Statcounter

viernes, 22 de marzo de 2013

Chipre ese limón amargo.

Chipre es allí donde Salgari situó la aventura del Capitán Tormenta (que era una chica; Salgari siempre fue un moderno)  y si no se hubieran dedicado a leer al imperialista de Kipling lo sabrían.

Un poco más crecidos, supimos también que era tierra de limones amargos (es que a Lawrence Durrell no le trataron bien y se vengó en la novela). En el camino, uno de esos maestros de antes que acumulaba saberes inútiles, y sabía por donde pasaba el Duero, nos enseño que era la isla donde se situaba el nacimiento de Afrodita.

Y poco más se conocía del asunto, aunque nunca pareció muy recomendable pasarse por allí. Por ejemplo, los peregrinos a Tierra Santa debían firmarle a los marinos venecianos que estos nunca atracarían en Nicosia, que era mala tierra. Que si se bajaban en este puerto, los venecianos ya les esperaban en otra parte.

No era buen consejo turístico; no. Cuando ingleses, turcos y griegos se pusieron a quedarse con los restos ya la cosa se lío pero mucho, mucho y a lo más que uno se acercaba era a Malta que es como Benidorm pero en histórico. No obstante, alemanes, ingleses y rusos nunca dejaron de tener interés en pasarse por allí.  Ustedes me entienden.

Hubiéramos seguido sin saber nada de Chipre si los cafres de la Unión Europea no hubieran decidido darle una patada al derecho e inventarse una confiscación de las cantidades garantizadas por los acuerdos bancarios y la legislación vigente. Los señores Comisarios, los eximios líderes y la troika se lanzaron a por los depósitos inferiores a los cien mil euros. Y se armó el Belén (cierto, eso esta más a la derecha del mapa)

Ahora ya lo sabemos todo de Chipre. Somos expertos como quien dice. De hecho, estamos defendiendo la soberanía de...los evasores de capital rusos que es un primor. Ya les adelanto que estos señores y señoras, no son ahorradores, son inversores que blanquean el capital evadido en esa isla. Qué escándalo, quieren hacer pagar a los que usan los paraísos fiscales.

El sector financiero chipriota es casi siete veces mayor que el conjunto de la economía. Solo hay dos países europeos en que el sector sea mayor que la economía. ¿Cuáles? Lo han adivinado: Luxemburgo y Malta. (Gibraltar no es un país). O sea, los paraísos fiscales.

A más inri, los griegos habían manejado a su antojo a la parte propia de la isla y les habían hecho comprar la deuda griega que no quería nadie. Así que cuando la brillante troika, el eurogrupo y los listos de la Comisión decidieron una quita de la deuda  griega (es decir que los acreedores perdieran dinero) arrasaron al sector financiero chipriota. Y que quedó allí: el dinero lavado de los evasores rusos...que, naturalmente, no deben pagar, nada, nada, nada, al decir de la mayoría.

A cambio de salvarles a ellos, estamos dispuestos a tolerar que a los trabajadores públicos les joroben sus fondos de pensiones, despidan a los trabajadores de los bancos y a unos pocos más.

Naturalmente, en nombre de la soberanía, estamos dispuestos a aplaudir si se salen del euro. Día en el que la moneda se devaluará y el dinero de los chipriotas, sus propiedades y rentas no valdrán absolutamente nada; los evasores rusos se irán a Malta o Luxemburgo y entonces los turcos (que son los de la otra parte de la isla, donde los cajeros si funcionan) se reirán que es un placer.

Y se pongan Ustedes como se pongan ¿Porqué los que tienen más de cien mil euros no van a pagar?.

Hay otras soluciones. Por ejemplo, las que el PSOE y PP han dado a las preferentes que es justa justísima: convertir a los que tienen dinero negro en accionista de los bancos (juas, juas). O también, hacer como se hace en los concursos de acreedores: se les paga al cabo de un largo tiempo, más bien tarde, muy tarde pero, a cambio de un interés de mora que se paga, más bien tarde, tarde.

Esto es, soluciones de mercado. Pero no; aquí de lo que se trata es que los listos de la Comisión se salgan con la suya. Porque no se equivoquen; lo que la Merkel quiere son tres cosas: asustar a los rusos; amenazar a los demás del sur europeo y que los bancos alemanes se cobren lo que les deben los bancos chipriotas. 

Y si para eso hay que hacerle tragar un limón amargo a los europeos; pues que se lo traguen. Y los demás, defenderemos la soberanía de...los evasores de capital rusos hasta el último dracma de los trabajadores chipriotas.







,.