carrilero se llama y nos advirtió, ante Jordi Évole, sobre el "marxismo - grouchismo" de los nuevos líderes del pueblo, pueblo (o sea, clase media y media alta, cabreadas). No les quepa duda de que estos y estas líderes son gente honrada como aquí he explicado. Repítanlo conmigo: son gente honrada. En caso contrario, serán expulsados del círculo de la ciudadanía para pasar a ser casta, al menos en un par de elecciones, hasta que los líderes del pueblo se coloquen.

Cayo Lara ha venido a coincidir con Carrilero. Que lo haya hecho dos meses después no quiere decir que la agenda del líder se construya siempre tarde sino que andaba distraído con portavoces comunistas que, guiados por notables principios, han construido el imperativo ético como razón para fumigar a organizaciones enteras.

Como hace décadas que no sigo la gloriosa causa imagino que esto es así porque los líderes del partido comunista de Occidente que más tiempo lleva sin legitimarse en unas elecciones (31 años), es decir un simple grupo de presión, ya han explicado construcciones (de alternativas, digo) y otras tontadicas, que se dice en Aragón, tierra conocida en la cuaderna ética y financiera del partido comunista de Occidente que mas tiempo lleva sin presentarse a unas elecciones.

Si; ya lo sé, pertenezco a los pejigueros (y pejigueras) que creen que se puede gobernar con lealtad, intervenir en la vida cotidiana de la ciudadanía y aliarse en gobiernos de progreso sin necesidad de renunciar a nada, de inventar referéndum para hacer Consejero a quien quiere ser califa en lugar del califa o cosas parecidas.

Pero ha sido decretada la insuficiencia de los principios. Dicen mis viejos libros y mis viejas banderas rotas, que los principios cambiaron el mundo (el colonialismo, el viejo régimen, el zarismo, el machismo, el racismo, el fascismo y todos los ismos del penoso Siglo XX. El siglo XXI no es para los principios es para los pragmatismos.

Quemen, pues, los libros que afirman que la ausencia de principios no conduce al cambio sino que toleraron fascismos y totalitarismos. No se preocupen, yo los quemaré ante una hoguera que tuitearé, afirmando que los nuevos predicadores del pueblo son gente honrada.

Desde luego nada tengo que objetar a que un dirigente del pueblo tenga dineros en su cuenta. De hecho, quiero que todo el mundo, hasta los griegos, lo tenga.

No tengo, nada en contra de que un profesor de universidad gane 50.000 al año y un técnico de apoyo universitario 74.000. De hecho, soy partidario de que los becarios de esa universidad ganen un tercio de eso y que pongamos una renta básica a quienes no pueden ganar 74.000 de dedicación exclusiva y estar todo el día en el tuiter y el Facebook

Ni siquiera estoy en contra de que un consultor encuentre un nicho de negocio potente en el extranjero. De hecho reclamo uno para cada consultor autónomo. Ni siquiera, créanme, tengo nada en contra de ayudar a un hermano.

No me perderé, se lo prometo, en tonterías. Por ejemplo, si uno cobra 50.000 al año en una Universidad con dedicación exclusiva, igual, el fascal de consultor lo tenía que cobrar la Universidad.

Quizá en una socialdemocracia nórdica de esas, tan intolerantes, viejas y calvinistas, alguien que declara haber hecho una trampa fiscal no podría dirigir un partido. Pero ya se sabe que, ahora, somos más griegos que socialdemócratas.

En una de esas democracias de calidad, dirigidas por la casta, los ingresos procedentes del extranjero de cualquier político se avisan por anticipado (publicidad de contratos) para que la ciudadanía evalúe si hay "flick o flock" (cosas de la transición)

Prometo guardar silencio porque estos predicadores, y las gentes aquí citadas, son gente honrada. Exhortó San Pablo a Timoteo: "se ejemplo a los creyentes", y los predicadores se pusieron a tener principios. Por eso acabaron siendo de la casta. Nuestros honrados líderes del pueblo, y sus compañeros de viaje del partido que mas tiempo lleva en Occidente sin presentarse a unas elecciones, no necesitan tener principios, les vale con manejar el tic - tac del detonador.