Statcounter

miércoles, 19 de octubre de 2011

Pegunta electoral (V) : ¿es le debate de @conR de rojo mi derecho?

Ni de coña. Vamos; que no. Ni el menor interés. El debate de @conR de rojo y @conR de rollo es para que sus acólitos llenen el twitter de excitadísimos mensajes. A mí esta manía de responsabilizarnos a los demás de sus deseos resulta bastante cargante.

Ha dicho @conR de rojo que su debate es un derecho de la ciudadanía. Pues no; mi derecho no tiene nada que ver con la pachanga entre los dos machitos. De hecho, el aparato bipartidista y la gloria de Campo Vidal se me da una higa, por un poner.

El debate a dos es una impostura. Ya pueden los corifeos echarle la culpa a la derecha que, efectivamente, nunca ha querido un debate desde que se le conoce. Pero los socialistas tampoco si es que alguien conserva memoria y hemeroteca. Mi derecho, en todo caso, es un debate plural, abierto, sin control y con un formato que incluya periodistas que hacen de periodistas y no de voceros de los jefes de campaña. (o sea, de los próceres).

El debate electoral, dicho sea de paso, tiene mal encaje político. Casi nadie recuerda que los españoles y españolas no votamos presidentes de gobierno. Lo que es una ventaja para la ciudadanía a la que nos avergonzaría reconocer que queremos a ese tipo o a otro de presidente de nuestro país. Lo que votamos, digo, son diputados y diputadas, Es decir: lo coherente, lo constitucional y democrático es que debatan todas las fuerzas que presentan candidatos y candidatas a los escaños.

El debate a dos, justificado con las posibilidades reales de la alternancia, además de presidencialista y mayoritario es una antigualla mediática que solo interesa a tertulianos (que ya no tienen que leerse los programas y que, por cierto, ya tienen opinión previa formada y pagada) y, naturalmente, a la industria de los sondeos.

La convicción de que el personal socializa opinión reunido en familia ante el televisor corresponde a hace algunas décadas. Ningún debate en España ha ganado ninguna elección y su exigencia es una maniobra política porque ya se sabe que quien pone el escenario es el dueño del espectáculo y de eso se trata: de “espectacularizar” la política vaciándola de contenido.

El debate sobre el debate, su necesidad o trascendencia es, simplemente, un truco más de los que disponen los jefes de campaña para arrinconar el contenido y presentar el continente, terreno donde la financiación y los recursos teatrales sustituyen al discurso. Y, como bien se sabe, para los jefes de campaña el mejor candidato es el candidato mudo o que hable lo justo. Créanme que se le dice uno que se ha dedicado a eso.

A lo que iba. Que @conR de rojo no me ponga de pretexto. Yo no he pedido su debate. De hecho pido cosas más sencillas como que la Academia de la Televisión transmita las manifestaciones del 15 O; las Huelgas Generales; las críticas a los recortes de ZP; el desastre de la educación pública madrileña y esas cositas que no deben interesar a nadie porque no salen.

Quiero decir que ni he pedido el debate ni pienso verlo. Total no voy a votar a ninguno de los dos; que les den con un share del 10% y nos hacemos unas risas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario