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martes, 10 de febrero de 2015

Los principios del predicador y otros personajes

Alex Carrilero se llama y nos advirtió, ante Jordi Évole, sobre el "marxismo - grouchismo" de los nuevos líderes del pueblo, pueblo (o sea, clase media y media alta, cabreadas). No les quepa duda de que estos y estas líderes son gente honrada como aquí he explicado. Repítanlo conmigo: son gente honrada. En caso contrario, serán expulsados del círculo de la ciudadanía para pasar a ser casta, al menos en un par de elecciones, hasta que los líderes del pueblo se coloquen.

Cayo Lara ha venido a coincidir con Carrilero. Que lo haya hecho dos meses después no quiere decir que la agenda del líder se construya siempre tarde sino que andaba distraído con portavoces comunistas que, guiados por notables principios, han construido el imperativo ético como razón para fumigar a organizaciones enteras.

Como hace décadas que no sigo la gloriosa causa imagino que esto es así porque los líderes del partido comunista de Occidente que más tiempo lleva sin legitimarse en unas elecciones (31 años), es decir un simple grupo de presión, ya han explicado construcciones (de alternativas, digo) y otras tontadicas, que se dice en Aragón, tierra conocida en la cuaderna ética y financiera del partido comunista de Occidente que mas tiempo lleva sin presentarse a unas elecciones.

Si; ya lo sé, pertenezco a los pejigueros (y pejigueras) que creen que se puede gobernar con lealtad, intervenir en la vida cotidiana de la ciudadanía y aliarse en gobiernos de progreso sin necesidad de renunciar a nada, de inventar referéndum para hacer Consejero a quien quiere ser califa en lugar del califa o cosas parecidas.

Pero ha sido decretada la insuficiencia de los principios. Dicen mis viejos libros y mis viejas banderas rotas, que los principios cambiaron el mundo (el colonialismo, el viejo régimen, el zarismo, el machismo, el racismo, el fascismo y todos los ismos del penoso Siglo XX. El siglo XXI no es para los principios es para los pragmatismos.

Quemen, pues, los libros que afirman que la ausencia de principios no conduce al cambio sino que toleraron fascismos y totalitarismos. No se preocupen, yo los quemaré ante una hoguera que tuitearé, afirmando que los nuevos predicadores del pueblo son gente honrada.

Desde luego nada tengo que objetar a que un dirigente del pueblo tenga dineros en su cuenta. De hecho, quiero que todo el mundo, hasta los griegos, lo tenga.

No tengo, nada en contra de que un profesor de universidad gane 50.000 al año y un técnico de apoyo universitario 74.000. De hecho, soy partidario de que los becarios de esa universidad ganen un tercio de eso y que pongamos una renta básica a quienes no pueden ganar 74.000 de dedicación exclusiva y estar todo el día en el tuiter y el Facebook

Ni siquiera estoy en contra de que un consultor encuentre un nicho de negocio potente en el extranjero. De hecho reclamo uno para cada consultor autónomo. Ni siquiera, créanme, tengo nada en contra de ayudar a un hermano.

No me perderé, se lo prometo, en tonterías. Por ejemplo, si uno cobra 50.000 al año en una Universidad con dedicación exclusiva, igual, el fascal de consultor lo tenía que cobrar la Universidad.

Quizá en una socialdemocracia nórdica de esas, tan intolerantes, viejas y calvinistas, alguien que declara haber hecho una trampa fiscal no podría dirigir un partido. Pero ya se sabe que, ahora, somos más griegos que socialdemócratas.

En una de esas democracias de calidad, dirigidas por la casta, los ingresos procedentes del extranjero de cualquier político se avisan por anticipado (publicidad de contratos) para que la ciudadanía evalúe si hay "flick o flock" (cosas de la transición)

Prometo guardar silencio porque estos predicadores, y las gentes aquí citadas, son gente honrada. Exhortó San Pablo a Timoteo: "se ejemplo a los creyentes", y los predicadores se pusieron a tener principios. Por eso acabaron siendo de la casta. Nuestros honrados líderes del pueblo, y sus compañeros de viaje del partido que mas tiempo lleva en Occidente sin presentarse a unas elecciones, no necesitan tener principios, les vale con manejar el tic - tac del detonador.