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miércoles, 4 de julio de 2012

¿Ah, pero no te has hecho rico en la crisis?

Esto de las oportunidades es como la libertad de elección de @pmanglano:  es para los que tienen pasta y les reducen impuestos.

Pero hoy no vengo a coser a latigazos a los que muñen el tinglado sino a esos corifeos que escriben libros sobre el éxito. Sabed que las crisis son momentos de oportunidades y solo las personas creativas saben aprovechar las circunstancias del entorno, cual chinos en polígono industrial.

Andaba yo recuperando una maletilla usada en un viaje y encontré uno de esos libros de sicología de aeropuerto (que cosas lee uno cuando viaja) que te dicen como hacerte rico en un pispás, escritos por autores tan peligrosos como los banqueros y algunos reguladores que, en realidad, nos miran a los ojos y nos preguntan, con cara de asombro: ¿Ah, pero no se ha hecho Usted rico o rica aún?
Porque no te enteras pero en la crisis flotan billetes a troche y moche, a más de poder y fama. Si no accedes a ellos es, simplemente, por que el adocenante y subsidiador estado del bienestar ha vaciado tus capacidades reales, lanzándote a la formación en lugar de a la creatividad.
Si valoras hacer carrera larga (formativa, de experiencia, de pensión...) más que lograr un minuto de gloria en el olimpo de las finanzas; si valoras el tiempo más que el capital; si valoras el trabajo más que el pelotazo; si valoras el mérito más que aplastar al colega... Ah, entonces, nunca serás rico o rica.
Esas convicciones te impiden acceder al éxito. Te mueves aún por el viejo argumento de la vocación, ese fastuoso encuentro entre lo que la gente necesita y una profesión. Y esa relación ética con el porvenir de tu entorno, te llevará siempre al fracaso. Pisotea las reglas que limitan tu éxito y entonces serás rico.
Porque, naturalmente, esta es otra regla de oro, el temor o el cálculo de los límites de tu acción no son razonables. El cálculo riguroso para minimizar riesgos; el control de la ilusión por el marco legal, productivo o ético; la cultura, en fin, de la sostenibilidad de tu trabajo solo son piedras que te pones en el camino, consejos de las viejas escuelas de negocios y economía derrotadas por quienes de esto saben de verdad.
Porque todos podemos emprender el camino de la riqueza. Si estás en paro, es porque quieres; si vives en el borde de la exclusión es porque hace tiempo ignoraste el valor de la familia; si tu trabajo se ha desvalorizado es porque llevas mucho tiempo esperando ser subsidiado; si has debido abandonar tu formación es porque solo sueñas con ser becado por los impuestos de los que, de verdad, han triunfado.
Si no eres emprendedor es porque has entregado tu alma y cuerpo al estado del bienestar y abandonado la cultura que realmente ha movido siempre al animal que se desenvuelve en la dura selva del negocio:  la depredadora.
Aprende de quienes de verdad han triunfado. Aprende a arrasar y no reconocer el error. Utiliza el poder para manipular tipos de interés, información privilegiada, administrar inversiones en tu favor. Cuando te pillen, no permitas que te digan que erraste el camino: simplemente, afirma que, quizá, debamos refundar el sistema, mientras cobras por dar algunas ideas...
¿Ah, con estos consejos no te has hecho rico o rica?
Pues eso es porque no has leído los manuales adecuados, vas a alguna universidad de esas deficitarias donde estudian viejas doctrinas, estas preso de alguna ética de esas que todavía creen en las reglas, o, lo que es peor, crees en volver a crearse empresas que sustituyan a las que desaparecieron
Así, no salimos, no salimos....