Statcounter

martes, 9 de diciembre de 2008

Los ladrones de contexto: boicot a Kate Winslet.

Era Enero de 1985 y en el Primer Festival Rock in Rio. Mercury salió al escenario vestido de mujer, como solía cuando Queen cantaba esa canción; súbitamente, el público brasileño estalló en un silbido de desaprobación: entendió que le robaban el significado combativo que para ellos había adquirido I want to break free.
Leo hoy que el próximo Oscar se prepara para una escena de sexo de Kate Winslet, en la película The Reader, interpretando a Hanna Schmitz, una ex - guardia de un campo de concentración de Auschwitz que, además, en el Berlín de la Posguerra seduce a un menor de edad.

O sea que es de temer que le director, al igual del autor de la novela alemana que la inspiró, se apropien del nazismo y la pedofilia para hacer erotismo lo que, con voluntad o sin ella, es, sin duda, banalizarlo. Esto es apropiarse de una emoción, robar el contexto.

La capacidad del mercado, y de los medios, para apropiarse de símbolos con significado social y descontextualizarlo es conocida y creciente. La publicidad hace tiempo que dejó de relatarnos las ventajas del producto para asociar a él emociones. Y qué mejor emoción que las que corresponden al inconsciente popular, precisamente al que hay que convertir en consumidor.

El primer consejo en comunicación es no usar el lenguaje del adversario; y el mejor ardid del adversario es vaciar el contexto que da sentido a palabras e ideas. No hace mucho la sociedad Acciona, conocida por el impacto de sus obras o el despido de sindicalistas, se anunciaba publicando, con notable cinismo, un lema del 68: “seamos realistas, pidamos lo imposible”. De eso trata el uso impropio de símbolos populares para fines publicitarios: de descontextualizar, transmitiendo la emoción que evoca a un producto de consumo masivo.

En el verano, un profesor de italiano en Méjico denunció a los penúltimos ladrones de contexto: Una marca de Coca – Cola (Aquarius) se anunciaba con la música del Bella Ciao, la más cantada canción partisana de la resistencia contra nazis y fascistas. En el nuevo contexto de esa publicidad, la resistencia se convierte en un deporte divertido.

La memoria, el contexto, dice que Bella Ciao es un grito de dignidad, la esperanza de paz y libertad. Así que he decidido convocarles a que se resistan a los ladrones del contexto. "Questa mattina mi son svegliato e ho trovato l'invasor”. Me he levantado esta mañana, he visto al invasor y he decidido boicotear a la Coca – Cola, al Aquarius y, lo que es peor, a la Kate Winslet

4 comentarios:

  1. La publicidad lo es todo hoy en día. Y efectivamente descontextualizar, o mejor dicho recontextualizar, es uno de sus juguetes preferidos.

    El PP en su publicidad tambiñen lo utiliza. Nos ha robado la bandera (no es que a mí me agrade mucho, pero es de todos) otras tantas de lo mismo con la consitución, con Miguel Ángel Blanco, y un largo etc

    Propongo también el Boikot al PP. :P

    ResponderEliminar
  2. Que conste que lo digo bajito... que con lo melindrines que están ultimamente estos me llevan al constitucional...

    ResponderEliminar
  3. Y qué decir de la palabra Solidaridad, o el cambio de palabras como ciudadanía y llamarla sociedad civil, todavía me acuerdo cuando apareció lo de sociedad civil, coño como si hubiera otro tipo de sociedad, yo decía no empleéis ese vocablo nos quieren engañar, pero nada nos lo creímos y también lo utilizamos; y por último los slóganes o como se diga, del diario Público en su publicidad, utilizando iconografía de la Revolución de Octubre; en fin.. que era para decir que me mola un montón tu artículo y me he calentado.

    ResponderEliminar
  4. Teneis razón. Ahora bien reconozcamos que lo de la ocnstitución, la bandera y alguna que otra cosa nos hemos dejado robarnos el contexto. Abrazos. Juan

    ResponderEliminar