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jueves, 22 de octubre de 2009

El narcisismo mató al periodismo y tendremos que poner la pela, lo veo venir

Es proba costumbre ocuparse los domingos de los que sufren. Por ejemplo, de los peor tratados en esta crisis: banqueros y periodistas. Los primeros, arrojados a las cloacas, condenados a la reducción salarial y a vivir en el albergue de la subvenciones públicas. Los segundos, editores y periodistas, tras haber sido líderes globales, reducidos a la condición de parados y vendedores de activos sin valor.

El domingo fui a reflexionar a mi ONG para salvar el periodismo (soy el único miembro) pero como otros asuntos me han entretenido no he podido contarlo. ¿Qué lo de la ONG es maldad mía? : un sesudo informe norteamericano , pasmaos, propone, entre otras cosas, que la prensa se considere una actividad no lucrativa.

En la década de los ochenta y noventa, cuando trabajaba diariamente con los medios, recibía mi primera llamada a las nueve de la mañana; a las once, ya había hablado con todos y visto a tres o cuatro. Esto sería ahora imposible: todos están en las tertulias televisivas.

La conversión de redactor en editorialista es progreso profesional. Lo malo es que sus sucesores ya no llaman ni visitan: leen blogs, páginas web y van a ruedas de prensa. Esto es, el que haya construido una buena reputación digital o un buen sistema de relaciones públicas saldrá en los medios (para eso estamos algunos a módico precio, oiga).

El redactor se ha convertido en una agencia. El modelo de periodista en tertulia y de plumilla explotado en la web fue acogido con albricias por los editores que se han dedicado, en lugar de ser el diario de la mañana, la tarde o el atardecer, a ser, también, excelsos opinantes en el mundo global, vivir de la burbuja y realizar inversiones que fracasan con espectacular estrépito.

El domingo, además de comprar un periódico a modo de limosna caritativa, encontré un recomendable artículo, firmado por Walter Pincus, que viene a decir que la crisis del periodismo tiene su origen en su narcisismo. La búsqueda del éxito social de editores y periodistas ha convertido en habilidad perdida lo que mejor sabían hacer: buscar noticias.

Las cosas que interesan a los lectores suceden al margen de los periódicos. Ahora, los editores se encuentran con un problema de credibilidad: cuando pillan a un inmoral no es porque hagan su trabajo sino porque un funcionario venal les pasa un dossier; hablan de salvar el periodismo y despiden periodistas; critican el paraguas del estado al que se acogen los mortales, y ellos reclaman intervención para salvar su causa.

Dicen los sesudos norteamericanos citados que la solución es sencilla: Financiación pública urgente, apoyo de las fundaciones sin ánimo de lucro, periódicos como entidades no lucrativas y apoyo de las entidades filantrópicas. Leed, leed, que va en serio y me lo veo venir

¿Qué os parece un porcentaje del IRPF como los curas o una subida de impuestos para pagar periódicos?: lo de los consultores es que demos ideas, oye

2 comentarios:

  1. Perdona que te llene el blog de comentarios, pero... es que ha sido descubrir tu bitácora... y ponerme cachondo. Digamos que coincidimos en cosas, no en todas, pero leer alguna de tus entradas es como tomar un optalidón para mis dolores de cabeza ;-)

    Me permito tener una humilde teoría en torno al futuro del periodismo y que tiene que ver con el rumbo que ha tomado la profesión y con el empuje de la tecnología.

    Por un lado a los periodistas hace tiempo que les está pasando algo similar a lo que más recientemente les pasa a lo jueces: se trata del síndrome "quiero ser una estrella". Ambas profesiones, al igual que muchas otras, requieren objetividad y pragmatismo, pero joder... es que eso ni vende ni da popularidad, así que no hay más huevos que destacar de algún modo, aunque sea opinando y a veces... incluso bien.

    Ser un mero transcriptor de teletipos debe ser muy aburrido. Novelar las noticias como en los sesenta les resta credibilidad y para eso ya está la no-ficción. No queda otra, hay que opinar y a ser posible sin matices, a saco, en blanco y negro para que de algún modo la confrontación haga que algunos periodistas destaquen.

    Mi opinión es que la prensa online crecerá, se mantendrá gracias a la publicidad, y allí se encontrarán mayoritariamente los periodistas que transcribirán teletipos y darán información pura y dura. En los kioscos podremos encontrar también prenas escrita, pero en ella leeremos opinión y sus figuras serán los destacados periodistas que se adicalizarán cada vez más en sus posturas con tal de hacerse notar. Ya digo... sólo es una teoría ;-)

    De nuevo pido disculpas por irrumpir en tu blog como un elefante en una cacharrería, pero... tengo mucho trabajo esta mañana y me da una pereza del copón ponerme a ello, que le vamos a hacer...

    Saludos ;-)

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  2. encantado de leerte, esta es tu casa, yo tb debería estar trabajando...

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