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martes, 22 de septiembre de 2009

Noticias de la frontera: la jungla ha sido ocupada

La policía ocupa la “jungla”. ¿Una operación antiguerrilla en Colombia? ¿una acción militar en el viejo Ceilán? ¿una represión maderera en el Amazonas?  Pues no: en el corazón de los derechos humanos, en la vieja Europa y la civilizada Francia, la policía arrasa un campamento de inmigrantes.

La “Jungla”, en Calais, era un campamento de “sin papeles” desde donde intentan su salto al Reino Unido e Irlanda. Han arrestado a alrededor de 278 inmigrantes de los que 132 se declaran menores; dicen las asociaciones humanitarias que muchos más vagan en huída para no ser expulsados. 

“La jungla es nuestra casa” rezaba una de las pancartas esgrimidas por los inmigrantes que han reclamado algún tipo de cobijo y que expresaban la idea de hogar que conforma al inframundo de la Europa civilizada. "Era asqueroso pero era nuestra única esperanza" dice un pashtun.

La “Jungla” nació cuando se cerró el centro de acogida de la Cruz Roja. Su desaparición no significa realojo sino detención y vagar en los montes. Dicen las autoridades que pretenden sellar la frontera: extraordinario lenguaje militar para un problema humanitario. Parecen estar consiguiéndolo: hace un año, el paso costaba un mes y medio; ahora cinco meses. No obstante las mafias han empezado a hacer circular historias de decenas de éxitos: marketing viral.

Porque esta eficaz policía no conseguirá acabar con las mafias; al contrario, la dificultad de paso ha encarecido los precios y aumentado su mercado: ahora son mas indispensables que antes. 

Las mafias presionan a los inmigrantes para que no pidan asilo y ver reducido su mercado: hay que mantener al cliente fidelizado, ya se sabe. Los inmigrantes queman sus huellas dactilares para no ser identificados y devueltos. La mayor parte son Afganos de la etnia Pashtun, huidos de las zonas fronterizas con Pakistan y de combate en su país.

Las fronteras de Europa se llenan de campos y de muerte. Aquí pateras; allí “junglas”; barricadas en Lampedusa; en Lesbos, en las fronteras orientales, se practican las operaciones de prevención ‘segura’ que implican matanzas, naufragios de barcas, torturas, robos y humillaciones. Fronteras selladas. Eso si; muchos derechos humanos, por favor.

El que ha llegado debería tener derecho a una vida digna. O no… 

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