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sábado, 1 de agosto de 2015

Aire para Los Camilos

He pasado día y medio en Los Camilos, un modesto hospital en San Pere de Ribes. Hay que señalar que mi sobrevenida y urgente insanía, no percibió lo esencial: la ausencia de climatización, en pleno bochorno catalán ( me refiero al térmico).

Un box de urgencias, un hospital entero sin aire acondicionado, con humedad tropical, con sus moscas insidiosas que se cuelan por ventanas sin mosquitera, que se abrían para la propia supervivencia del personal.

Podrían pensar Ustedes que este ambiente subtropical conduce a un hospital misionero. En absoluto. Bajo el bochorno, una animosa y profesional muchachada se empeñaba en salvarme la vida, explicarme una rara enfermedad inexplicable y cosas propias de su función.

Pero no había aire acondicionado y, eso, amigos y amigas, cambia radicalmente los códigos de la lucha de clases.

Ya no se mira con ira al poderoso sino a quien, avispado, ha conseguido traerse el último ventilador del chino. Las enfermeras no se resisten en las trincheras de las mujeres dominadas, simplemente desplazan unos centímetros el ventilador. Doctores y doctoras se vengan enviando a las enfermeras a larguísimos y calurosos periplos.

Aire para los Camilos, reclamo; aire para el pueblo que cambie el aire del pueblo. Aire para médicos y doctoras; para enfermeros y enfermeras; aire para auxiliares y trajinantes.

Aire para los Camilos, aire para el pueblo, aire necesario como la poesía que necesitamos trece veces por minuto.

Parece que pasaré el resto de mi peripecia sanitaria en Bellvitge, que diré: en el balneario de todos los Bellvitges, donde ya he identificado cinco climatizaciones distintas, mientras la buena gente de los Camilos sufre el irredente bochorno catalán ( me refiero al térmico).

A mi amigo Daganzo pertenece el dolor y la experiencia del doliente, como atestiguan las repetidas ediciones de su poemario. Pero creo, amigo Antonio, que te confundes: nada más cruel con el dolor del insano que la ausencia de climatización.

Reivindico, postrado por rara enfermedad que será derrotada, aire para los Camilos, para el pueblo, para los listos, para las listas, para los tontos, para las tontas, para los que curan...para quien sea, coño, ..., llevan dos meses sin aire.