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martes, 30 de noviembre de 2010

Chismorreo diplomático

O cotilleo antidemocrático. Es ahí donde se encuentra la materia prima con la que se construye la historia: la diplomacia. Mundo ignoto, romántico, serio, profesional. Pues vaya; no. Wilieaks lo ha revelado: ni espías, ni profesionales, ni serios. Panda chismosos los diplomáticos norteamericanos eso es lo que son, unos cotillas.

Este inacabable saco de información debe preocuparnos no tanto por su contenido como por su misma existencia: estamos dirigidos por unos paranoicos impresentables. Esta gente multiplica las amenazas que perciben; encuentran repugnantes trucos donde encuentran oposición; organizan insidias y, desde luego, se comportan de forma asaz extravagante.

Al parecer es notable para el porvenir de la humanidad saber que Gadafi viaja con su enfermera ucraniana o saber como supera el estrés la señora Kirchner; cosa que por cierto ha solicitado la primera funcionaria del Premio Nobel preventivo de la Paz

"Amos, amos", decir de José Luís que es un cortoplacista, que solo está interesado por sus elecciones y no por el país. Que no le importaba influir en La Audiencia para que taparan lo de Couso y lo que hiciera falta. "Amos, amos", dejar mal a este patriota así en público y por una tontería de nada que ya sabíamos todos.

La cosa, en realidad, es que la mayoría de las informaciones proceden de confidencias privadas a diplomáticos que han chismorreado por escrito. O sea, que no te puedes fiar de nadie.

Estos se llenan de sinceridad en el mundo hipócrita de las relaciones diplomáticas. Te sonríen mientras redactan un informe donde cuentan como traicionas a tu país y su Audiencia Nacional, por un poner, o se interesan por tu salud mientras informan de tu expediente personal secreto.

Los serios analistas y asesores, construyen informes sabiendo la cosa gastroentérica de Kichner, el precio de un preso de Guantánamo en el mercado global o las fiestas de Berlusconi. Y los demás aplaudimos en nombre de la seguridad.

Los diplomáticos americanos son unos cotillas bastante hipócritas pero nuestros líderes áureos no le andan a la zaga. Los españoles le dicen a la tele que lo de Couso está mal y al diplomático americano que serán buenos y ya el fiscal se encarga de la Audiencia.

Los cotilleos tiran a tonterías pero los líderes que cantan a los diplomáticos se muestran entregados a cualquier causa menos a la democrática. Me parece a mí que esto va a ser más grave que lo de los cotilleos.

Valiente pandilla.

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