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martes, 19 de enero de 2010

El maestro Fatajo de nuevo entre nosotros…novedades en el mercado de la magia

No es la primera vez que se glosa en este blog la presencia entre nosotros del afamado vidente africano, el Maestro Fatajo. Como ciudad cosmopolita y moderna que somos, disponemos de la más completa de las ofertas en el mercado de la magia: al cura y al sacristán de toda la vida, portavoces de la magia oficial, se han unido toda clase de cultos y remedios espirituales para tranquilidad y sosiego de las almas atribuladas en esta crisis. Los portavoces del estado del bienestar andan ocupados jorobando al personal y no tienen tiempo de los consuelos materiales que les son propios.

Fiel a su “branding personal”, los valores del chaman y vidente solo pueden basarse en la austeridad y el desprendimiento material, vuelven a encontrarse en la calle los humildes pero eficacísimos boletos a tamaño octavilla y tinta azul en los que el Maestro Fatajo reaparece ofreciendo sus servicios. Sigue compitiendo, como se sabe, con el Profesor Bamba que, en un inteligente reparto territorial del mercado, se ha instalado en la Calle la Poza.

No presenta Bamba, en su carta de servicios, la categoría de Chaman pero ofrece una propuesta de alto valor añadido: el gran ilustre vidente “trabaja a distancia”. Mientras, el Maestro Fatajo parece cifrar su ventaja competitiva en que “posee los espíritus mágicos más rápidos que existen”.

Cualquier lector podría ver una similar propuesta respecto a las antaño distribuidas. Sin embargo, un analista capaz puede observar sutiles cambios cargados de sentido; naturalmente, si no tienen sentido, el analista capaz se lo encontrará, no lo duden Ustedes, que deberían contratarme a módico precio para mejorar su posición en cualquier mercado. (Puesto que yo soy el analista capaz, dicho sea por si no habían caído)

No debe resultar sorprendente la ausencia de cualquier referencia a la crisis. Como comprenderán los espíritus africanos no conocen otro estado que el de la crisis desde su nacimiento, y no saben distinguir nuestras cuitas con la Banca y la tan mentada (aquí) escasez de crédito. No; la novedad se encuentra en dos dificilisimos terrenos que hablan bien de la mejora que, sin duda, habrá debido producirse en la cartera de servicios del Maestro Fatajo.

En primer lugar, el chaman aporta en su publicidad la cura a la enfermedad judicial. Cualquier analista no capaz podría atribuir tal novedoso producto a la mala ubicación de una coma. Nada más lejos de la realidad les dice un analista capaz al que Ustedes deberían contratar: dicho en territorio Gürtel, atreverse a curar una enfermedad judicial, constituye, sin duda, un novedoso producto y una gran prueba para la experimentación de los espíritus africanos.

Prueba resuelta con una notable addenda en la nueva carta de servicios del Chaman: sus espíritus no sólo son ahora los más rápidos, cosa que seguramente molestaba al Profesor Bamba, sino ofrece unos “resultados al 100% garantizados”. Cosa que sitúa al Chaman y vidente a la cabeza de la oferta mágica en nuestra Ciudad.

Tanto es así que, puesto que el Premio Nobel de la Paz y el Presidente de turno del otro lado del eje planetario van a desayunar con una secta cristiana, me atrevo a sugerir a las autoridades que, guiados por la eficacia de los nuevos espíritus del Maestro Fatajo, convoquen desayuno con el vidente en plaza pública, para el mejor estado de nuestras atribuladas almas

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