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viernes, 15 de enero de 2010

Pepiño me hizo rico y ahora me roba el cuerpo ... todo por mi bien.

Pepiño está en todo. Ya me hizo rico, apuntándome a la subida del IVA, impuesto que, como todo el mundo sabe, es el que grava a los ricos. Ya ha anunciado que con unas maquinitas y técnicos sin titulación el se controla cualquier aeropuerto liberándonos de los controladores más caros del universo.

Hoy, que le sobraba un rato mientras visitaba el otro punto del eje del alineamiento planetario, se ha puesto a ocuparse de mi seguridad: como ya os he dicho el otro día, es por mi bien que me vean mis vergüenzas por escáner en cuanto suba a un avión.

No ha parecido importarle que el asunto haya sido votado en contra por el Parlamento Europeo que calificó al aparatito de marras de "ejercicio de abuso de poder", "ofensa a la dignidad humana", "una locura que no aporta más seguridad" y de "intromisión inaceptable en la intimidad de las personas".

Cuando uno preside la cosa europea, piensa Pepiño, no se para en zarandajas democráticas. Cierto; cierto que podría haber dicho algo así como tenemos que reflexionar en el Parlamento y esas cosas pero a los de la seguridad norteamericana no les van las sutilezas. O sea que, a pedido del Premio Nobel de la Paz y sus ministros, Pepiño ve que la cosa en España es “inevitable”.

Después de imponer la entrega de los datos privados de los europeos a EEUU, normas secretas sobre el equipaje de mano y algunas que otras cosillas, la Comisión Europea quiso colar el aparato de forma clandestina a través de los comités técnicos del Consejo de Ministros de la UE, para impedir un debate público. El Parlamento no sólo les paró los pies sino que va a vender los seis escáneres que no ha usado.

A lo mejor Pepiño se los puede comprar de segunda mano que los juguetes valen un pastón; de hecho por cada controlador de esos que cobran seiscientos mil le cabrían cuatro escáneres en un aeropuerto.

Pues nada; si Pepiño lo dice, se hace. A pasar por los escáneres : Pepiño ha puesto en marcha el robo de nuestro cuerpo…eso si, por nuestro bien.

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