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lunes, 30 de mayo de 2016

El penúltimo tuit ocurrente que aterra hasta los gatos

El áulico asesor de Alberto Garzón, pagado con contrato a dedo del Ayuntamiento Madrileño, esto es el hermano de Alberto Garzón, ha publicado un tuit inquietante: " un estado que tiene soberanía monetaria (emite la moneda que utiliza) no necesita recaudar impuestos para poder gastar"

El ocurrente asesor no ha caído en la cuenta de que todos las países con soberanía monetaria pagan sus servicios públicos con impuestos. Claro que esto puede ocurrir porque en toda su historia económica no han tenido asesores tan brillantes como el hermano del Señor Garzón, cosa que a suecos y daneses, por un poner, con carísima moneda propia y alta tasa de impuestos, les molestará bastante. Para ser moderno socialdemócrata la renuncia a defender impuestos parece cosa extraña.

Este tipo de cosas, aparentemente científicas, son las que usaba Varoufakis para epatar a los que peregrinaban a Atenas y llevar al cadalso a Tsipras. Es el tipo de frivolidad que hace daño al personal, simplemente por ser una puñetera mentira.

Es evidente que el hermano del Sr. Garzón pretende, en primer lugar, vender la salida del euro sin coste fiscal. Extraña cosa la de reconvertirse a nuevo socialdemócrata para pregonar el fin de la presión fiscal. Los costes de la salida del euro son extraordinarios, salvo que se proponga una economía de trueque, que no parece especialmente moderna.

Sin el euro, y con nuestro nivel de deuda, la soberanía monetaria nos privaría de prestamista de última instancia, provocaría la salida de capitales y corralito, salvo que pusiéramos a los bancos en manos de entidades extranjeras que pudieran recibir préstamos del BCE. Para un comunista ortodoxo pasado a la nueva socialdemocracia no deja de ser cosa fina está implícita sugerencia.

En segundo lugar, el ocurrente asesor propone financiar el déficit con la maquinita de hacer dinero. Práctica que está en el origen de todos los procesos hiperinflacionarios de la historia. Cosa comprensible: los nuevos socialdemócratas desprecian la historia y los sufrimientos de los pueblos.

No diré que eso lo hicieron los últimos gobiernos de Franco en los primeros setenta o los gobiernos alemanes que dieron origen al nazismo, o las más horrendas prácticas latinoamericanas. Si diré que desde que los setenta y las crisis petrolíferas dinamitaran esta práctica ni al más viejo socialdemócrata del lugar se le ocurre proponerlo.

De hecho, el resurgimiento del postkeynesianismo, intervencionista y orientado al mercado de trabajo, que orientó a las corrientes críticas a partir de los setenta, se basa precisamente en el reconocimiento de la importancia de los fenómenos monetarios que el ocurrente tuit ignora.

Existen decenas de alternativas de izquierdas, si por tal entendemos trabajo, equidad y protección. Todas pasan por la prudencia, la redistribución a través de impuestos y las políticas inversoras, creadoras de empleo. Se lo tengo dicho, propónganme ideas bajas en tonterías.

Puede el hermano de Garzón desear que abandonemos el euro, la economía del trueque o monedas virtuales. Pero que eso pueda hacerse sin pagar impuestos, amigos y amigas, es pura patraña. Hasta Manolito, mi gato, lo sabe.